El debate por la continuidad de la denominada “Zona Fría” en Córdoba comenzó a recalentar el escenario político provincial y sumó un nuevo capítulo con la postura de la Unión Cívica Radical. El bloque radical presentó un proyecto para instar a los senadores nacionales por Córdoba a rechazar la iniciativa impulsada desde el Ejecutivo nacional que busca excluir a la provincia del esquema de subsidios al gas, aunque aprovechó la discusión para poner sobre la mesa una agenda más amplia: el cuestionamiento al denominado “Costo Córdoba”.

Desde la bancada opositora sostuvieron que el debate no debe limitarse únicamente a la tarifa del gas, sino avanzar hacia una revisión integral de la estructura impositiva y de servicios que impacta sobre el bolsillo de los cordobeses. En ese marco, los radicales plantearon la necesidad de discutir cómo se distribuyen los subsidios energéticos y propusieron que el criterio deje de estar atado exclusivamente a la ubicación geográfica para contemplar también la capacidad de pago de cada usuario.
“El sistema de subsidios debe rediscutirse y orientarse hacia quienes realmente lo necesitan”, señalaron desde el espacio, aunque aclararon que la eventual eliminación de Córdoba de la Zona Fría tendría un fuerte impacto económico sobre miles de familias de la provincia.
El eje puesto en el “Costo Córdoba”
Sin embargo, el planteo político de la UCR fue más allá de la discusión energética y buscó instalar nuevamente el concepto de “Costo Córdoba”, una expresión utilizada históricamente por sectores opositores para cuestionar la presión tributaria provincial y el valor de distintos servicios públicos.
En el proyecto, el radicalismo propuso avanzar en una nueva rebaja impositiva y revisar distintos componentes que, aseguran, encarecen la vida cotidiana de los cordobeses. Entre los puntos mencionados aparecen el impuesto inmobiliario urbano, los peajes, el impuesto a los sellos y el costo de la energía eléctrica.
La intención del bloque es transformar el debate por los subsidios en una discusión estructural sobre la competitividad y el nivel de carga económica que enfrentan los ciudadanos y sectores productivos de Córdoba.
Según remarcaron, “más allá de la boleta del gas, los cordobeses necesitan alivio en múltiples áreas donde la presión de impuestos y servicios se ha vuelto cada vez más pesada”.
El dato que incomoda: casi la mitad sin red de gas
Otro de los aspectos centrales planteados por la UCR apunta a la desigualdad en el acceso a la red de gas natural. Desde el bloque advirtieron que, mientras se discute la continuidad de subsidios vinculados al consumo de gas por red, una parte importante de la población cordobesa todavía depende de garrafas para cocinar o calefaccionarse.
Según indicaron, cerca del 44% de los habitantes de la provincia no cuentan con conexión domiciliaria a la red de gas natural, una cifra que expone fuertes asimetrías entre grandes centros urbanos y sectores periféricos o del interior profundo.
En ese contexto, también cuestionaron el alcance de programas oficiales como “Dale Gas”, impulsado a través del Banco de Córdoba, al considerar que muchos vecinos permanecen lejos de acceder a esas herramientas de financiamiento para realizar conexiones domiciliarias.
Críticas al llaryorismo y presión por el debate provincial
El documento presentado por los radicales incluyó además un mensaje político dirigido directamente a la administración provincial encabezada por Martín Llaryora. Desde la UCR sostuvieron que el oficialismo provincial reclama en el Congreso Nacional medidas y beneficios que luego evita discutir dentro de la Legislatura cordobesa.
La oposición aprovechó así la controversia por la Zona Fría para exigir una discusión más amplia sobre impuestos, subsidios y tarifas en Córdoba, en un momento donde el costo de vida vuelve a ocupar el centro de las preocupaciones sociales.
El planteo radical también aparece en medio de una creciente tensión política entre sectores opositores y el gobierno provincial por el peso de la carga tributaria y el valor de los servicios públicos, un eje que promete consolidarse como uno de los temas centrales hacia el próximo calendario electoral.
Mientras tanto, el debate por la continuidad de la Zona Fría continúa escalando y amenaza con abrir una discusión mucho más profunda sobre el modelo de financiamiento provincial, el esquema de subsidios y el verdadero costo de vivir en Córdoba.
