El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, el intendente capitalino Daniel Passerini y la senadora nacional Alejandra Vigo protagonizaron una fuerte señal política y territorial en la seccional 12 de la ciudad de Córdoba, una zona donde el oficialismo provincial observa con preocupación el crecimiento libertario y el desgaste electoral sufrido en los últimos años.

La escena elegida no fue casual. En barrio El Quebracho, ubicado en la periferia sudeste de la Capital, el cordobesismo presentó obras de pavimentación y saneamiento cloacal en un acto cargado de simbolismo político: gestión, presencia territorial y unidad interna. Todo, en un distrito donde en 2025 el peronismo provincial sintió el avance de Javier Milei y de La Libertad Avanza.
La foto mostró algo más que una inauguración de obras. Funcionó como una postal anticipada de la estrategia electoral que el PJ cordobés busca consolidar de cara a 2027: volver a conectar con los barrios mediante obras concretas, reforzar el vínculo con sectores populares golpeados por la crisis económica y exhibir cohesión interna en una Capital que será determinante para cualquier intento reeleccionista de Llaryora.
Obras para recuperar territorio
Durante la actividad se anunciaron y recorrieron trabajos de pavimentación en 44 cuadras y la extensión de redes domiciliarias de cloacas para unos 500 hogares. Las obras forman parte del plan de pavimentación de 800 calles financiado entre Provincia y Municipalidad, un esquema que desde el Palacio 6 de Julio aseguran tener ejecutado en un 80%.
En los discursos hubo una clara apelación al rol del Estado, aunque evitando confrontaciones directas con la Casa Rosada. Passerini lanzó un mensaje que, sin nombrarlo, apuntó al discurso libertario:
“Desde Buenos Aires nos quieren hacer creer que progresar es imposible, y nosotros en Córdoba no nos resignamos y vamos siempre para adelante”.
Por su parte, Llaryora reforzó la idea de un Estado presente como herramienta de movilidad social:
“Estas obras son la demostración concreta de que cuando el Estado invierte pensando en la gente, el progreso se siente en cada barrio y en cada hogar”.
El gobernador también buscó posicionarse como defensor de sectores medios y populares afectados por el ajuste nacional, en una narrativa que el cordobesismo pretende profundizar durante los próximos meses:
“Vamos a empezar a defender a esa sociedad que clama por la igualdad y quiere sostener las condiciones mínimas para que todos puedan tener un futuro”.
La recorrida reunió además a varios nombres de peso del oficialismo provincial y municipal: Miguel Siciliano, Juan Pablo Quinteros, el titular de Vialidad Provincial Martín Gutiérrez, el viceintendente Javier Pretto, Rodrigo Fernández y Héctor Campana.
La Capital vuelve al centro de la estrategia electoral
Dentro del PJ provincial hay un dato que comenzó a modificar el clima interno: las encuestas que maneja el oficialismo muestran una recuperación parcial de la imagen de Passerini luego del fuerte desgaste provocado por la crisis del transporte urbano y el conflicto con la empresa FAM.
Según interpretan en el entorno municipal, el intendente habría recuperado parte del terreno perdido tras aquella crisis que le hizo caer cerca de diez puntos en imagen positiva. Ese repunte, combinado con la expectativa oficial de mostrar una ciudad “más ordenada y visible” hacia septiembre u octubre del próximo año, comenzó a sacar a la Capital de la categoría de “territorio crítico” en la que había quedado ubicada.
Ese movimiento ya empezó a tener consecuencias políticas: en la conversación interna sobre la fórmula provincial de 2027, el nombre de Passerini volvió a aparecer como posible compañero de fórmula de Llaryora.
Sin embargo, dentro del propio oficialismo reconocen que todavía quedan desafíos importantes para consolidar la recuperación.
El desafío de los ex Naranjitas y el transporte
Uno de los temas que genera mayor incertidumbre puertas adentro del municipio es la implementación del nuevo sistema de estacionamiento medido con “Constatadores”, que reemplazará definitivamente a los históricos “Naranjitas”.
La Municipalidad comenzará en los próximos días con la instalación de cartelería y señalización para explicar el funcionamiento del pago digital del estacionamiento en la vía pública. Sin embargo, existen dudas sobre cómo funcionará el esquema durante la noche y en zonas de espectáculos públicos, donde se prevén tensiones con organizaciones vinculadas al estacionamiento informal.
Incluso dentro del oficialismo hay funcionarios que mantienen reservas sobre la viabilidad política y operativa del nuevo modelo aprobado por el Concejo Deliberante.
Aun así, Passerini apuesta a mostrar mejoras concretas en servicios públicos como principal herramienta política. En el municipio destacan que, tras la reconversión del sistema de transporte urbano, la cantidad de boletos pasó de 9,8 millones mensuales a una proyección de 10,4 millones para fin de mes, además de incorporar unas 700 unidades con menos de cuatro años de antigüedad.
Otra postal de gestión en la seccional 9
Por la tarde, el oficialismo volvió a desplegar actividad territorial en otro punto estratégico de la ciudad. En barrio Ampliación Poeta Lugones, seccional 9na, Passerini encabezó junto a la vicegobernadora Myriam Prunotto la presentación del plan de rehabilitación de luminarias realizado en conjunto entre el municipio y EPEC.
La actividad iba a contar originalmente con la presencia de Llaryora, aunque finalmente el gobernador canceló su participación.
La seccional 9 representa otro de los territorios complejos para el cordobesismo: sectores medios urbanos que históricamente no acompañaron ni a Llaryora ni a Passerini en 2023, y tampoco respaldaron la candidatura presidencial de Juan Schiaretti en 2025.
En ese escenario, el oficialismo intenta construir un discurso que combine gestión concreta con defensa de intereses provinciales frente al Gobierno nacional, especialmente alrededor de la polémica por la reducción de subsidios vinculados a las Zonas Frías.
Llaryora entiende que una eventual quita o reducción del beneficio impactaría directamente sobre el humor social de sectores medios urbanos que ya muestran señales de desencanto económico.
La preocupación del PJ: el avance libertario en los barrios
Más allá del optimismo oficial, los números electorales recientes siguen encendiendo alertas.
En la seccional 12, donde el PJ había logrado imponerse en casi todos los circuitos durante las elecciones provinciales y municipales de 2023, el escenario comenzó a modificarse dos años después con el avance de La Libertad Avanza en gran parte de esos mismos sectores.
Aunque dentro del oficialismo admiten que comparar elecciones locales con nacionales puede ser metodológicamente discutible, el crecimiento libertario en barrios populares y periféricos aparece como uno de los principales desafíos políticos del cordobesismo.
Por eso la presencia de Vigo tampoco pasó inadvertida.
La senadora mantiene una fuerte influencia en la estructura del PJ Capital y conserva un armado territorial propio. Su participación en el acto fue leída como una señal de alineamiento político con Llaryora en temas sensibles como Zonas Frías, pero también como una reafirmación de su peso interno de cara al armado electoral del próximo año.
Muchos dentro del peronismo ya la imaginan nuevamente encabezando la lista para el Senado nacional en 2027.
En El Quebracho, los funcionarios fueron recibidos con desfile gaucho, agradecimientos vecinales y una puesta en escena cuidadosamente diseñada para transmitir cercanía y cumplimiento de promesas.
Detrás de la foto, sin embargo, el oficialismo sabe que la disputa no pasa solamente por inaugurar obras: el verdadero desafío será recuperar el vínculo político y emocional con sectores urbanos que comenzaron a mirar con simpatía el discurso antisistema de Milei y que hoy representan una amenaza concreta para la continuidad del cordobesismo en el poder.
