El diputado nacional Rodrigo de Loredo volvió a dejar en claro que no piensa correrse de la estrategia opositora que busca articular a la UCR, el Frente Cívico y La Libertad Avanza en Córdoba. Aunque reivindica su identidad política propia y marca diferencias de estilo tanto con Luis Juez como con Gabriel Bornoroni, insiste en que la prioridad debe ser “terminar con 30 años de peronismo” en la provincia.

En un contexto donde las tensiones dentro del armado opositor comienzan a aflorar, De Loredo evitó confrontar directamente con sus potenciales aliados y buscó mostrarse como un dirigente enfocado en construir una alternativa competitiva para 2027. El radical considera que cualquier disputa interna prematura solo favorece al oficialismo cordobés y, por eso, intenta sostener un delicado equilibrio entre autonomía política y necesidad de unidad.
“No especulé”, la respuesta de De Loredo a las críticas internas
Las declaraciones llegan luego de que Bornoroni y Juez cuestionaran públicamente a los “especuladores” durante el locro del 1° de Mayo organizado por el juecismo, un mensaje que muchos interpretaron como una indirecta hacia el dirigente radical.
Sin embargo, De Loredo rechazó sentirse aludido y respondió con firmeza:
“Si hay algo que no hice fue especular. A mí me especularon”.
El diputado recordó que recibió ofrecimientos para continuar ocupando una banca nacional, pero aseguró que eligió mantener coherencia con su proyecto político provincial.
Según su visión, nunca ocultó su intención de competir por la Gobernación y sostuvo que su recorrido político demuestra que no está motivado únicamente por cargos o posiciones de poder.
La obsesión de gobernar Córdoba
A lo largo de la entrevista, De Loredo insistió en una idea que viene repitiendo desde hace tiempo: su objetivo político central es gobernar Córdoba.
El dirigente radical afirmó que lleva más de 15 años construyendo ese proyecto y aseguró que su motivación responde a la convicción de que la provincia “puede estar mucho mejor”.
En ese marco, desplegó un durísimo diagnóstico sobre la gestión provincial encabezada por Martín Llaryora y cuestionó el tamaño del aparato estatal cordobés.
De Loredo apuntó especialmente contra la estructura política y administrativa del oficialismo provincial, al considerar que existe una “megaestructura burocrática” financiada a través de una fuerte presión impositiva.
Críticas a la estructura del poder cordobés
El diputado radical acusó al peronismo cordobés de haber consolidado un sistema de poder basado en estructuras familiares y cargos políticos distribuidos en distintos puntos de la provincia.
Mencionó apellidos históricos vinculados al PJ cordobés y cuestionó la existencia de ministerios, agencias y directorios con altos salarios mientras —según afirmó— docentes y policías perciben ingresos considerablemente menores.
También cargó contra la política tributaria de la Provincia y aseguró que los aumentos en impuestos y servicios públicos durante la gestión de Llaryora fueron “los más grandes de la historia de Córdoba”.
En su análisis, el incremento del Inmobiliario, las tarifas eléctricas, el agua y el transporte público forman parte de un modelo que “exprime a la sociedad” para sostener el aparato estatal.
Seguridad, Epec y tarifas: los ejes de su propuesta
De Loredo aseguró que continuará recorriendo la provincia con propuestas concretas vinculadas a la gestión.
En materia de seguridad, planteó la posibilidad de modificar el régimen jubilatorio policial para incrementar la cantidad de efectivos en las calles y cuestionó la efectividad de las guardias urbanas impulsadas en distintos municipios.
Uno de sus focos más fuertes estuvo puesto en EPEC y en el costo de las tarifas eléctricas.
El radical sostuvo que existen cargos adicionales que encarecen innecesariamente las facturas y criticó particularmente la incorporación de tasas municipales sobre los servicios públicos, apuntando directamente contra la gestión del intendente Daniel Passerini.
Además, afirmó que el interior provincial enfrenta una situación todavía más crítica debido al esquema de costos que afecta a las cooperativas eléctricas.
“Soy distinto a Juez y Bornoroni”
Pese a defender la unidad opositora, De Loredo remarcó varias veces que tiene una identidad política diferenciada.
“Soy distinto a él, y soy distinto a Gabriel Bornoroni”, afirmó al referirse a Juez y al dirigente libertario.
No obstante, sostuvo que justamente esa diversidad puede transformarse en una fortaleza electoral si logran consolidar un esquema de “complementariedad” en lugar de caer en disputas internas.
La definición deja entrever que el radical intenta preservar un perfil propio dentro de un eventual frente opositor, evitando quedar diluido entre el liderazgo confrontativo de Juez y la lógica libertaria de La Libertad Avanza.
La advertencia sobre La Libertad Avanza y Córdoba
Uno de los puntos más relevantes de su análisis político estuvo vinculado a la relación con el espacio del presidente Javier Milei.
De Loredo reconoció que la prioridad política de La Libertad Avanza será garantizar la reelección presidencial en 2027 y advirtió que eso podría relegar la pelea por la Gobernación de Córdoba.
En ese sentido, coincidió parcialmente con el planteo de Juez y recordó que durante la presidencia de Mauricio Macri tampoco existió una estrategia fuerte para disputar el poder provincial.
Para el diputado radical, Córdoba no puede volver a quedar subordinada a las prioridades nacionales de un proyecto presidencial.
Apoyo económico a Milei, pero con críticas políticas e institucionales
Aunque mantiene diferencias con el Gobierno nacional, De Loredo volvió a respaldar el rumbo económico de Milei y defendió las medidas de ajuste fiscal.
Sostuvo que los equilibrios fiscales “sin costo” son imposibles y afirmó que las reformas estructurales requieren decisiones difíciles.
Sin embargo, también marcó críticas vinculadas a la gestión, la falta de cuadros técnicos y algunas conductas políticas e institucionales del oficialismo nacional.
En particular, cuestionó el impacto político que tuvo para el Gobierno la polémica en torno a Manuel Adorni y consideró que el manejo del tema terminó dañando una de las principales banderas discursivas de La Libertad Avanza: la pelea contra los privilegios y la “casta”.
El valor político del “no”
Sobre el final, De Loredo volvió a reivindicar una idea que utiliza frecuentemente para diferenciarse dentro del escenario político: la capacidad de rechazar cargos y acuerdos.
Recordó nuevamente que rechazó ofertas para continuar ocupando espacios legislativos y aseguró que en la política argentina “el no está subestimado”.
Con esa definición, el radical busca reforzar un perfil de dirigente autónomo, intentando posicionarse como una figura capaz de dialogar con distintos sectores opositores sin resignar identidad propia.
Mientras tanto, el tablero político cordobés sigue reacomodándose rumbo a 2027. Y aunque todavía faltan definiciones sobre alianzas, candidaturas y liderazgos, De Loredo parece decidido a sostener una estrategia clara: evitar rupturas, preservar su proyecto político y disputar el poder provincial desde una oposición unificada.
