Juez transita el doble camino: alineamiento con Milei y construcción territorial

El senador cordobés viaja este martes a la Casa Rosada para reunirse con Javier Milei y el jueves participará de la sesión en el Senado. En Córdoba, mientras tanto, acelera la construcción territorial del Frente Cívico. La candidatura a gobernador sigue en pie y el vínculo con Gabriel Bornoroni se sostiene, por ahora, sin definiciones sobre quién encabezará el espacio en 2027.

Luis Juez parece haber encontrado una fórmula para transitar el escenario político que se abre de cara a 2027: cada vez más cerca de La Libertad Avanza a nivel nacional, pero sin resignar su propia construcción en Córdoba.

La agenda de esta semana mostrará con claridad esa estrategia. Este martes, el senador cordobés viajará a Buenos Aires para participar en la Casa Rosada de la reunión convocada por Javier Milei con diputados y senadores de La Libertad Avanza. El jueves, en tanto, volverá a ocupar su banca en el Senado durante la sesión prevista.

No será la primera vez que Juez participe de una convocatoria de este tipo. El Presidente ya había reunido a la tropa legislativa en una instancia anterior, en medio de la reconfiguración del oficialismo nacional tras la salida de Manuel Adorni.

La señal política es evidente: Juez busca mantener aceitado su vínculo con el Gobierno nacional y, al mismo tiempo, consolidarse como uno de los dirigentes cordobeses con mayor cercanía al universo libertario.

Pero el otro capítulo de su estrategia se juega en Córdoba.

Territorio propio para no depender de los libertarios

Este viernes, el juecismo inaugurará una nueva sede partidaria en la seccional Décima de la Capital. No se trata solamente de una actividad partidaria más. Forma parte de una decisión de fondo: fortalecer la estructura propia del Frente Cívico para llegar a 2027 con un capital territorial que le permita negociar desde una posición de mayor autonomía.

El plan continuará durante septiembre con nuevas recorridas por el interior.

El 11 de septiembre está prevista una actividad en Villa Dolores, con desembarco del juecismo en Traslasierra. Para el 28, en tanto, aparece Río Tercero como próximo destino, aunque esa fecha podría sufrir alguna modificación.

La lógica es sencilla: mientras Juez profundiza su acercamiento a Milei y a la dirigencia libertaria nacional, procura que en Córdoba su nombre no quede subsumido dentro de la estructura de La Libertad Avanza.

La territorialidad es, en ese esquema, su principal activo.

Asado, acuerdos y una candidatura que nadie quiere discutir todavía

La sociedad política con Gabriel Bornoroni también atraviesa una etapa de consolidación, aunque con una regla que ambos parecen respetar: todavía no es momento de definir quién será el candidato a gobernador.

El jueves pasado, por la noche, volvieron a encontrarse. Juez recibió en su casa a Bornoroni, a Gonzalo Roca y al legislador Walter Nostrala. Hubo asado, conversación política y una nueva fotografía de una sociedad que intenta mantenerse en pie mientras cada sector desarrolla su propio armado.

El acuerdo implícito entre Juez y Bornoroni consiste en dejar que cada uno recorra, milite y construya durante los próximos meses. La definición llegará más adelante, cuando sea necesario determinar quién está en mejores condiciones de representar al espacio en la pelea por la Gobernación.

Por ahora, ninguno parece dispuesto a ceder terreno.

Y esa indefinición también tiene una lectura electoral. Juez no se baja de la carrera, pero tampoco rompe con Bornoroni. Mantiene abierta la posibilidad de una candidatura propia mientras sostiene el entendimiento con el dirigente libertario.

En el Panal hacen cuentas

En el Gobierno provincial siguen con atención esta disputa.

En El Panal hay quienes consideran que Bornoroni podría ser un candidato más conveniente para enfrentar al oficialismo provincial y, desde esa mirada, intentan relativizar las posibilidades de una nueva postulación de Juez.

Pero existe otra lectura. Algunos dirigentes creen que es Juez quien, con su experiencia electoral y su estructura territorial, termina condicionando las posibilidades de Bornoroni y ocupando un espacio de mayor volumen político dentro de la sociedad opositora.

El problema para todos es el mismo: las encuestas todavía no ofrecen un escenario lo suficientemente estable como para cerrar una candidatura con tanta anticipación.

Los últimos movimientos políticos y electorales modificaron varias veces las posiciones relativas de los dirigentes. Por eso, tanto Juez como Bornoroni parecen haber elegido esperar.

La estrategia de las dos fotos

La construcción de Juez tiene, por ahora, dos escenarios.

Uno está en Buenos Aires: la Casa Rosada, Milei y la mesa de los legisladores libertarios.

El otro está en Córdoba: la sede de la Décima, Villa Dolores, Río Tercero y las recorridas por el interior.

En ambos espacios busca capitalizar algo diferente. En Nación, cercanía con el poder libertario. En Córdoba, estructura propia y volumen territorial.

La apuesta es evitar que una cosa invalide la otra.

Juez sabe que, si finalmente pretende competir por la Gobernación, necesitará algo más que una buena relación con Milei y con La Libertad Avanza. Necesitará estructura, dirigentes, presencia territorial y capacidad para disputar votos más allá del electorado estrictamente libertario.

Por eso no rompe con Bornoroni, pero tampoco se entrega a su armado. No acelera la candidatura, pero tampoco la abandona. Y mientras tanto, sigue construyendo.

La foto del martes será con Milei en la Casa Rosada. Las próximas serán en la Décima, Villa Dolores y Río Tercero. Entre una y otra aparece la verdadera estrategia de Juez: ser socio de los libertarios sin dejar de ser candidato por derecho propio.

Deja un comentario