Tras exhibir capacidad de movilización y volumen político en el multitudinario locro del 25 de Mayo realizado en el Club Atenas, el dirigente radical Juan Negri formalizó su intención de competir por el Palacio 6 de Julio en 2027 y comenzó a delinear con mayor claridad el esquema político que pretende construir para disputar el gobierno de la ciudad de Córdoba.

Con el lanzamiento consolidado de Viva Córdoba, un espacio que busca ampliar la base tradicional de la Unión Cívica Radical y sumar sectores vecinales, técnicos y sociales, Negri se muestra decidido a convertirse en uno de los principales protagonistas de la oposición municipal. El armado, que tuvo una fuerte demostración territorial durante el encuentro patrio, dejó entrever una estrategia que excede los límites partidarios clásicos y apunta a construir una alternativa amplia de gestión para la Capital.
El actual vocal del Ersep considera que atraviesa “el momento propicio” para dar el salto definitivo hacia la intendencia. Respaldado —según afirma— por mediciones favorables y años de preparación política y técnica, el dirigente sostiene que Córdoba necesita recuperar orden, planificación y capacidad operativa en la gestión municipal.
La aparición pública de Viva Córdoba también evidenció un mensaje político hacia el interior del radicalismo y de toda la oposición cordobesa. Con dirigentes como Javier Bee Sellares y Juan Fabre acompañando el armado, Negri dejó en claro que pretende liderar un espacio con identidad propia, pero en sintonía con el esquema opositor provincial encabezado por Rodrigo de Loredo.
“No escondo mi voluntad de ser intendente”
En diálogo sobre el escenario político que comienza a configurarse rumbo a las municipales, Negri reconoció abiertamente sus aspiraciones y planteó que el locro del 25 de Mayo funcionó como una señal política concreta.
“Fue una señal clara. En Viva Córdoba confluyen varios espacios que hoy ya exceden largamente al radicalismo”, aseguró, al destacar la participación de centros vecinales, organizaciones sociales y dirigentes de distintos sectores.
Para el dirigente, la construcción política actual tiene un objetivo definido: disputar seriamente el gobierno municipal. “No he escondido mi voluntad de serlo, pero lo hago con responsabilidad”, expresó, recordando además que en la elección pasada decidió correrse para acompañar la candidatura de Rodrigo de Loredo.
Negri insistió en que buscará estar en la boleta municipal de 2027 y sostuvo que esa decisión forma parte de una construcción colectiva. “Quiero que desde Viva Córdoba salga el próximo intendente de la ciudad”, afirmó.
Un armado que busca ampliar la oposición
Uno de los aspectos centrales del proyecto político de Negri es la construcción de una alternativa que supere las fronteras partidarias tradicionales. En ese sentido, considera que el radicalismo por sí solo ya no alcanza para disputar el poder en Córdoba Capital.
“Tengo una cabeza abierta y entiendo perfectamente que ya no alcanza con el radicalismo; Viva Córdoba da ese puntapié inicial generando un proyecto colectivo”, remarcó.
La estrategia también incluye una fuerte articulación con equipos de comunicación y consultores políticos en Buenos Aires, donde el dirigente viaja frecuentemente para analizar escenarios electorales y fortalecer el posicionamiento de su espacio.
El objetivo parece claro: construir una propuesta moderna, con perfil técnico y territorial, capaz de captar sectores independientes y votantes desencantados tanto del oficialismo municipal como de las estructuras tradicionales de la oposición.
Orden, descentralización y rediscusión urbana
En materia de gestión, Negri planteó una visión de ciudad basada en cinco ejes estratégicos, aunque hizo especial énfasis en la necesidad de recuperar planificación urbana y capacidad operativa.
Según explicó, Córdoba debe avanzar hacia una descentralización “netamente operativa”, donde servicios como alumbrado, bacheo y mantenimiento de espacios verdes tengan otra lógica de funcionamiento.
Además, reivindicó las gestiones de los exintendentes Ramón Bautista Mestre y Rubén Américo Martí, a quienes definió como “los dos mejores intendentes” que tuvo la ciudad.
Dentro de su propuesta urbana, también planteó la necesidad de rediscutir el Código de Edificación, avanzar en una ciudad más densificada y recuperar el vínculo con el río bajo el concepto de la “ciudad de los 15 minutos”, promoviendo acceso cercano a servicios esenciales en cada barrio.
En paralelo, cuestionó la situación ambiental y el sistema actual de recolección de residuos, al señalar que Córdoba “no progresa” en esa materia.
Sintonía política con Rodrigo de Loredo
El respaldo explícito de Rodrigo de Loredo durante el locro fue leído dentro del radicalismo como un gesto político de fuerte contenido estratégico. Negri no ocultó la buena relación que mantiene con el diputado nacional y destacó la lógica de acuerdos internos que ambos sostienen.
Recordó que en la última elección municipal decidió acompañar a De Loredo cuando las encuestas lo mostraban mejor posicionado, incluso asumiendo el rol de jefe de campaña.
“Quise dar un gesto y vi ese proceso electoral muy de cerca”, explicó.
A su vez, sostuvo que el actual diputado nacional entiende que Viva Córdoba posee “un componente territorial fortísimo” para competir por la intendencia.
Consultado sobre una eventual candidatura provincial de De Loredo, Negri evitó cerrar escenarios, aunque dejó en claro su valoración positiva. “Rodrigo es un muy buen candidato a gobernador”, sostuvo.
También planteó la necesidad de establecer mecanismos de ordenamiento interno dentro de la oposición, incluso mediante una interna abierta que legitime candidaturas.
Mientras el calendario electoral todavía parece lejano, en la ciudad de Córdoba la carrera hacia 2027 comenzó a moverse con mayor intensidad. Y en ese tablero, Juan Negri ya decidió jugar fuerte.
