La alianza encabezada por Juan Jure apeló la exclusión de varias de sus listas y reclamó la nulidad de la Resolución N° 7. Acusa a la Junta Electoral partidaria de beneficiar a Generación X y pretende ser proclamada como lista única para el Comité Provincia. La decisión quedó ahora en manos del juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja y será determinante para saber dónde habrá elecciones el 20 de septiembre.

La interna de la Unión Cívica Radical de Córdoba volvió a salir de los límites partidarios para instalarse definitivamente en los tribunales. A poco más de dos semanas de las elecciones previstas para el 20 de septiembre, todavía no está claro en cuántos departamentos habrá competencia y quiénes estarán finalmente habilitados para participar.
Este miércoles, Más Radicalismo presentó una apelación contra la Resolución N° 7 de la Junta Electoral Partidaria, que había dejado fuera de carrera a varias de sus listas por considerar que no cumplieron con los requisitos establecidos para su oficialización.
El conflicto quedó ahora en manos del juez federal con competencia electoral Miguel Hugo Vaca Narvaja, quien tendrá que resolver un planteo que puede modificar de manera considerable el escenario interno de la UCR.
La judicialización vuelve a mostrar una dificultad histórica del radicalismo cordobés: resolver en los tribunales disputas que previamente no pudieron zanjarse mediante acuerdos políticos o a través de una competencia electoral plenamente habilitada.
Más Radicalismo pide anular todo
El recurso presentado por los apoderados del espacio que lleva a Juan Jure como candidato a presidente del Comité Provincia no se limita a solicitar la reincorporación de las listas excluidas.
Más Radicalismo reclamó directamente la “nulidad absoluta” de la Resolución N° 7.
Según sostiene la presentación judicial, la decisión de la Junta Electoral constituye una “flagrante violación del derecho fundamental al sufragio pasivo, el debido proceso adjetivo y la igualdad ante la ley”, además de representar una resolución de “absoluta e insanable nulidad”.
El planteo reclama que sean oficializadas las listas de Más Radicalismo “en todas las categorías” y que, paralelamente, sean dejadas sin efecto las proclamaciones que beneficiaron a Generación X, el armado que lleva como candidato provincial a Matías Gvozdenovich.
Pero la presentación contiene además un pedido políticamente mucho más fuerte.
Para aquellas categorías en las que la provincia funciona como distrito único, entre ellas el Comité Central, el sector de Jure solicita que Generación X no sea oficializada y que, en consecuencia, Más Radicalismo sea proclamado como lista única.
De prosperar ese argumento, el resultado sería exactamente inverso al que dejó planteado hasta ahora la Junta Electoral.
El argumento del correo y el “exceso ritual”
Uno de los puntos centrales de la apelación está relacionado con la presentación electrónica de las candidaturas.
Más Radicalismo sostiene que sufrió un bloqueo de seguridad en su cuenta de correo electrónico, circunstancia que habría provocado que documentación correspondiente a distintas listas ingresara apenas algunos minutos después de las 21, horario establecido como límite.
Para los apoderados del sector, convertir esos minutos de demora en una causal para excluir listas completas representa un “evidente exceso ritual manifiesto”.
La discusión, entonces, ya no gira solamente alrededor del cumplimiento formal de los plazos. Más Radicalismo pretende instalar que existió un criterio restrictivo en su contra y un tratamiento diferente respecto de presentaciones vinculadas con Generación X.
De allí surge otra de las acusaciones políticas centrales del planteo: la existencia de un supuesto “doble estándar” de la Junta Electoral.
Generación X: “Pudieron tener el 40% y no quisieron”
En Generación X hacen una lectura completamente diferente.
Más allá de defender lo resuelto por la Junta Electoral, dirigentes de ese sector consideran que la situación actual es consecuencia directa del fracaso de las negociaciones que mantuvieron ambos espacios antes del cierre de listas.
“Nosotros quisimos acordar entregando prácticamente el 40% de los lugares. Ellos no quisieron, se pusieron duros en la negociación y ahora, a este paso, se van a quedar prácticamente sin nada”, sostuvo un dirigente de peso partidario.
En ese espacio argumentan que Más Radicalismo tuvo la posibilidad de garantizarse una representación importante dentro de la estructura de conducción de la UCR y decidió apostar por la competencia.
Ahora, advierten, si la Justicia Federal confirma el criterio utilizado por la Junta Electoral, el sector encabezado por Jure podría terminar obteniendo muchos menos lugares que los que estaban disponibles durante aquellas conversaciones.
Detrás de las impugnaciones administrativas y jurídicas aparece, por lo tanto, una disputa eminentemente política: quién controlará el aparato partidario de la UCR cordobesa en el camino hacia las elecciones provinciales de 2027.
Un mapa electoral todavía abierto
A esta altura, tampoco está completamente definido dónde habrá elecciones internas el próximo 20 de septiembre.
Según el escenario establecido hasta ahora por la Junta Electoral, todavía quedan decisiones pendientes respecto de las presentaciones correspondientes a Capital, el departamento Colón y la Juventud Radical.
Pero la mayor expectativa está puesta sobre el Comité Provincia, donde se concentra la pelea política central entre Generación X y Más Radicalismo.
La definición sobre esa categoría tendrá un peso que excede ampliamente la distribución de cargos partidarios.
La próxima conducción provincial de la UCR tendrá participación directa en la discusión estratégica que comenzará inmediatamente después de la interna: la relación con Rodrigo de Loredo, la eventual construcción de un frente opositor para 2027, el vínculo con La Libertad Avanza y el Frente Cívico y, fundamentalmente, la definición del candidato que buscará disputarle la Gobernación al peronismo cordobés.
Vaca Narvaja tiene ahora la última palabra
La resolución del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja será determinante.
Si confirma lo dispuesto por la Junta Electoral, Generación X quedará automáticamente proclamada en varios de los distritos donde las listas adversarias fueron rechazadas y ampliará considerablemente su control sobre la estructura partidaria.
Si, por el contrario, acepta el planteo de Más Radicalismo y ordena habilitar las candidaturas, la interna recuperará competencia en distritos que hasta ahora parecían definidos administrativamente.
Incluso podría reabrirse la discusión sobre el Comité Provincia y las categorías de distrito único.
Lo que inicialmente debía resolverse mediante el voto de los afiliados terminó transformándose, así, en una batalla jurídica de consecuencias políticas difíciles de dimensionar.
A poco más de dos semanas de las elecciones internas, la UCR cordobesa todavía no sabe con certeza quiénes competirán, dónde habrá urnas ni cuáles serán las listas que llegarán finalmente al cuarto oscuro.
El radicalismo llegará al 20 de septiembre con una certeza: antes que los afiliados, será la Justicia la que empiece a ordenar el tablero de poder del partido.
