La UCR cordobesa se alineó con Biglieri y desafía a Llaryora

Rodrigo de Loredo, Marcos Ferrer y la conducción provincial del radicalismo respaldaron en Río Tercero al candidato de la Lista 3, vinculada al armado judicial de Daniel Angelici. El peronismo provincial impulsa una nómina rival y la disputa expone una nueva pulseada entre el radicalismo y el oficialismo cordobés.

El radicalismo cordobés decidió jugar fuerte en la elección de los representantes de la abogacía en el Consejo de la Magistratura de la Nación. A días de la votación del martes 20 de octubre, Rodrigo de Loredo, Marcos Ferrer y la conducción provincial de la UCR exhibieron su respaldo a Alberto “Nacho” Biglieri, candidato de la Lista 3, Unidad en Defensa de la Abogacía.

El encuentro se realizó en Río Tercero, territorio político del intendente Ferrer, y reunió a dirigentes, legisladores, intendentes y referentes del ámbito jurídico. La señal fue más allá de una actividad profesional: el deloredismo buscó mostrar al partido alineado detrás de una candidatura con vínculos con el operador judicial porteño Daniel “el Tano” Angelici.

Participaron el presidente de la UCR cordobesa, Matías Gvozdenovich; la legisladora y titular del bloque radical en la Unicameral, Alejandra Ferrero; y el rector de la Universidad Nacional de Río Tercero, Pablo Yannibelli, entre otros referentes.

Una alianza con raíces en el radicalismo

Biglieri, abogado especializado en Derecho Administrativo y con trayectoria profesional en Buenos Aires, integra Abogados por la Argentina, una organización que reúne a profesionales de distintas jurisdicciones y tiene como referente político a Ricardo Gil Lavedra.

La candidatura cuenta desde hace tres años con el acompañamiento de Ferrero, una de las figuras de la UCR cordobesa en el ámbito de la abogacía. La Lista 3 articula al Colegio de Abogados de Córdoba con profesionales del Colegio Público de la Capital Federal y mantiene una estrecha conexión con el espacio de Angelici.

En el tercer lugar de la nómina figura Eduardo Bittar, presidente del Colegio de Abogados de Córdoba. El cuarto puesto corresponde a Ana Ruiz O’Neill, vicepresidenta del Colegio de Abogados de Bell Ville y esposa de un exsenador radical.

Una fuente radical con peso en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba interpretó que el armado retoma acuerdos que Juntos por el Cambio desplegó en elecciones anteriores, con Gil Lavedra entre sus protagonistas. La apuesta también recupera vínculos históricos entre sectores del radicalismo, dirigentes universitarios y referentes del ámbito jurídico.

Desde ese espacio destacan, además, la relación de Biglieri con figuras del reformismo y de Franja Morada, aunque su trayectoria profesional e institucional excede esa pertenencia.

“Nosotros venimos trabajando bastante articuladamente con Bittar, el Colegio de Abogados y la Facultad de Derecho”, señaló la fuente consultada. En ese esquema, la eventual llegada de Bittar al Consejo aparece como otro objetivo para fortalecer la presencia cordobesa en el organismo.

Bittar, en el centro de la disputa con Llaryora

La inclusión de Bittar en la nómina abrió un frente de tensión con el peronismo provincial. Mientras sectores cercanos a De Loredo relativizan su lugar y sostienen que el respaldo político está concentrado en Biglieri, otras voces atribuyen su incorporación a un pedido de Angelici.

Esa versión alimentó las especulaciones sobre un posible distanciamiento entre el titular del Colegio de Abogados y el gobernador Martín Llaryora. En los corrillos políticos, incluso, apareció la palabra “traición”, una expresión que refleja el malestar que habría generado la decisión en sectores del oficialismo.

Frente al avance radical, Llaryora activó su propia estrategia para disputar la representación de los abogados. En los últimos días, envió a Juan Manuel Cid, uno de sus operadores judiciales, a buscar respaldos para la Lista 1, Abogacía Federal, encabezada por Fernando Pablo Levene.

En esa nómina también figura Juan Manuel Aráoz como primer suplente del primer titular, una persona de estrecha confianza del llaryorismo. El espacio se referencia en el armado de Diego Molea, rector de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y dirigente con gravitación en el universo judicial.

Así, la elección dejó de ser solamente una competencia entre listas profesionales y se convirtió en una disputa por influencia dentro de un organismo clave para el funcionamiento de la Justicia.

Un cierre con respaldo universitario

La pulseada tuvo otro capítulo el viernes, cuando Bittar encabezó junto a Gil Lavedra el cierre de campaña de la Lista 3 en la Facultad de Derecho de la UNC. También participaron las legisladoras radicales Alejandra Ferrero y Brenda Austin.

El acto volvió a exhibir la convergencia entre el candidato de la Lista 3, el armado de Angelici y sectores de la abogacía y del radicalismo cordobés.

En la UCR confían en el desempeño de la nómina y apuestan a que el respaldo político y territorial se traduzca en votos. El resultado del martes 20 permitirá medir hasta dónde llega esa construcción y cuánto terreno puede ganar el radicalismo frente al intento del llaryorismo de conservar influencia en la representación judicial.

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