Juez se planta en la carrera por 2027 y prepara una ofensiva judicial contra Llaryora

El senador salió a desactivar las versiones sobre una eventual candidatura a jefe de campaña de Gabriel Bornoroni y ratificó que no se baja de la pelea por la Gobernación. Su estrategia apunta ahora a la obra pública y busca fortalecer su posición dentro de la alianza opositora.

“Son días de pasar al frente”. La frase que circula entre dirigentes y militantes del Frente Cívico sintetiza el nuevo escenario que comienza a tomar forma dentro de la oposición cordobesa. Después de varios días de versiones sobre una posible salida de Luis Juez de la carrera por la Gobernación para asumir un rol central en la campaña de Gabriel Bornoroni, el senador decidió despejar cualquier duda: no se baja y prepara una nueva ofensiva política.

Juez lo dejó claro frente a la militancia, donde rechazó la posibilidad de correrse de la competencia y llamó a dar un paso adelante para intentar terminar con casi tres décadas de predominio del cordobesismo.

Pero el dato político más relevante está en el método elegido. El senador prepara una batería de acciones judiciales con un doble objetivo: golpear al gobernador Martín Llaryora y, al mismo tiempo, recuperar protagonismo dentro del espacio opositor que comparte con La Libertad Avanza.

La obra pública, en el centro de la estrategia

En el entorno juecista aseguran que las próximas intervenciones fueron planificadas con precisión y que tendrán como principal eje la obra pública provincial.

La apuesta no es casual. En los últimos años, la obra pública quedó fuertemente asociada a las grandes investigaciones por corrupción de la política argentina. El juecismo pretende trasladar parte de esa discusión al escenario cordobés y poner bajo la lupa la gestión provincial.

Por ahora, mantienen en reserva los detalles de las presentaciones que prepara el senador. Desde el espacio prefieren alimentar la expectativa y hablan de que “se viene algo grande”.

La estrategia tiene un antecedente reciente. A comienzos de año, Juez denunció penalmente al intendente Daniel Passerini por un contrato relacionado con el alquiler de colectivos a TAMSE durante 2024. Aquella presentación no produjo el impacto político esperado, pero en el Frente Cívico creen que una ofensiva dirigida ahora contra la administración provincial podría tener otra dimensión.

Una disputa que también mira a Bornoroni

La ofensiva judicial no apunta solamente al Gobierno provincial. También tiene una lectura interna.

Juez necesita recuperar terreno dentro de una alianza opositora en la que La Libertad Avanza busca instalar a Gabriel Bornoroni como una alternativa competitiva para 2027. La relación entre ambos espacios continúa siendo funcional, pero la convivencia política empieza a estar atravesada por una pregunta inevitable: quién tendrá la última palabra a la hora de definir la candidatura a gobernador.

En el juecismo consideran que Juez conserva una ventaja difícil de igualar: capacidad para instalar temas y generar impacto político.

“Luis tira una bomba y tiene muchísimo más impacto que cualquier otro dirigente”, aseguran cerca del senador.

La crítica implícita apunta a los libertarios, a quienes algunos dirigentes juecistas califican de “tibios” en el terreno de las denuncias contra el Gobierno provincial. La lectura es sencilla: Bornoroni tiene el respaldo de la marca nacional de La Libertad Avanza, pero Juez pretende demostrar que tiene mayor capacidad para confrontar directamente con el poder provincial.

La oposición tiene otros frentes abiertos

El escenario opositor cuenta con numerosos temas para cuestionar al cordobesismo. El caso de Agostina, que terminó con la salida de Ricardo Moreno del Concejo Deliberante de Córdoba, y el escándalo por abuso sexual infantil en el norte provincial, que derivó en la licencia del legislador Ramón “Cañito” Flores, ya generaron fuertes costos políticos.

Sin embargo, el juecismo entiende que esos episodios no alcanzan por sí solos para construir una estrategia electoral. La obra pública, en cambio, ofrece la posibilidad de instalar una discusión más amplia sobre transparencia, manejo de fondos y funcionamiento del Estado provincial.

Por eso, Juez busca convertir la Justicia en uno de los principales escenarios de la campaña anticipada hacia 2027.

Juez busca volver a ocupar el centro de la escena

La ofensiva llega en un momento especialmente sensible. Mientras distintos sectores comienzan a discutir una eventual candidatura libertaria pura para enfrentar a Llaryora, Juez necesita demostrar que conserva capacidad política para disputar ese lugar.

La estrategia judicial cumple, en ese sentido, una doble función. Hacia afuera, busca desgastar al Gobierno provincial. Hacia adentro, pretende recordar que el principal opositor al peronismo cordobés desde 2003 ha sido Juez.

La disputa por el liderazgo opositor, entonces, ya comenzó, aunque todavía falte mucho para las elecciones de 2027.

Juez sabe que no alcanza con decir que no se baja. Ahora necesita demostrar que todavía puede ocupar el centro de la escena. Y su apuesta es hacerlo desde un terreno que conoce: la denuncia, la confrontación y la exposición pública de sus adversarios.

La pregunta que queda abierta es si las próximas presentaciones judiciales tendrán el impacto que espera el juecismo o si terminarán convirtiéndose, principalmente, en una herramienta para reposicionar al propio senador dentro de la carrera opositora.

Por lo pronto, el mensaje político ya está dado: Luis Juez sigue en carrera y prepara su regreso al primer plano de la disputa provincial.

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