El peronismo joven busca lugar en el armado 2027

Jóvenes concejales, tribunos de cuentas y dirigentes del oficialismo se reunirán este sábado en la sede del PJ provincial. Con la reelección del gobernador como objetivo común, los distintos sectores buscan ganar protagonismo en la futura distribución de candidaturas legislativas.

El peronismo cordobés acelera el movimiento de sus estructuras con la mirada puesta en las elecciones provinciales de 2027. Después de la puesta en marcha de la Junta Promotora Llaryora 2027 en la Capital, este sábado será el turno de la dirigencia joven de Hacemos Unidos por Córdoba, que buscará consolidar su presencia en el armado electoral y comenzar a disputar espacios en el esquema de poder que viene.

La sede del Partido Justicialista de Córdoba será escenario de la Jornada de Diálogo y Militancia, organizada en conjunto por el PJ provincial y la agrupación que reúne a jóvenes concejales, tribunos de cuentas y dirigentes con responsabilidades institucionales en distintos puntos de la provincia.

Al frente del encuentro estaría Facundo Torres, presidente alterno del PJ y titular del bloque oficialista en la Legislatura. También circulan versiones sobre una posible participación del gobernador Martín Llaryora, aunque su presencia todavía no fue confirmada.

Más allá del intercambio de experiencias legislativas y territoriales, la convocatoria tiene una lectura política que excede la agenda formal. La reelección de Llaryora aparece como el punto de coincidencia entre dirigentes que responden a distintas corrientes internas, desde el llaryorismo hasta sectores schiarettistas y delasotistas.

«El PJ Córdoba es uno», resumen desde el espacio. Detrás de esa consigna de unidad, sin embargo, también comienza a jugarse la disputa por el protagonismo y la representación en las futuras listas.

Una red de dirigentes que busca crecer

La agrupación reúne a referentes con recorridos diversos, desde concejales que construyeron su trayectoria en el territorio hasta dirigentes que llegaron a la Legislatura o a cargos ejecutivos municipales.

Entre ellos se encuentran Ileana Quaglino, legisladora provincial y exconcejala de la Capital; Luciana Presas, legisladora departamental de Colón y exconcejala de Unquillo; Angelo Valenzano, concejal de Villa Nueva; y Sol Albarracín, concejala de Etruria.

La nómina también incluye a Milagros Obregón, concejala de Río Cuarto, y a Cristina De Carli, viceintendenta de Morteros. Sus trayectorias reflejan la diversidad territorial de un espacio que intenta articular experiencias locales y convertirlas en una plataforma de proyección provincial.

No se trata de una estructura tradicional de la Juventud Peronista, sino de una red de dirigentes jóvenes que ya ocupan cargos públicos y buscan dar un nuevo paso en sus carreras políticas. El desafío consiste en que la experiencia acumulada en los concejos deliberantes y la militancia municipal se traduzcan en oportunidades concretas dentro del oficialismo.

La disputa por las futuras listas

La coincidencia detrás de la reelección del gobernador no elimina las aspiraciones particulares. Por el contrario, la convocatoria también funciona como una señal de posicionamiento ante una discusión que irá ganando intensidad: cómo se distribuirán las candidaturas y qué lugar tendrá la renovación dentro de Hacemos Unidos por Córdoba.

La futura conformación de la Legislatura provincial será uno de los principales terrenos de esa disputa. El cuerpo está integrado por 70 miembros: 44 elegidos por distrito único y 26 por representación departamental. La confección de las listas obligará al oficialismo a combinar el equilibrio territorial con los acuerdos entre las diferentes corrientes internas y la incorporación de nuevos dirigentes.

En esa negociación también buscarán gravitar los intendentes y los referentes con peso propio en cada departamento. Para la dirigencia joven, hacerse visible desde ahora puede resultar determinante a la hora de competir por lugares en una estructura donde los liderazgos consolidados y los compromisos políticos tendrán un peso central.

La discusión, además, no se limita al escenario provincial. Los movimientos de estas semanas anticipan que los distintos sectores también buscarán fortalecer sus posiciones con vistas a la política nacional, en un contexto en el que el peronismo cordobés deberá definir su estrategia y el alcance de sus alianzas.

Unidad electoral, aspiraciones propias

La jornada del sábado funcionará como una instancia de articulación y, al mismo tiempo, como una demostración de presencia política antes de que el proceso de selección de candidaturas entre en su etapa decisiva.

Con Llaryora como figura central del proyecto electoral, el desafío de este sector será transformar el respaldo a la continuidad del gobernador en una oportunidad de crecimiento para sus propios dirigentes. La apuesta pasa por consolidar una red con llegada territorial, experiencia institucional y capacidad para intervenir en las discusiones internas del oficialismo.

A medida que se acerque 2027, la unidad del peronismo cordobés deberá convivir con las expectativas de cada espacio. La reelección puede funcionar como un objetivo compartido, pero el reparto de lugares pondrá a prueba los acuerdos y la capacidad de negociación de quienes aspiran a ganar protagonismo.

La dirigencia joven ya comenzó a moverse. Ahora buscará que su participación en la construcción política de Hacemos Unidos por Córdoba tenga una traducción concreta cuando llegue el momento de definir las listas.

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