El intendente capitalino aseguró que estará dispuesto a competir el año próximo si su espacio político lo considera necesario. Sin posibilidad de buscar la reelección municipal, reivindicó su alineamiento con Martín Llaryora y anticipó que trabajará para que la Capital vuelva a ser decisiva en un triunfo provincial del peronismo. También elogió al gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Daniel Passerini comenzó a despejar algunas incógnitas sobre su futuro político. Aunque evitó confirmar una postulación concreta, el intendente de Córdoba dejó en claro que está dispuesto a ocupar el lugar que le asigne el cordobesismo en las elecciones de 2027. “Si hace falta, voy a ser candidato”, anticipó, en una definición que adquiere relevancia porque no podrá competir por un nuevo mandato al frente de la Municipalidad.
“Si soy necesario dentro de mi espacio político, si estoy convencido y mi espacio político me necesita, voy a ir al lugar donde tenga que ir”, afirmó. La declaración expone su disposición a continuar dentro del esquema electoral de Hacemos Unidos por Córdoba, aunque deja la decisión final en manos de la conducción del espacio.
Passerini buscó reforzar esa señal con una reivindicación de su trayectoria partidaria. “Yo nunca me moví del lugar donde estoy en la política, siempre fui muy orgánico, siempre respeté las decisiones”, sostuvo. Una manera de ratificar su pertenencia al proyecto político que conduce Martín Llaryora y, al mismo tiempo, dejar abierta la posibilidad de asumir una nueva responsabilidad institucional o electoral.
El objetivo de sostener a Llaryora
El intendente también dejó en claro cuál será su principal prioridad durante el próximo año: contribuir a la continuidad del gobernador. “Sé que puedo aportar mucho y sé que seguramente mi aporte va a ser importante el año que viene para que Martín siga siendo gobernador”, aseguró.
En ese esquema, Passerini planteó dos frentes de trabajo. Por un lado, concentrarse en la gestión municipal para llegar al proceso electoral con una administración fortalecida. Por otro, utilizar su condición de presidente del Partido Justicialista de la Capital para ordenar el trabajo político y territorial en el principal distrito electoral de la provincia.
“En este caso va a ser haciendo lo mejor de la gestión para que lleguemos a ese momento muy bien”, explicó. Luego subrayó el peso que tendrá su rol partidario: buscará “garantizar que la Capital vuelva a ser el pilar del triunfo de Martín en la provincia”.
La referencia no es menor. La ciudad de Córdoba constituye un territorio central para cualquier aspiración del peronismo provincial y el desempeño electoral del oficialismo capitalino será una variable determinante en la disputa de 2027. Para Passerini, la gestión y la construcción partidaria aparecen así como los dos instrumentos desde los cuales pretende conservar protagonismo.
El encuentro con Kicillof
En la misma entrevista, el jefe municipal se refirió a su reciente encuentro con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, una figura que viene adquiriendo centralidad en la discusión nacional del peronismo.
Passerini describió el intercambio en términos positivos. “Tuvimos la oportunidad de charlar un rato y la verdad que me pareció una persona interesante, me pareció un buen gobernador”, señaló.
Pero fue más allá de la valoración de su gestión y también hizo una defensa política del mandatario bonaerense al afirmar que “no tiene una mácula de corrupción”.
Los elogios introducen otro elemento en el posicionamiento público del intendente, que mantiene su alineamiento con Llaryora mientras observa los movimientos del peronismo nacional. Por ahora, su prioridad declarada sigue siendo la continuidad del gobernador cordobés. Sin embargo, al dejar abierta la posibilidad de una candidatura, Passerini también comenzó a instalar su propio futuro en el tablero electoral.
Sin una reelección municipal posible, el intendente busca no quedar al margen de la próxima disputa. Su definición todavía no implica una postulación confirmada, pero sí constituye una señal: está dispuesto a competir si el cordobesismo considera que puede cumplir un papel en el armado de 2027.
