El Congreso partidario autorizó al Comité Provincia a negociar alianzas con 91 votos a favor y seis en contra. Mientras el deloredismo consolida su control, la oposición lanzará a Carlos Briner como precandidato a gobernador, reclamará internas y no descarta acudir a la Justicia.

Rodrigo de Loredo consolidó el control institucional de la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba y consiguió una herramienta clave para preparar su estrategia electoral de 2027: la conducción de la política de alianzas. Sin embargo, la disputa interna está lejos de cerrarse.
Con Matías Gvozdenovich al frente del Comité Provincia y una mayoría amplia en el Congreso partidario, el deloredismo ordena el partido con la mira puesta en la candidatura a gobernador. La oposición, en cambio, prepara una alternativa para cuestionar esa concentración de poder.
Mayoría para negociar alianzas
En la reunión virtual del sábado, el Congreso confirmó a Mauricio Jaimes como presidente, acompañado por Amalia Vagni en la vicepresidencia primera y Julio Ochoa en la segunda.
La resolución central fue autorizar al Comité Provincia a concretar futuras alianzas electorales. La moción obtuvo 91 votos a favor y seis en contra, correspondientes al sector opositor. El resultado dejó en evidencia la diferencia de fuerzas y habilitó a la conducción a negociar acuerdos de cara a 2027.
También quedó constituida la Junta Electoral partidaria, integrada por María Belén Díaz, Gustavo Botasso, Iris Ullua, Iván Peralta y Anabella Sarmiento. Además, se aprobó por unanimidad declarar la necesidad de reformar la Carta Orgánica.
Con los órganos partidarios bajo control, De Loredo cuenta con respaldo institucional para explorar un entendimiento con La Libertad Avanza. Pero esa autorización no garantiza que el acuerdo se concrete ni resuelve la disputa por las candidaturas.
Briner prepara una alternativa desde el interior
La respuesta opositora llegará este viernes en Bell Ville, donde el legislador Carlos Briner será lanzado como precandidato a gobernador. La elección de la ciudad busca expresar algo más que el origen del dirigente: la intención de reunir a intendentes y referentes del interior que cuestionan el rumbo de la conducción radical.
Los críticos del deloredismo denuncian un esquema verticalista, con las principales decisiones concentradas en un grupo reducido. Por eso, rechazan que la candidatura de 2027 quede definida sin competencia interna y buscan instalar una alternativa propia.
Aunque reconocen las dificultades que supone disputar una interna con los órganos partidarios controlados por el oficialismo, anticipan que presentarán el reclamo formal. Si las vías administrativas no prosperan, advierten, recurrirán a la Justicia.
Así, el acto de Bell Ville será la primera demostración pública de fuerza de un sector que pretende discutir tanto el candidato como las reglas para elegirlo.
La alianza con los libertarios, todavía en duda
Tras el Congreso, la diputada nacional Soledad Carrizo celebró en X la habilitación para avanzar en alianzas y defendió la construcción de un “gran frente opositor”, con el objetivo de terminar con casi 30 años de peronismo en Córdoba.
Su postura expone una de las apuestas que atraviesan al radicalismo: sumar fuerzas con La Libertad Avanza para disputar el poder provincial. Sin embargo, la autorización partidaria es apenas el primer paso. Las diferencias internas y la pelea por las candidaturas complican una negociación que, en algún momento, parecía encaminada.
De Loredo consiguió las herramientas institucionales para conducir la estrategia electoral radical. Pero el lanzamiento de Briner deja en claro que el control de los órganos partidarios no alcanza para garantizar la unidad. De cara a 2027, la conducción deberá resolver cómo contener a los sectores que reclaman internas y definir hasta dónde está dispuesta a abrir la discusión sobre las alianzas.
