Luis Juez endurece su alianza con La Libertad Avanza y exige garantías para enfrentar al PJ

El senador nacional Luis Juez volvió a dejar en claro que su sociedad política con La Libertad Avanza atraviesa uno de sus momentos de mayor sintonía en Córdoba. Sin embargo, detrás de la foto de unidad opositora y de los gestos de acercamiento con el espacio libertario, persiste una desconfianza que en el juecismo ya no ocultan: la incertidumbre sobre si el verdadero objetivo del armado violeta es disputar seriamente el poder provincial o si, llegado el momento decisivo, podría aparecer un entendimiento con el peronismo cordobés.

La tensión quedó expuesta durante el tradicional locro organizado por el Frente Cívico, donde Juez compartió escenario con dirigentes propios y referentes libertarios alineados con Karina Milei. Allí, el senador combinó ratificación política y advertencia estratégica.

“Tenemos un acuerdo y un compromiso que vamos a honrar”, afirmó el líder del Frente Cívico, en un mensaje que buscó consolidar públicamente la sociedad con el oficialismo nacional. Pero detrás de esa definición apareció otra lectura que en el entorno juecista consideran central: la alianza sólo tendrá sentido si existe una decisión real de terminar con casi tres décadas de hegemonía del PJ cordobés.

El temor silencioso dentro del juecismo

En el universo político que rodea a Juez reconocen que la principal preocupación no pasa únicamente por la competencia electoral, sino por la posibilidad de que el poder libertario priorice acuerdos de gobernabilidad antes que una confrontación abierta con el gobernador Martín Llaryora.

Esa sospecha se alimenta de antecedentes políticos que todavía pesan sobre el senador. Cerca suyo recuerdan que ya atravesó una experiencia similar cuando el entonces presidente Mauricio Macri terminó alcanzando un entendimiento político con Juan Schiaretti, una jugada que terminó fortaleciendo la continuidad del peronismo provincial.

En el juecismo aseguran que Juez no está dispuesto a repetir aquella experiencia. Por eso, cada gesto público empieza a funcionar también como un mensaje interno hacia la conducción libertaria.

“Somos parte de un proyecto político que pretende gobernar esta provincia después de 28 años”, lanzó el senador desde el escenario montado en Alto Botánico. La frase fue interpretada como una reafirmación de la alianza opositora, pero también como una exigencia directa hacia el núcleo duro libertario que conduce la estrategia electoral desde la Casa Rosada.

La sombra de una negociación con el PJ

La duda que recorre al juecismo tiene una raíz concreta: la posibilidad de que, según cómo evolucione el escenario electoral rumbo a 2027, el oficialismo libertario evalúe sostener un vínculo pragmático con el peronismo cordobés.

En ese contexto volvió a circular una versión que desde hace meses sobrevuela la política provincial: una supuesta reunión reservada entre Juez y Karina Milei. Aunque desde el entorno más cercano del senador niegan que ese encuentro haya ocurrido, distintos dirigentes con llegada al esquema libertario sostienen que el cónclave efectivamente existió.

La hipótesis política detrás de aquella conversación resulta lógica para el juecismo. Con experiencia en campañas y lectura fina del clima electoral, Juez habría intentado obtener una definición concreta: saber si la conducción libertaria tiene una decisión firme de disputar Córdoba o si podría reeditarse un acuerdo de último momento con el PJ provincial.

El interrogante no es menor. Córdoba representa uno de los territorios electorales más importantes del país y, al mismo tiempo, uno de los distritos donde el peronismo logró sostener una estructura de poder casi ininterrumpida durante las últimas décadas.

Siciliano, el cruce político y el mensaje que quedó detrás

Parte del contenido político del locro quedó opacado por el enfrentamiento con el ministro provincial Miguel Siciliano, quien acusó a Juez de haber abandonado sus principios para alinearse con el ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.

Desde el juecismo respondieron denunciando una campaña “salvaje” del oficialismo provincial y acusaron al peronismo de intentar debilitar el armado opositor antes del inicio formal de la carrera electoral.

Pero puertas adentro aseguran que el verdadero eje político del encuentro fue otro: dejar planteada una cláusula implícita dentro de la sociedad con La Libertad Avanza.

“No va a haber nada que nos haga cambiar de opinión. Lo único que puede cambiar mi decisión es que no haya voluntad de ganar la provincia”, sostuvo Juez frente a dirigentes y aliados violetas.

La frase fue interpretada como una advertencia directa hacia la mesa política libertaria. El mensaje fue claro: el acuerdo con La Libertad Avanza sólo se sostendrá mientras exista una decisión concreta de enfrentar al PJ cordobés y disputar el poder provincial.

Bornoroni, las señales libertarias y la decisión que se tomará en Buenos Aires

Dentro del juecismo reconocen que algunas señales del armado libertario alimentan expectativas positivas. Especialmente observan el despliegue territorial del diputado Gabriel Bornoroni, uno de los principales referentes de La Libertad Avanza en Córdoba.

“Bornoroni dice que sí”, resumió un interlocutor cercano al senador, en referencia a la voluntad de competir de manera frontal contra el peronismo provincial.

Sin embargo, todos admiten que la definición final no se resolverá en Córdoba. La estrategia electoral será diseñada en la mesa chica libertaria que responde directamente a Karina y Javier Milei en Buenos Aires.

Por eso, en el juecismo insisten en marcar límites políticos antes de que el calendario electoral avance. “Nosotros queremos ganar el año que viene”, repiten cerca del senador. Y agregan una advertencia que ya empieza a sonar como ultimátum: si el poder libertario termina habilitando algún entendimiento con Llaryora, el Frente Cívico podría tomar otro camino político.

“No vamos a estar ahí”, lanzó una voz cercana al armado juecista, dejando abierta la posibilidad de ruptura si el acuerdo opositor pierde su razón de ser.

Así, detrás del discurso opositor contra el peronismo cordobés, comenzó a emerger otra disputa menos visible pero igual de determinante: la pelea por definir si La Libertad Avanza pretende construir una alternativa real de poder en Córdoba o si, finalmente, optará por la lógica de los acuerdos y la convivencia política con el PJ provincial.

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