El peronismo volvió al poder después de 50 años y Llaryora celebró el triunfo

La victoria de Germán Font terminó con más de 12 años de gobiernos iniciados por Pedro Dellarossa y devolvió al peronismo la conducción municipal después de cinco décadas. Martín Llaryora prometió trabajar junto al intendente electo y anticipó una reunión para avanzar sobre proyectos para la ciudad. Daniel Passerini y Juan Schiaretti también celebraron un resultado con fuerte impacto político provincial.

La elección municipal de Marcos Juárez dejó mucho más que un nuevo intendente. El triunfo de Germán Font significó un cambio político de enorme peso simbólico para Córdoba: puso fin a un ciclo de más de 12 años iniciado con Pedro Dellarossa en 2014 y permitió el regreso del peronismo al gobierno local después de 50 años.

El resultado fue rápidamente leído dentro del oficialismo provincial como una victoria de relevancia estratégica. Marcos Juárez no es una ciudad más dentro del mapa electoral cordobés. Durante años se convirtió en uno de los distritos emblemáticos de la oposición y en un territorio particularmente adverso para el peronismo.

Por eso, la victoria de Font generó celebraciones inmediatas entre las principales figuras del cordobesismo y dejó una fotografía política que inevitablemente empieza a proyectarse sobre la discusión electoral de 2027.

Llaryora celebró el resultado y prometió acompañar la nueva gestión

Uno de los primeros dirigentes en reaccionar fue el gobernador Martín Llaryora, quien felicitó a los vecinos por la jornada electoral y dedicó un mensaje especial al intendente electo y a su equipo.

Quiero felicitar especialmente a Germán Font y a todo su equipo. Germán tiene la fuerza y la capacidad para hacer que Marcos Juárez siga creciendo”, expresó el mandatario provincial a través de sus redes sociales.

Más allá de la felicitación política, Llaryora buscó enviar una señal institucional y ratificó el compromiso que había asumido durante la campaña: trabajar junto a quien resultara elegido por los vecinos de Marcos Juárez.

Me comprometí con los vecinos de Marcos Juárez a trabajar con quienes ustedes elijan, ustedes hoy eligieron y yo voy a cumplir mi promesa”, afirmó.

El gobernador adelantó además que convocará próximamente a Font para mantener una reunión y comenzar a analizar los proyectos y necesidades que fueron planteados durante la campaña electoral.

No hay tiempo que perder cuando se trata de mejorar la vida de nuestra gente”, remarcó.

El mensaje no fue casual. Desde el Centro Cívico buscaron presentar el triunfo no solamente como una victoria partidaria, sino también como la posibilidad de abrir una nueva etapa de coordinación institucional entre Provincia y municipio.

Un triunfo que rompe una hegemonía de más de una década

La llegada de Germán Font marca el final de un ciclo político que comenzó en 2014 con Pedro Dellarossa, cuando la oposición consiguió instalarse con fuerza en uno de los principales centros productivos del sudeste provincial.

Desde entonces, Marcos Juárez se convirtió en una referencia política que excedió largamente los límites de la ciudad. Aquella elección fue considerada incluso como uno de los primeros antecedentes territoriales de la construcción que posteriormente derivaría en Cambiemos a nivel nacional.

Doce años después, el mapa volvió a modificarse.

La victoria peronista rompe esa continuidad política y le permite al oficialismo provincial recuperar una ciudad que permanecía fuera de su órbita desde hacía medio siglo.

El valor simbólico del resultado explica el rápido despliegue de mensajes de las principales figuras del peronismo cordobés.

Passerini: “Un triunfo histórico”

El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, también se sumó a las felicitaciones y puso especialmente el foco en el carácter histórico de la elección.

Felicito a mi flamante colega, querido Germán Font, y a todo ese maravilloso equipo que lo acompaña, por este triunfo histórico en las elecciones de Marcos Juárez”, expresó.

Passerini destacó además la campaña realizada por Generación Marcos Juárez, el espacio encabezado por Font, y resaltó como una de las claves del resultado el trabajo territorial y el contacto directo con los vecinos.

Cuando hay compromiso, cercanía y vocación de servicio, la gente acompaña. ¡Abrazo gigante, querido Germán!”, señaló.

La referencia a la cercanía y al trabajo territorial también encaja con una de las líneas discursivas que el peronismo cordobés viene buscando consolidar de cara a los próximos desafíos electorales: mostrar gestiones y candidatos con fuerte anclaje local por encima de las discusiones nacionales.

Schiaretti también felicitó a Font

Horas más tarde, el exgobernador Juan Schiaretti se incorporó a las repercusiones y felicitó al dirigente electo.

Saludo a los vecinos de Marcos Juárez por la jornada democrática de este domingo y felicito a Germán Font, elegido como el nuevo intendente, a quien le deseo una gran gestión para esa ciudad pujante de nuestra Pampa Gringa”, publicó.

La aparición de Schiaretti terminó de completar la fotografía del peronismo provincial alrededor del resultado.

Llaryora, Passerini y el exgobernador coincidieron públicamente en reivindicar la elección de Font, dejando en evidencia la importancia política que el oficialismo le asigna a la recuperación de Marcos Juárez.

Una señal hacia 2027

Aunque se trató de una elección estrictamente municipal, el resultado difícilmente pueda quedar encapsulado dentro de los límites de Marcos Juárez.

La ciudad tiene una fuerte carga simbólica para la política cordobesa y durante más de una década fue mostrada como uno de los principales bastiones opositores del interior provincial.

Que el peronismo haya conseguido revertir esa tendencia representa una señal alentadora para Martín Llaryora, especialmente en momentos en los que el oficialismo comienza a ordenar su estrategia territorial con vistas a 2027.

El resultado también obliga a la oposición a revisar lo ocurrido en un distrito históricamente favorable, justo cuando radicales, libertarios y juecistas todavía discuten cómo estructurar una eventual alternativa común para disputar la Provincia.

Para el peronismo, en cambio, Marcos Juárez se transforma en una victoria para exhibir.

No solamente porque recuperó después de medio siglo el gobierno municipal, sino porque consiguió hacerlo en una ciudad cargada de simbolismo político y económico.

El triunfo de Germán Font cerró así una etapa iniciada en 2014 y abrió otra que tendrá impacto más allá de la administración municipal. Marcos Juárez cambió de signo político y el peronismo cordobés encontró una victoria con la que alimentar sus expectativas de cara a la próxima gran batalla electoral.

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