En la conducción libertaria nacional creen que el radical terminará formando parte de un esquema opositor encabezado por La Libertad Avanza. La estrategia contempla distintos candidatos según cómo evolucionen las imágenes de Javier Milei y Martín Llaryora. Diciembre aparece como el momento para ordenar definitivamente el tablero rumbo a 2027.

La Libertad Avanza ya tiene una fecha marcada en el calendario para comenzar a ordenar definitivamente su estrategia electoral en Córdoba. Diciembre aparece dentro de la mesa nacional libertaria como el mes límite para encaminar las alianzas y comenzar formalmente la campaña provincial, ante un escenario en el que las elecciones cordobesas podrían adelantarse a los primeros meses de 2027.
En ese esquema, uno de los nombres centrales es Rodrigo de Loredo. Según la lectura que hacen terminales nacionales de LLA, para entonces debería estar resuelta o al menos suficientemente encaminada una negociación política con el dirigente radical.
Eso no significa que exista hoy un acuerdo cerrado. Tampoco que De Loredo haya tomado una decisión definitiva. Pero en el libertarismo sostienen que las conversaciones vienen avanzando y descuentan que, llegado el momento de las definiciones, el radical podría terminar incorporándose a un armado conjunto.
La discusión excede además los nombres propios. En la Casa Rosada y en el esquema libertario cordobés miran especialmente dos variables: cuánto respaldo conservará Javier Milei en Córdoba y cuánto podrá crecer Martín Llaryora en los meses previos a la elección.
De Loredo, entre versiones y negociaciones
En las terminales nacionales de LLA también conocen las versiones que circularon en las últimas semanas sobre un eventual entendimiento entre De Loredo y sectores del oficialismo provincial.
Dentro del libertarismo relativizan esa posibilidad y consideran que las conversaciones que mantienen con el radical tienen mayores perspectivas de prosperar. “Va a terminar arreglando con nosotros”, sintetizan fuentes vinculadas al armado nacional.
La afirmación forma parte de la lectura política de ese sector y no supone que exista actualmente un entendimiento formal.
El propio escenario público continúa abierto. Gabriel Bornoroni viene planteando la necesidad de construir una alianza amplia que incluya al radicalismo y al juecismo, mientras De Loredo insiste en la conformación de un frente opositor para disputar la Gobernación. Las diferencias aparecen principalmente a la hora de definir quién encabezará y mediante qué mecanismo se resolverá la candidatura.
De hecho, LLA ya rechazó públicamente la propuesta de De Loredo de utilizar encuestas como mecanismo para ordenar las candidaturas opositoras, una señal de que la negociación todavía tiene varios capítulos por delante.
Bornoroni, si Milei conserva su fortaleza
Dentro del libertarismo nacional trabajan hoy sobre dos escenarios diferentes.
El primero contempla que Milei logre conservar un nivel elevado de adhesión en Córdoba y que, al mismo tiempo, Llaryora pierda terreno.
En esas condiciones, la apuesta sería Gabriel Bornoroni como candidato a gobernador, respaldado directamente por el Presidente y por la estructura nacional de La Libertad Avanza.
La lógica sería similar a la utilizada por el oficialismo nacional en anteriores disputas electorales: aprovechar el peso de la marca libertaria y el liderazgo de Milei para potenciar a un candidato provincial.
Bornoroni viene construyendo desde hace meses una estructura territorial propia, con contactos con intendentes y dirigentes del interior, mientras consolida su condición de principal referente del mileísmo cordobés.
En un escenario favorable para el Presidente, Milei tendría además una participación directa en la campaña provincial, con visitas a Córdoba para respaldar al candidato que finalmente represente a su espacio.
La conclusión que manejan en ese sector es sencilla: si Milei conserva una fuerte capacidad electoral en la provincia, LLA considera que puede construir la candidatura desde la fortaleza presidencial hacia abajo, sin necesidad de entregar la cabeza de la fórmula a un dirigente proveniente de otra fuerza.
De Loredo o Juez, si cambia el escenario
El segundo escenario que analiza el libertarismo es diferente.
Si la imagen presidencial llegara debilitada a los meses previos a la elección provincial y, al mismo tiempo, Llaryora consiguiera ampliar su respaldo, la necesidad de concentrar el voto opositor podría modificar la estrategia.
En ese caso, dentro de LLA admiten como posibilidad que Rodrigo de Loredo o Luis Juez encabecen una fórmula opositora amplia, con el acompañamiento del libertarismo.
No existe por ahora una definición entre esos nombres. Juez mantiene aspiraciones propias, De Loredo ratificó públicamente su intención de competir por la Gobernación y Bornoroni continúa construyendo su proyecto provincial.
Lo que sí aparece como una constante dentro de la mirada libertaria es la intención de conservar capacidad decisoria en la conformación del frente y en la definición final de las candidaturas.
Diciembre, el mes de las definiciones
Por eso, aunque todavía falten meses para una eventual elección provincial, la campaña política ya comenzó.
Cada movimiento nacional tendrá repercusión en Córdoba. La evolución de la economía, las decisiones que adopte el Gobierno de Milei y la imagen presidencial serán observadas mes a mes para determinar hasta dónde puede jugar La Libertad Avanza con candidato propio y hasta dónde deberá ampliar su esquema de alianzas.
Del otro lado estará Llaryora, cuya evolución electoral también resultará determinante para las decisiones opositoras.
En ese contexto, diciembre aparece como el punto de inflexión. Para entonces, el libertarismo pretende tener mucho más claro el papel de De Loredo, la relación con Luis Juez y las posibilidades reales de Bornoroni.
La discusión de fondo no será solamente quién mide más dentro de la oposición. La variable central será la relación entre la fortaleza que conserve Milei en Córdoba y la capacidad de crecimiento que consiga Llaryora.
De ese equilibrio puede terminar saliendo no sólo el nombre del candidato opositor, sino también la forma definitiva que adopte la pelea por la Gobernación en 2027.
