Las celebraciones por el 25 de Mayo volverán a tener en Córdoba un fuerte componente político. Como ocurre cada año electoral o preelectoral, los tradicionales encuentros patrios dejarán de ser únicamente espacios de conmemoración para transformarse en ámbitos de construcción, exhibición de poder territorial y lectura de señales hacia el futuro. Este fin de semana, distintos sectores de la política cordobesa aprovecharán la fecha para mostrar volumen, fortalecer vínculos y enviar mensajes internos y externos sobre el posicionamiento de cada espacio.

Entre los eventos que generan mayor expectativa aparece el locro organizado por Viva Córdoba, el espacio radical integrado por Javier Bee Sellares, Juan Negri, Javier Fabre y Juan Balastegui, un grupo que desde hace tiempo trabaja con la mirada puesta en la disputa por el gobierno de la ciudad de Córdoba.
La convocatoria se realizará en el Club Atenas y busca reunir a vecinos, militantes, dirigentes y referentes políticos en una actividad abierta que, más allá de la gastronomía, tendrá una clara lectura política. El encuentro apunta a consolidar la presencia de este sector dentro del radicalismo capitalino y a mostrar capacidad de convocatoria en un momento donde la oposición atraviesa una etapa de definiciones y reposicionamientos.
La incógnita de Rodrigo de Loredo
Uno de los principales focos de atención estará puesto en la eventual presencia de Rodrigo de Loredo. Según trascendió, el dirigente radical fue invitado formalmente al encuentro y desde la organización aseguran que podría asistir. Sin embargo, desde su entorno evitan confirmar su participación y mantienen el suspenso sobre una decisión que será observada con atención por toda la dirigencia opositora.
Las dudas no son menores. En algunos sectores cercanos a De Loredo existe la percepción de que Viva Córdoba intenta instalar la idea de que la futura candidatura a la intendencia capitalina debería surgir necesariamente del grupo conformado por Bee Sellares, Negri, Fabre y Balastegui. Una interpretación que genera resistencia entre quienes consideran que las definiciones electorales todavía están lejos y que ningún espacio debería pretender monopolizar la discusión.
En ese contexto, algunos allegados al referente radical deslizan que «a Rodrigo no le gusta que le marquen la cancha», una frase que refleja las tensiones internas que conviven dentro del radicalismo cordobés.
No obstante, la posibilidad de una sorpresa de último momento sigue abierta. La magnitud esperada para el evento y la importancia política que puede adquirir la fotografía final convierten a la convocatoria en una oportunidad atractiva para cualquier dirigente que aspire a mantener protagonismo dentro de la oposición provincial.
Un radicalismo cada vez más activo en la Capital
La expectativa por las presencias y ausencias se explica también por la creciente actividad que viene mostrando el radicalismo en la ciudad de Córdoba.
Durante las últimas semanas, el presidente del bloque de legisladores radicales, Matías Gvozdenovich, profundizó una agenda de recorridas territoriales junto a otros dirigentes y legisladores de la UCR, visitando distintas seccionales y fortaleciendo el contacto con la militancia.
Estos movimientos evidencian que la disputa interna dentro del radicalismo no está congelada y que diferentes sectores buscan posicionarse de cara a los próximos desafíos electorales.
En ese marco, el concejal Sergio Piguillem aparece como uno de los dirigentes que más claramente mostró señales de alineamiento con el esquema político de Rodrigo de Loredo en esta nueva etapa de reactivación partidaria.
Por eso, más allá de la cantidad de porciones servidas o de la concurrencia al Club Atenas, el verdadero resultado del encuentro podría medirse en la fotografía política que deje el evento y en las lecturas que genere dentro del radicalismo capitalino.
El juecismo apuesta a otra estrategia
Mientras una parte importante de la UCR se prepara para celebrar el 25 de Mayo con un gran encuentro patrio, el espacio que lidera Luis Juez eligió un camino diferente.
El Frente Cívico ya había realizado su tradicional convocatoria del Día del Trabajador el pasado 1° de mayo y decidió no repetir el formato para esta fecha patria. Sin embargo, eso no significa que el espacio permanezca inactivo.
Por el contrario, desde el entorno del senador aseguran que la prioridad continúa siendo el trabajo territorial. Por ese motivo, este lunes se desarrollarán distintos encuentros con militantes en diversos puntos de la capital cordobesa. La modalidad elegida contempla cuatro reuniones distribuidas en diferentes horarios y sectores de la ciudad, permitiendo que Juez participe personalmente en cada una de ellas.
La estrategia busca mantener presencia en los barrios y reforzar la cercanía con la militancia sin necesidad de apostar a un único acto masivo.
Javier Pretto también tendrá su propia foto
Otro de los movimientos que serán observados durante el fin de semana será el protagonizado por Javier Pretto.
El viceintendente de la ciudad, que supo conducir el PRO cordobés y que actualmente forma parte del esquema político del oficialismo provincial y municipal, encabezará su propio locro patrio en el Club General Paz Juniors.
En este caso, el interés político no estará centrado tanto en el evento en sí como en la composición de la foto final. La principal incógnita será determinar si dirigentes vinculados al PRO deciden acompañar la convocatoria o si el encuentro termina mostrando una integración plena de Pretto dentro del universo político del peronismo cordobés.
La respuesta podría aportar nuevas pistas sobre el proceso de reconfiguración que atraviesa el espacio amarillo en la provincia y sobre el rol que algunos de sus dirigentes están dispuestos a jugar dentro de los armados impulsados por el gobernador.
Las fechas patrias como termómetro político
A medida que comienzan a acelerarse las conversaciones de cara a los próximos procesos electorales, cada actividad pública adquiere un valor simbólico que excede ampliamente su objetivo formal.
Los locros, almuerzos y reuniones del 25 de Mayo se han convertido en verdaderos termómetros de la política cordobesa. Las presencias, las ausencias, las fotografías compartidas y los gestos de cercanía entre dirigentes suelen ofrecer más información que muchos discursos.
En un escenario donde las alianzas todavía están en construcción y las candidaturas permanecen abiertas, la fecha patria servirá nuevamente para medir fuerzas, exhibir capacidad de movilización y enviar señales hacia adentro de cada espacio.
Porque en Córdoba, como suele ocurrir en los años de armado político, el sabor del locro importa, pero mucho más importa quién se sienta a la mesa.
