En la asunción de Matías Gvozdenovich y Miguel Nicolás al frente de los comités Provincia y Capital de la UCR, Rodrigo de Loredo presentó dos manifiestos con medidas para una eventual gestión en 2027. Reducción de ministerios, baja de impuestos, cambios institucionales y privatización de Caminos de las Sierras forman parte del programa. La nueva conducción radical respaldó explícitamente su candidatura y abrió la discusión sobre un frente opositor más amplio.

La renovación de autoridades de la Unión Cívica Radical de Córdoba terminó convirtiéndose en mucho más que un acto partidario. Con una Casa Radical colmada, Rodrigo de Loredo utilizó el escenario para avanzar en su construcción hacia la Gobernación en 2027 y, por primera vez en esta nueva etapa, poner sobre la mesa un paquete concreto de medidas de gobierno.
El dirigente presentó dos documentos, uno institucional y otro económico, que funcionan como una primera hoja de ruta de lo que propone ejecutar si llega al Centro Cívico.
La señal política fue directa. De Loredo cerró su intervención asegurando que el radicalismo comenzaba una nueva etapa y convocando a la dirigencia partidaria a trabajar detrás de un objetivo común: disputar el gobierno provincial.
“Vamos a gobernar esta provincia. Los necesito a todos”, afirmó.
El lanzamiento quedó además acompañado por un respaldo explícito de las nuevas autoridades partidarias. Matías Gvozdenovich asumió la presidencia del Comité Provincia y Miguel Nicolás hizo lo propio en el Comité Capital, consolidando el peso institucional de Generación X dentro de la estructura radical.
Cinco ministerios y una fuerte reducción de la estructura estatal
El primer manifiesto presentado por De Loredo apunta directamente al funcionamiento del Estado provincial.
Una de sus principales propuestas es impulsar una nueva Ley de Ministerios que reduzca el gabinete provincial a cinco carteras. El planteo contempla además eliminar estructuras que, según sostiene el dirigente radical, superponen funciones dentro de la administración pública.
En ese esquema entrarían la actual Jefatura de Gabinete, agencias, direcciones y subdirecciones.
La propuesta supone una reducción considerable de la estructura política del Ejecutivo y anticipa uno de los ejes con los que De Loredo pretende diferenciarse del modelo de gestión del peronismo cordobés.
El paquete institucional incorpora además la eliminación del Ente Regulador de Servicios Públicos (Ersep) y una reducción de las atribuciones actuales de la Defensoría del Pueblo.
También propone modificar el sistema de ingreso al Estado provincial: terminar con las designaciones discrecionales y establecer el concurso público como mecanismo general de incorporación de personal.
Otro de los puntos anunciados es la eliminación de las guardias urbanas y la revisión de beneficios que De Loredo define como “privilegios” dentro de empresas y organismos como EPEC y APROSS.
Cambios en la Justicia y en las reglas electorales
El programa también avanza sobre la organización judicial.
De Loredo propuso eliminar las fiscalías adjuntas vitalicias y modificar el actual esquema de las fiscalías anticorrupción.
Además, planteó una reforma del Consejo de la Magistratura para ampliar la participación de la oposición en el proceso de selección de magistrados.
Para las vacantes del Tribunal Superior de Justicia, anticipó que buscaría incorporar juristas con trayectoria profesional y antecedentes éticos reconocidos.
Pero una de las reformas con mayor contenido político aparece en el régimen electoral.
El dirigente radical quiere establecer por ley una fecha única e inamovible para las elecciones provinciales, con el objetivo declarado de reducir el margen del gobernador de turno para definir el calendario según la conveniencia política.
También adelantó modificaciones a la Boleta Única de Sufragio, una regulación específica de la publicidad oficial y una ampliación de los mecanismos de acceso a la información pública.
Baja de Ingresos Brutos y eliminación de Sellos
El segundo manifiesto estuvo concentrado en la economía provincial.
En materia tributaria, De Loredo anunció que pretende reducir la alícuota de Ingresos Brutos al 3,75% y avanzar progresivamente hacia la eliminación completa del Impuesto de Sellos.
La propuesta busca colocar la presión tributaria provincial entre los principales temas de la campaña que comienza a tomar forma hacia 2027.
El programa incluye también la eliminación de Kolektor, actualmente vinculada al sistema de recaudación provincial, y la privatización de Caminos de las Sierras, concesionaria de la Red de Accesos a Córdoba.
Son dos planteos que anticipan un debate profundo sobre el papel del Estado provincial y la administración de servicios y estructuras que durante años estuvieron bajo la órbita del modelo de gestión del PJ cordobés.
Una promesa de mejora salarial del 30%
De Loredo combinó el anuncio de reducción de estructuras con una promesa dirigida a sectores sensibles de la administración pública.
Su programa contempla una mejora del 30% en los ingresos de docentes, médicos, policías y trabajadores del Poder Judicial.
La propuesta plantea, de ese modo, un esquema en el que la disminución de estructuras políticas y administrativas conviviría con una recomposición de los salarios de determinados sectores estatales.
La instrumentación, los plazos y el impacto fiscal de estas medidas serán algunos de los puntos que deberán desarrollarse a medida que el radicalismo profundice su programa económico para 2027.
Un discurso directamente contra el PJ
El acto también dejó una definición política sobre la relación que la nueva conducción radical pretende mantener con el oficialismo provincial.
De Loredo sostuvo que durante la disputa interna de la UCR existieron intentos externos de condicionar al partido.
“Nos quisieron invadir y no hicieron más que tocarle los bigotes al león”, afirmó.
Luego profundizó esa lectura al asegurar que el radicalismo logró superar los intentos de fragmentación.
“Ahora se dan cuenta que el plan de intervenirnos, quebrarnos y usarnos no hizo más que tocarle los bigotes al león. Este gigante está listo”, sostuvo.
Las afirmaciones forman parte de la interpretación política expresada por De Loredo sobre la interna partidaria y los vínculos de algunos dirigentes radicales con el oficialismo provincial.
El dirigente aprovechó además su discurso para recordar al exgobernador Ramón Bautista Mestre y reconocer a distintas figuras de la historia reciente del partido. Hubo menciones para Carlos Becerra y Oscar Aguad y elogios para Miguel Nicolás, Matías Gvozdenovich y el presidente saliente del partido, Marcos Ferrer.
Gvozdenovich alineó al partido detrás de De Loredo
El respaldo más contundente llegó desde el propio presidente entrante de la UCR provincial.
Durante su discurso de asunción, Gvozdenovich dirigió un mensaje hacia el oficialismo provincial y presentó abiertamente a De Loredo como la figura con la que pretende disputar la Gobernación.
“Que lo escuchen bien en el Centro Cívico: con la fuerza de nuestra historia, con la convicción de la dirigencia, con el corazón de toda la militancia, les digo: acá, en esta casa, se encuentra el futuro gobernador de la provincia de Córdoba, Rodrigo de Loredo”, afirmó.
La definición es relevante porque se produjo después de semanas de disputas internas y judiciales por el control del partido.
La Cámara Nacional Electoral había dejado firme la conducción de Gvozdenovich y el 20 de septiembre la competencia en la Capital terminó con la victoria de Miguel Nicolás, del mismo espacio político.
Con ese escenario, el sector referenciado en De Loredo concentra actualmente los principales espacios institucionales de la UCR cordobesa.
Pedido de expulsiones y una advertencia hacia adentro
Gvozdenovich también utilizó su primer discurso como presidente para marcar límites internos.
Anunció que enviará al Tribunal de Conducta antecedentes de dirigentes cuya expulsión solicitará por considerar que colaboraron políticamente con el peronismo provincial.
Entre los nombres mencionados aparecen la vicegobernadora Myrian Prunotto y el exlegislador Orlando Arduh. Otros reportes del acto incluyeron también al intendente de Tanti, Emiliano Paredes, entre los dirigentes cuestionados.
“Nuestra posición política será clara: quien trabaja para el peronismo no puede seguir perteneciendo a la Unión Cívica Radical”, sostuvo Gvozdenovich.
El nuevo titular partidario adelantó además que impulsará una modificación de la Carta Orgánica de la UCR.
Nicolás: el desafío de ordenar la Capital
Miguel Nicolás también tuvo protagonismo en el acto después de haber ganado la interna del Comité Capital.
Desde la conducción partidaria de la ciudad convocó a trabajar en conjunto hacia las elecciones provinciales y manifestó su respaldo a la candidatura de De Loredo.
“El año que viene es igual para todos, pero dependerá de lo que hagamos todos juntos para que De Loredo sea el gobernador de Córdoba”, planteó Nicolás.
Su llegada al Comité Capital representa otra pieza relevante en la estrategia de Generación X. La ciudad de Córdoba concentra una porción decisiva del padrón provincial y será uno de los territorios centrales de cualquier estrategia electoral opositora.
Una UCR que ya mira hacia las alianzas
Sin embargo, el armado radical todavía tiene una incógnita fundamental: con quién competirá en 2027.
Gvozdenovich anticipó que buscará autorización partidaria para avanzar hacia “el frente político más amplio posible”.
Esa definición abre una segunda etapa. Después de resolver gran parte de su discusión interna y ordenar sus autoridades, el radicalismo deberá discutir ahora la construcción de una alianza capaz de ampliar su base electoral.
El dato central que dejó la noche en la Casa Radical es que esa negociación comenzará con De Loredo ocupando el centro del proyecto político de la nueva conducción partidaria.
El dirigente ya no se limitó a expresar su intención de competir por la Gobernación. Presentó medidas, fijó diferencias con el modelo provincial vigente y buscó comenzar a instalar una discusión sobre qué haría desde el primer día si llegara al Centro Cívico.
La UCR, mientras tanto, empezó a mostrar su propia hoja de ruta: ordenar el partido, endurecer su posición frente a quienes mantienen acuerdos con el peronismo y, al mismo tiempo, buscar un frente opositor más amplio.
El primer movimiento hacia 2027 ya está hecho. La próxima discusión será cómo y con quién construir la alianza que intente convertir ese proyecto partidario en una alternativa provincial.
