Miguel Nicolás encabezó una reunión con los ediles radicales para coordinar acciones con los comités de circuito y la dirigencia barrial. La estrategia apunta a consolidar la unidad, reforzar el trabajo territorial y construir una propuesta para recuperar la ciudad en las próximas elecciones.

El radicalismo de la ciudad de Córdoba comenzó a delinear una estrategia de trabajo con la mirada puesta en las elecciones municipales de 2027. Con ese objetivo, el Comité Capital de la UCR, presidido por Miguel Nicolás, mantuvo una reunión con los concejales del bloque radical para coordinar acciones y fortalecer la presencia partidaria en los barrios.
El encuentro reunió a las autoridades partidarias y a los representantes legislativos, con la intención de articular una agenda común que incluya a los comités de circuito y a los dirigentes barriales. La idea es que las propuestas y demandas surgidas en cada sector de la ciudad encuentren continuidad en el trabajo de los concejales dentro del Concejo Deliberante.
Tres ejes para construir una alternativa
Durante la reunión se definieron tres prioridades para el trabajo político de los próximos meses: unidad, presencia territorial y compromiso partidario.
La iniciativa busca consolidar una dinámica de trabajo compartida entre los distintos sectores del radicalismo capitalino, con mayor coordinación entre la estructura partidaria y sus representantes institucionales.
El plan también apunta a recuperar el vínculo con los vecinos a partir de la actividad en los barrios y de una agenda política capaz de trasladar esas inquietudes al ámbito legislativo.
La mirada puesta en 2027
La recuperación de la ciudad se presenta como el principal desafío electoral de la UCR Capital. Para avanzar en ese objetivo, el partido plantea la necesidad de modernizar su funcionamiento, fortalecer su organización y construir una propuesta con proyección de futuro, sin perder de vista su identidad y su historia.
La reunión entre el Comité Capital y los concejales marca así un nuevo paso en la búsqueda de una estrategia conjunta. El desafío será sostener esa coordinación en el tiempo y convertir el trabajo territorial en una propuesta política que permita al radicalismo volver a disputar el gobierno de la ciudad en 2027.
