En una sesión que marca un punto de inflexión para la administración municipal, el Concejo Deliberante de Córdoba aprobó la creación de la plataforma digital “Mi Docta”, una iniciativa que busca concentrar en un único sistema todos los trámites y servicios que hoy se encuentran dispersos. La medida se inscribe dentro de un proceso más amplio de modernización del Estado local, aunque el debate dejó en evidencia que la discusión no se limita únicamente a la tecnología, sino también al modelo de inclusión que se pretende construir.

En ese marco, la concejal Fabiana Gutiérrez logró incorporar uno de los ejes centrales de su agenda: la accesibilidad digital. Su propuesta, finalmente integrada en la ordenanza aprobada, introduce una dimensión que obliga a mirar más allá de la eficiencia administrativa y pone el foco en las condiciones reales de acceso de los ciudadanos a las nuevas herramientas.
La plataforma “Mi Docta” se presenta como un salto cualitativo en la relación entre el municipio y los vecinos. Entre sus objetivos principales se destacan la centralización de gestiones, la simplificación de trámites, la implementación del expediente digital y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para optimizar procesos internos. En términos discursivos, la iniciativa se alinea con la tendencia de gobiernos locales que buscan digitalizar su funcionamiento bajo criterios de agilidad y reducción de costos.
Sin embargo, el aporte de Gutiérrez tensiona ese enfoque tecnocrático al introducir una advertencia concreta: la digitalización, si no se planifica adecuadamente, puede ampliar las desigualdades existentes. Durante la fundamentación de su proyecto, la edil señaló que muchas plataformas actuales presentan barreras de uso para adultos mayores y personas con discapacidad, lo que termina profundizando la brecha digital en lugar de reducirla.
A partir de esa mirada, la ordenanza incorpora como principio rector la garantía de inclusión digital. Esto implica no solo el acceso a las herramientas, sino también el cumplimiento de estándares internacionales de accesibilidad, un punto que, en la práctica, suele quedar relegado en este tipo de desarrollos.
El proyecto impulsado por Gutiérrez contempla medidas específicas que buscan traducir ese principio en acciones concretas: uso de lenguaje claro, interfaces de navegación simplificada y la incorporación de tecnologías adaptativas como lectores de pantalla, subtítulos y opciones de visualización accesible. Se trata de aspectos técnicos que, aunque menos visibles en el debate político, resultan determinantes para el uso efectivo de la plataforma.
El trasfondo de la discusión revela un desafío más profundo. En un contexto donde cada vez más servicios estatales migran al entorno digital, la falta de accesibilidad puede convertirse en una nueva forma de exclusión silenciosa. En ese sentido, la insistencia de la concejal apunta a evitar que la modernización derive en un sistema más eficiente, pero menos equitativo.
Con esta incorporación, Gutiérrez no solo acompañó una iniciativa del oficialismo, sino que logró imprimirle un enfoque social que redefine parcialmente el alcance del proyecto. Su intervención consolida un perfil político orientado a políticas inclusivas y a la defensa de sectores que suelen quedar al margen en los procesos de transformación tecnológica.
La aprobación de “Mi Docta” abre así un doble frente para el municipio: avanzar hacia un Estado más ágil y digitalizado, sin perder de vista la obligación de garantizar igualdad de acceso. En ese delicado equilibrio entre eficiencia e inclusión, el aporte de Fabiana Gutiérrez se posiciona como uno de los elementos más distintivos —y, potencialmente, más exigentes— del nuevo esquema.

