El jefe del bloque de La Libertad Avanza en Diputados recorrió el Valle de Punilla y confirmó que el espacio competirá con candidatos propios en los 427 municipios y comunas de Córdoba. También anticipó una candidatura a gobernador para 2027 y dejó abierta la puerta a dirigentes de otros espacios, aunque con una condición: compartir sin matices el rumbo político de Javier Milei.

Cinco localidades y una agenda cargada de reuniones en apenas unas horas. La recorrida de Gabriel Bornoroni por el Valle de Punilla tuvo una lectura política que excedió el contacto territorial: el diputado nacional comenzó a mostrar músculo electoral y ratificó que La Libertad Avanza prepara una estructura propia para disputar el poder en Córdoba en 2027.
En ese marco, Bornoroni fue categórico: el espacio libertario presentará candidatos en las 427 comunas y municipios de la provincia, además de llevar un postulante propio a la Gobernación.
El diputado evitó, sin embargo, hablar de nombres. Consideró que definir candidaturas cuando todavía falta un año para la elección sería una falta de respeto hacia los ciudadanos. La prioridad, sostuvo, es construir el espacio y consolidar una propuesta política con presencia en todo el territorio.
“Vamos a tener candidatos y vamos a competir en todas las intendencias porque es natural y la gente lo está pidiendo”, afirmó.
La definición tiene importancia dentro del tablero opositor cordobés. La Libertad Avanza busca evitar quedar limitada a una estructura nacional con representación legislativa y avanzar hacia una organización territorial capaz de disputar intendencias, concejos deliberantes y, fundamentalmente, la Gobernación.
Duro contra Llaryora
La recorrida también tuvo como eje una fuerte crítica al gobernador Martín Llaryora. Bornoroni acusó al mandatario provincial de mantener un alineamiento con el kirchnerismo y rechazó, de esa manera, cualquier interpretación sobre un eventual acuerdo político entre el presidente Javier Milei y el Gobierno de Córdoba para garantizar respaldo legislativo.
Según el diputado, Llaryora viene votando en línea con el kirchnerismo desde hace tres años. De esta manera, buscó instalar una frontera política clara entre el oficialismo provincial y el proyecto libertario.
Bornoroni también llevó al terreno provincial las demandas que recogió durante su visita a Punilla. Hoteleros, comerciantes y vecinos le plantearon problemas vinculados con cortes de electricidad, falta de agua potable y ausencia de gas natural en distintas localidades.
El planteo apunta a uno de los principales desafíos de cualquier proyecto opositor: transformar el malestar cotidiano en una agenda política capaz de competir electoralmente.
Retenciones, impuestos y la disputa con la Provincia
El jefe del bloque libertario en Diputados también cuestionó el reclamo de Llaryora por la reducción de retenciones y por los recursos destinados a Córdoba.
Bornoroni defendió la política económica de Milei y sostuvo que la Nación redujo la presión tributaria en alrededor de tres puntos del PBI y disminuyó las retenciones al campo. En contraposición, acusó a la Provincia de haber incrementado la carga de Ingresos Brutos sobre distintas actividades y cadenas de comercialización.
Según su planteo, esa presión puede alcanzar niveles de hasta el 20% sobre determinados sectores productivos.
La crítica fue acompañada por una definición destinada a evitar que el enfrentamiento político sea interpretado como una postura contraria a los intereses provinciales.
“Yo soy cordobés y quiero que a Córdoba le vaya bien”, sostuvo.
La disputa, en definitiva, vuelve a colocar a Córdoba en el centro de la discusión sobre el reparto de recursos entre Nación y provincias, pero ahora atravesada por la pelea electoral de 2027.
Avilés, Juez y una alianza todavía en construcción
Uno de los interrogantes de la recorrida fue el vínculo con Esteban Avilés, intendente de Villa Carlos Paz y uno de los dirigentes con mayor peso político en Punilla.
Bornoroni reconoció haber mantenido un único contacto institucional con el jefe comunal, relacionado con una gestión ante el Banco Nación. No obstante, evitó clausurar la posibilidad de que Avilés pueda incorporarse en el futuro a la construcción libertaria.
La condición, en cambio, fue explícita.
“No va a ocurrir que alguien que no esté en la alianza, que no piense igual, o que sea un tibio, quiera participar desde afuera. Se participa desde adentro de la alianza, con ideas y convicciones firmes”, advirtió.
El mensaje no parece dirigido únicamente al intendente de Carlos Paz. También funciona como señal hacia dirigentes del PRO, la UCR, el Frente Cívico y sectores vecinalistas que evalúan acercarse al armado de Milei de cara a 2027.
La Libertad Avanza pretende sumar dirigentes con estructura territorial, pero sin resignar el control sobre el contenido político de la alianza.
El factor Juez y el lugar de De Loredo
La construcción opositora todavía tiene varios interrogantes abiertos. Entre ellos aparece la posibilidad de una fórmula que incluya al senador nacional Luis Juez, mientras permanece en discusión el futuro rol que podría ocupar el exdiputado Rodrigo de Loredo.
En ese escenario, Bornoroni evitó adelantar nombres y puso el foco en la construcción política. También se refirió a la interna radical y expresó su expectativa de que pueda resolverse rápidamente para avanzar luego en una eventual construcción conjunta.
La estrategia libertaria parece combinar dos movimientos: construir una estructura propia en cada municipio y, al mismo tiempo, mantener abierta la negociación con sectores opositores que puedan aportar volumen electoral.
El desafío será compatibilizar ambas cosas sin que la ampliación de la alianza termine diluyendo la identidad libertaria.
Sin PASO y con la mirada puesta en 2027
Bornoroni también respaldó el proyecto del Gobierno nacional para eliminar las PASO, iniciativa que ya fue presentada en el Senado.
El argumento libertario es conocido: las primarias representan un gasto estatal innecesario y no deberían ser utilizadas para resolver las internas de los partidos políticos.
Pero el diputado agregó una lectura política: la eliminación de las PASO permitirá observar qué gobernadores acompañan efectivamente la reforma y cuáles se limitan a sostener discursos favorables al Gobierno nacional mientras mantienen posiciones diferentes en el Congreso.
En Córdoba, la discusión adquiere una dimensión adicional porque la relación entre Milei y Llaryora atraviesa una etapa de tensión permanente, aunque con acuerdos puntuales en algunas iniciativas nacionales.
Una campaña que ya empezó
A más de un año de las elecciones provinciales de 2027, Bornoroni evita hablar de candidaturas, pero su recorrida tiene características inequívocas de una campaña en construcción.
La decisión de competir en cada municipio y comuna de Córdoba implica un salto cualitativo para La Libertad Avanza. Ya no se trata solamente de disputar bancas legislativas: el objetivo es construir poder territorial y convertirse en una alternativa real para gobernar la provincia.
El mensaje de Punilla fue claro. Los libertarios quieren competir solos si es necesario, pero también están dispuestos a incorporar dirigentes de otros espacios. La condición es que quienes se sumen acepten el rumbo de Milei y formen parte de la alianza desde adentro.
Mientras Llaryora intenta consolidar su proyecto para 2027 y el resto de la oposición define cómo ordenar sus piezas, La Libertad Avanza empieza a ocupar el territorio y a marcar una cancha propia. La disputa por Córdoba, aunque todavía falta tiempo para las urnas, ya entró en una etapa de construcción electoral.
