El intendente envió al Concejo un convenio con la Provincia para reforzar el orden público ante medidas de fuerza, emergencias y grandes convocatorias. La visita del papa León XIV aparece como uno de los principales escenarios para activar el nuevo esquema.

El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, elevó al Concejo Deliberante para su tratamiento inmediato un convenio marco de seguridad acordado con el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, con el objetivo de contar con una herramienta de intervención conjunta frente a situaciones excepcionales que puedan afectar el orden público y la circulación en la ciudad.
La iniciativa toma especial relevancia luego de la decisión de sectores del área de Tránsito de retirar su colaboración durante el último domingo, minutos antes de eventos masivos programados en Córdoba. Passerini calificó esa situación como “intempestiva” y cuestionó la posibilidad de que la prestación de servicios esenciales quede condicionada por conflictos gremiales.
“Frente a medidas excepcionales vamos a tomar decisiones excepcionales que van a ser de manera temporal pero que tienen que ver con garantizar la seguridad, el orden público y el resguardo de la vía pública”, afirmó el intendente.
Un mecanismo de respuesta inmediata
El acuerdo apunta a establecer un marco legal que permita activar de manera automática la coordinación entre el municipio y la Policía de la Provincia, especialmente cuando existan contingencias que puedan comprometer la seguridad o la circulación.
Passerini rechazó que el convenio implique una cesión de facultades municipales a la Provincia y sostuvo que la medida se encuentra respaldada por la Carta Orgánica Municipal y la legislación vigente.
En el Palacio 6 de Julio interpretan que contar con este instrumento permitirá evitar respuestas improvisadas frente a situaciones críticas y garantizar la continuidad de servicios básicos en jornadas de alta sensibilidad.
“No vamos a ser rehenes de ninguna extorsión de ningún vivo. Creen que un puñado de vivos van a volver a poner a la ciudad de rehén y eso no pasa más en Córdoba”, lanzó Passerini.
El jefe comunal también advirtió que habrá sanciones para quienes incumplan sus funciones en momentos considerados estratégicos para la ciudad. “Frente a esta avivada vamos a tomar esta medida para poner en resguardo el orden público, actuando con la máxima fuerza y rigor”, agregó.
La visita de León XIV, en el centro
Uno de los principales argumentos para avanzar con el convenio es la llegada del papa León XIV a Córdoba, prevista para el 10 de noviembre, un acontecimiento que el municipio considera de magnitud extraordinaria por la cantidad de personas que podría movilizar y por el impacto internacional de la jornada.
Passerini remarcó que, ante ese escenario, la Municipalidad decidió suspender licencias y vacaciones del personal municipal para garantizar el funcionamiento pleno de los servicios.
El operativo será coordinado entre el Municipio, la Provincia y la Arquidiócesis de Córdoba. Entre los compromisos asumidos aparece la gratuidad del transporte público durante la jornada, además del refuerzo de las tareas de seguridad, tránsito y prevención.
“Córdoba ese día va a ser el corazón de la Argentina y va a estar en los ojos del mundo”, sostuvo el intendente.
También para emergencias climáticas
El convenio no quedó limitado a los conflictos gremiales. El esquema también contempla emergencias climatológicas y contingencias de gran magnitud, como las que podrían derivarse de alertas asociadas al fenómeno de El Niño.
En esos casos, la intención es facilitar una respuesta coordinada entre Defensa Civil, las áreas municipales y las fuerzas provinciales, con capacidad para intervenir rápidamente ante cortes, evacuaciones, afectaciones de la vía pública u otras situaciones de emergencia.
Así, Passerini busca dotar al municipio de una herramienta de respaldo institucional frente a escenarios que excedan la capacidad operativa habitual.
El trasfondo político de la decisión es claro: después de un conflicto que expuso la fragilidad de algunos servicios municipales ante una medida de fuerza, el intendente pretende reducir al mínimo los márgenes de improvisación. Y con la visita papal a poco más de un mes, la prioridad oficial es que ninguna disputa interna termine condicionando una jornada que, para el gobierno municipal, tendrá dimensión histórica.
