Kicillof desembarcó en Córdoba y apuntó contra Milei: “Es un experimento de ultraderecha que fracasó”

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, visitó por primera vez Córdoba desde que asumió su mandato y dejó una fuerte señal política con críticas directas al presidente Javier Milei y a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional. En una recorrida que incluyó actividades en La Falda, Cosquín y la ciudad de Córdoba, el mandatario bonaerense buscó posicionarse en el tablero político nacional con vistas al escenario electoral de 2027.

Acompañado por dirigentes peronistas como Carlos Caserio y Héctor Daer, Kicillof desplegó un discurso centrado en las consecuencias sociales del ajuste económico y el deterioro de áreas sensibles como la salud pública, la obra pública y el financiamiento de las provincias.

La ausencia de una reunión institucional con el gobernador Martín Llaryora no pasó desapercibida en el marco de una visita que tuvo una clara lectura política. Desde distintos sectores del peronismo interpretaron el desembarco del bonaerense como un intento de consolidar volumen político fuera de la provincia de Buenos Aires y comenzar a delinear una alternativa nacional frente al oficialismo libertario.

“Asfixiar a las provincias”

Durante sus intervenciones públicas, Kicillof cuestionó con dureza el vínculo de la administración nacional con los gobiernos provinciales. “El Gobierno nacional piensa que hay que asfixiar, ahogar y hundir a las provincias”, afirmó, al tiempo que acusó a la Casa Rosada de desentenderse de responsabilidades básicas mientras recorta fondos y programas.

“El Gobierno nos ha sacado las obras, los remedios, programas, fondos para jubilados y docentes porque piensan que gobernar el país es viajar por el mundo dando conferencias”, lanzó el mandatario bonaerense, en una crítica directa a la estrategia política y económica del Presidente.

En ese contexto, sostuvo que las provincias y municipios enfrentan una creciente demanda social sin contar con recursos suficientes para responder. Según indicó, el deterioro económico está empujando a miles de personas hacia los sistemas públicos de asistencia.

El impacto sobre la salud pública

Uno de los ejes más sensibles del discurso de Kicillof estuvo vinculado al sistema sanitario. El gobernador aseguró que la crisis económica ya tiene un impacto visible en hospitales municipales y provinciales debido al aumento de personas que perdieron cobertura médica privada.

“Lo que creció la necesidad de atención, de medicamentos y de consultas en hospitales municipales y provinciales hay lugares donde incrementó 65%”, afirmó.

Según explicó, el fenómeno responde al aumento del desempleo, la pérdida de obra social y la imposibilidad de muchas familias de sostener una prepaga. “Cada vez más ciudadanos se vuelcan al sistema de salud, van a pedir trabajo, alimentos, remedios, ayuda para el alquiler y hasta para llenar el tanque de nafta”, expresó.

Además, advirtió que el Ejecutivo nacional delega responsabilidades en provincias e intendencias mientras reduce al mínimo la asistencia financiera. “Les dejan los problemas de salud, educación y trabajo, pero al mismo tiempo los dejan sin un mango”, cuestionó.

Críticas por la política internacional y la economía

Kicillof también se refirió al posicionamiento internacional del Gobierno argentino frente al conflicto entre Irán e Israel. En ese punto, cuestionó la cercanía política del oficialismo con el gobierno israelí y advirtió sobre los riesgos de involucramiento diplomático.

“La irresponsabilidad de meternos en la guerra de Irán es un riesgo, es algo que no corresponde”, sostuvo.

El mandatario provincial vinculó además el conflicto internacional con posibles consecuencias económicas para Argentina, especialmente en materia energética. “Las consecuencias de la guerra son la suba del petróleo y en todos los países del mundo toman medidas para que no vaya al surtidor, excepto Milei, que dice que el mercado resuelve todo”, señaló.

En esa línea, apuntó también contra el proceso de desregulación impulsado por el oficialismo. “Decían que venían a privatizar, pero las prepagas subieron y no las pueden pagar”, afirmó. Y agregó: “Las obras sociales se están queriendo fundir”.

“A Milei le queda poco”

Sobre el final de su visita, Kicillof elevó el tono político y dejó una definición con fuerte contenido electoral. “Lo de Milei es un experimento a escala mundial, es un experimento de la ultraderecha que están llevando adelante y que fracasó”, sostuvo.

El gobernador bonaerense aseguró además que el peronismo buscará reorganizarse para construir una alternativa nacional competitiva. “A Milei le queda poco, vamos a ir a las urnas, vamos a ir con una mejor propuesta y vamos a defender la salud, la universidad, la educación y el trabajo argentino”, afirmó.

Finalmente, cerró con un mensaje orientado a reforzar una narrativa de reconstrucción política y defensa del rol del Estado. “Vamos a defender a nuestros trabajadores, nuestros derechos, las Islas Malvinas y a nuestra patria”, concluyó.

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