Llaryora vuelve a la foto nacional y espera señales

El gobernador de Córdoba participará el jueves de una ronda de negocios en Rosario junto a Diego Santilli y una docena de mandatarios. Mientras busca beneficios para las pymes, sigue sin definiciones sobre la estrategia libertaria en Córdoba y el calendario electoral de 2027.

Martín Llaryora volverá a compartir una foto política nacional el jueves, cuando participe en Rosario de una ronda de negocios impulsada por los gobiernos de Santa Fe y la Nación. El encuentro reunirá a Diego Santilli y a una docena de gobernadores dialoguistas con el objetivo de acercar a grandes proyectos de minería, energía e infraestructura los servicios, insumos y la logística de sus provincias.

Después de esquivar la cumbre de la Argentina Week en París, el cordobés regresa al escenario colectivo. La cita también le permitirá mantener abierto el canal con el jefe de Gabinete de Javier Milei, un interlocutor cercano al gobernador y al anfitrión santafesino, Maximiliano Pullaro.

Un RIGI para las pymes, el reclamo pendiente

La participación de Llaryora llega después de su paso por el 18.º Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba, donde reclamó un régimen de incentivos similar al RIGI, pero destinado a las pequeñas y medianas empresas. El mandatario busca herramientas para sostener la producción y preservar los puestos de trabajo, aunque por ahora no tiene respuestas concretas a ese planteo.

Santilli fue quien lo invitó a la ronda rosarina. Para el Panal, la cercanía con el funcionario nacional puede servir para gestionar demandas provinciales, mientras espera señales más claras sobre el armado de La Libertad Avanza en Córdoba.

El escenario sigue abierto. La suspensión de las PASO nacionales continúa en discusión en el Senado y todavía no hay certezas sobre la estrategia electoral que definirá Karina Milei junto con los Menem. Esa indefinición complica los cálculos del cordobesismo, que necesita saber cómo se ordenará la oposición antes de fijar sus propios movimientos.

La fecha electoral y el factor Bornoroni

Llaryora sigue con la calculadora y el almanaque en la mano. En su entorno se menciona junio como una posibilidad para votar en Córdoba, aunque algunos integrantes de su mesa chica prefieren adelantar los comicios. Lo que sí parece definido es que la elección provincial se realizará antes de las presidenciales de octubre de 2027.

La incertidumbre contrasta con Santa Fe, donde Pullaro ya fijó las PASO para el 18 de abril y las elecciones generales para el 13 de junio, cuando buscará su segundo mandato.

En Córdoba, mientras tanto, La Libertad Avanza mantiene en suspenso el lanzamiento de su candidatura a gobernador. Gabriel Bornoroni aparece como el principal candidato, aunque el espacio también observa los movimientos de Rodrigo de Loredo, que intenta acercarse al armado libertario. Dentro del llaryorismo no descartan que el radical termine integrando esa alianza sin encabezar la fórmula provincial.

El gobernador, por su parte, intensifica las recorridas por el interior. Hace pocos días aseguró que le restaban visitar unas 50 localidades de las 427 que tiene la provincia. La apuesta territorial tiene una explicación política: la derrota de Hacemos Unidos por Córdoba en buena parte del interior durante 2023 sigue siendo una preocupación para el oficialismo.

“Está todo abierto”, repiten cerca del mandatario. La frase sintetiza tanto las dudas sobre la oposición como las propias decisiones que deberá tomar el cordobesismo.

La reelección como trampolín nacional

La disputa provincial tiene una dimensión que va más allá de 2027. Una eventual reelección de Llaryora lo dejaría bien posicionado para proyectarse hacia la carrera presidencial de 2031. Esa aspiración también condicionará sus movimientos en la próxima elección nacional y su relación con referentes del peronismo como Axel Kicillof y Sergio Massa, con quienes mantiene conversaciones.

El escenario regional suma, además, un nuevo dato político con el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva frente al espacio de Jair Bolsonaro en Brasil. El resultado vuelve a poner en discusión el equilibrio entre las corrientes de derecha y los sectores progresistas de la región, en un contexto en el que Milei deberá recalibrar sus vínculos internacionales.

Una noche de elogios a la producción

En paralelo con esas negociaciones, Llaryora encontró una escena más cómoda el viernes por la noche, durante la celebración de los 100 años de Palmar. El gobernador y parte de su gabinete compartieron el festejo con el exmandatario Juan Schiaretti, cuyo primer empleo tras el exilio durante los años 70 fue precisamente en esa empresa.

La anfitriona, María Pía Astori, pidió cuidar la producción para proteger el trabajo genuino argentino. Sus elogios a los gobiernos provinciales de Córdoba, a los que atribuyó un acompañamiento sostenido a la fábrica de ladrillos, fueron recibidos con satisfacción por los dos gobernadores vivos de la democracia cordobesa.

Hubo reconocimientos, fotos y aplausos. Una postal empresarial que contrastó con la incertidumbre política que domina las conversaciones del Panal.

Entre el reclamo de incentivos para las pymes, la búsqueda de interlocutores en la Casa Rosada y las dudas sobre el mapa electoral, Llaryora intenta sostener una estrategia propia. Pero mientras el gobernador recorre la provincia y explora acuerdos, una parte decisiva del escenario de 2027 todavía depende de definiciones que se toman fuera de Córdoba.

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