La interna del radicalismo cordobés volvió a quedar al descubierto con un duro documento firmado por dirigentes de distintos puntos de la provincia, quienes cuestionaron la posibilidad de extender los actuales mandatos partidarios y apuntaron contra la conducción provincial encabezada por Marcos Ferrer.

Bajo la consigna #UCRDePie, un sector del partido envió una nota al presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, Leonel Chiarella, en la que expresó su rechazo a la convocatoria realizada por la Mesa Ejecutiva del Congreso Partidario de Córdoba para el próximo 11 de julio.
El objetivo de esa reunión sería avanzar con una prórroga de los mandatos internos por un año, pese a que las autoridades partidarias actuales tienen mandato vigente hasta el próximo 30 de septiembre. Para los dirigentes críticos, la medida representaría una vulneración de la Carta Orgánica partidaria y una falta de respeto hacia los afiliados.
“El partido de la democracia la niega internamente, avasallando los derechos de los afiliados”, expresaron en el documento, en uno de los cuestionamientos más fuertes contra la actual conducción.
Reclamos contra la conducción provincial
El planteo no quedó limitado a una cuestión administrativa. Los firmantes apuntaron directamente contra la conducción provincial de la UCR y también contra el diputado nacional Rodrigo de Loredo, a quienes responsabilizan por la falta de debate interno y por las definiciones políticas adoptadas en los últimos meses.
Según el sector crítico, existe un grupo de dirigentes que “se creen dueños de la verdad” y que estarían avanzando en acuerdos electorales sin consultar a las bases partidarias.
“Hay un grupo de radicales que se creen dueños de la verdad, que avanzan per se en alianzas que nada tienen que ver con los valores del radicalismo, y que para seguir imponiendo su voluntad no habilitan el debate”, señalaron.
La crítica apunta especialmente a la discusión sobre el posicionamiento del radicalismo frente al Gobierno nacional de Javier Milei y las distintas posturas que conviven dentro del partido respecto a una posible articulación electoral con sectores libertarios.
“Queremos hacer radicalismo y no mileísmo ni cordobesismo”
Uno de los puntos centrales del comunicado estuvo vinculado al rumbo político que debería tomar la UCR cordobesa de cara al futuro electoral.
Los dirigentes marcaron distancia tanto de quienes impulsan un acercamiento al oficialismo nacional como de aquellos sectores radicales que mantienen vínculos con el gobierno provincial de Gobierno de la Provincia de Córdoba.
“En Córdoba queremos ganar con nuestros propios valores, y hemos manifestado que queremos hacer radicalismo y no mileísmo, ni cordobesismo”, remarcaron.
La frase refleja una de las discusiones más profundas dentro del partido: si la estrategia electoral debe construirse desde una identidad radical propia o mediante alianzas con espacios externos que hoy tienen mayor peso político.
Cuestionamientos a la falta de debate interno
Otro de los reclamos centrales estuvo relacionado con la ausencia de espacios de discusión dentro de la estructura partidaria.
Los dirigentes aseguraron que desde hace aproximadamente dos años no se habilitan instancias formales de debate sobre el futuro del partido, salvo una reunión encabezada por Leonel Chiarella en enero.
En ese sentido, cuestionaron que mientras se analizan posibles internas abiertas con otros espacios políticos, dentro de la propia UCR no se estaría discutiendo la estrategia electoral, el armado de listas ni el rol que debe ocupar el partido en el escenario cordobés.
“Se proponen internas abiertas con otras fuerzas políticas mientras se niega el debate interno”, fue uno de los principales argumentos planteados por el sector.
La disputa por la renovación partidaria
Uno de los puntos más polémicos del conflicto es el argumento económico utilizado para justificar una eventual prórroga de autoridades.
Desde el sector opositor interno rechazaron la posibilidad de extender los mandatos bajo el argumento de falta de recursos para organizar una renovación partidaria.
Para los firmantes, sostener esa postura sería “una burla para todos los afiliados” y representaría “un punto máximo de ilegalidad”.
El planteo pone nuevamente en discusión una vieja tensión dentro de los partidos políticos: la necesidad de garantizar continuidad institucional frente a las dificultades operativas y económicas para llevar adelante procesos electorales internos.
Un documento con respaldo territorial
El comunicado cuenta con la adhesión de dirigentes de distintas regiones de Córdoba: intendentes, legisladores provinciales, concejales, tribunos de cuentas, referentes departamentales y militantes históricos.
Entre los principales firmantes aparecen Luis Quiroga; los legisladores provinciales Carlos Briner, Dante Rossi y Sebastián Peralta; además de Cristian Canalis, Arnoldo Quinteros y Yanina Pérez.
La presentación evidencia que la discusión interna del radicalismo cordobés está lejos de cerrarse. Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, la UCR enfrenta una disputa estratégica: definir si construirá una alternativa desde su identidad histórica o si avanzará hacia acuerdos con otros espacios políticos.
La pelea por la renovación de autoridades partidarias aparece así como el primer capítulo visible de una discusión mucho más profunda sobre el futuro del radicalismo en Córdoba.
