A cuatro días de la interna del 20 de septiembre, Generación X y Más Radicalismo no lograron cerrar acuerdos en los dos principales distritos que todavía tendrán competencia. Mientras el partido prepara escuelas, boletas y fiscales para votar en Capital y Colón, todas las miradas están puestas en la Juventud Radical: ninguna de las dos listas cumplió, según la Junta Electoral, con los requisitos para participar y fueron emplazadas durante 24 horas para buscar una salida política.

La Unión Cívica Radical de Córdoba llega a la última curva de su proceso interno con menos urnas de las que se imaginaban al comienzo, pero con varios frentes todavía abiertos. A cuatro días de las elecciones partidarias del domingo 20 de septiembre, no hubo acuerdo entre Generación X y Más Radicalismo para evitar la competencia en Capital y en el departamento Colón.
Con ese escenario, la estructura partidaria comenzó a trabajar directamente en la organización del comicio. Ya se definió el esquema de establecimientos donde se votará, avanza la impresión de las boletas y los distintos sectores trabajan en la distribución de fiscales.
Capital, el principal escenario de la interna
La disputa de mayor peso político tendrá lugar en la ciudad de Córdoba, donde se enfrentarán Pablo Farías, actual presidente del Comité Capital y candidato de Más Radicalismo, y el legislador provincial Miguel Nicolás, representante de Generación X.
La elección capitalina adquiere relevancia no solamente por la cantidad de afiliados habilitados para votar, sino también por el peso que históricamente tiene el distrito dentro de la estructura partidaria y por la proyección que tendrá la conducción del radicalismo de la ciudad en la construcción política hacia 2027.
Hasta este miércoles por la noche, las negociaciones no habían conseguido evitar las urnas y ambos sectores se preparaban para competir el domingo.
Colón, el otro territorio que irá a las urnas
El segundo escenario será el departamento Colón, uno de los distritos de mayor peso demográfico de la provincia.
Allí, Generación X impulsa al intendente de Río Ceballos, Ezequiel Lemos, mientras que Más Radicalismo lleva como candidato a Luis Carrizo, dirigente de Unquillo.
También en este caso fracasaron, hasta el momento, las conversaciones destinadas a alcanzar una conducción consensuada, por lo que la interna quedó encaminada hacia una definición electoral.
Juventud Radical: el conflicto más delicado
Sin embargo, el problema político más complejo de estas horas no está ni en Capital ni en Colón.
Está en la Juventud Radical provincial.
De acuerdo con la última resolución de la Junta Electoral partidaria, ninguna de las dos listas presentadas logró reunir todos los requisitos necesarios para competir. Frente a esa situación, el organismo electoral decidió emplazar durante 24 horas a Generación X y Más Radicalismo para intentar alcanzar una salida consensuada.
El plazo vence este jueves por la tarde.
Si los dos espacios no encuentran un entendimiento, el radicalismo cordobés se enfrenta a un escenario inusual: la posibilidad de que la Juventud Radical quede sin una conducción provincial surgida de este proceso de renovación de autoridades.
La cuestión tiene una dimensión política que excede la distribución de un cargo dentro del organigrama partidario. La Juventud Radical constituye históricamente uno de los ámbitos de militancia, formación y recambio dirigencial de la UCR. Que el proceso electoral concluya sin autoridades juveniles expondría, fundamentalmente, la dificultad de los dos principales espacios internos para alcanzar un acuerdo aun cuando ninguno quedó habilitado para competir.
De una gran interna provincial a una elección reducida
El escenario es muy diferente al que se proyectaba cuando comenzó formalmente el proceso de renovación de autoridades.
En aquel momento, Generación X y Más Radicalismo se preparaban para disputar la conducción del Comité Provincia. El legislador Matías Gvozdenovich encabezaba la propuesta de Generación X, mientras que el exintendente de Río Cuarto Juan Jure hacía lo propio por Más Radicalismo.
Durante agosto hubo conversaciones destinadas a evitar la elección y construir una conducción de unidad. Las negociaciones avanzaron, pero finalmente quedaron trabadas, entre otros puntos, por la distribución de lugares dentro de la estructura partidaria y del Congreso de la UCR.
Luego comenzó una controversia electoral que terminó trasladándose a la Justicia.
La Junta Electoral partidaria consideró que Más Radicalismo no había alcanzado los requisitos territoriales establecidos para competir por el Comité Provincia y dejó a Generación X como única lista habilitada. El sector de Jure cuestionó la decisión ante la Justicia Federal, pero el juez con competencia electoral Miguel Hugo Vaca Narvaja convalidó lo resuelto por la Junta, manteniendo a Gvozdenovich como único candidato habilitado para la conducción provincial.
Más Radicalismo apeló entonces ante la Cámara Nacional Electoral. Esa instancia todavía debe resolver el planteo. En los últimos días, además, el fiscal federal Ramiro González dictaminó que el recurso había sido “mal concedido”, criterio que deberá ser evaluado ahora por la Cámara y que no constituye todavía la resolución definitiva del tribunal.
Un domingo con menos urnas, pero con tensión política
Así, la gran interna provincial que se proyectaba semanas atrás terminó reducida a algunos territorios, con Capital y Colón como los dos escenarios centrales del próximo domingo.
Pero antes de que se abran las escuelas habrá una definición que puede terminar siendo políticamente tan significativa como el resultado de las urnas.
Este jueves vence el plazo otorgado para resolver la situación de la Juventud Radical. Generación X y Más Radicalismo deberán encontrar una fórmula de entendimiento o afrontar las consecuencias de un proceso en el que, por incumplimiento de los requisitos electorales de ambas listas, el principal espacio juvenil del partido podría terminar sin una conducción provincial definida.
A cuatro días de la elección, por lo tanto, la UCR cordobesa llega al domingo con las urnas preparadas, la disputa judicial todavía abierta y una negociación contrarreloj para evitar que su Juventud quede fuera del proceso de renovación partidaria.
