Gvozdenovich endurece la interna radical: “Quiero desperonizar al radicalismo de Córdoba”

El referente de Generación X cuestionó a Más Radicalismo, acusó al peronismo de intervenir en la interna y ratificó a Rodrigo de Loredo como candidato a gobernador en 2027. “El sello del partido no tiene que ser un ancla”, advirtió.

La interna de la Unión Cívica Radical de Córdoba ya no tiene retorno. Después de varias semanas de negociaciones sin acuerdo, los distintos núcleos competirán el próximo 20 de septiembre, en una elección que excederá la renovación de autoridades partidarias y comenzará a definir el rumbo de la UCR hacia 2027.

En ese escenario, Matías Gvozdenovich, referente de Generación X y presidente del bloque radical en la Legislatura, enfrentará a Juan Jure, candidato de Más Radicalismo.

Gvozdenovich salió con dureza contra sus rivales y, especialmente, contra el peronismo provincial. Según su interpretación, el principal motivo de la ruptura fue la disputa por los congresales, que tienen un rol clave en la definición de futuras alianzas electorales.

El Congreso es el órgano máximo del partido y el encargado de definir las alianzas”, sostuvo. Y acusó al oficialismo provincial de buscar controlar ese órgano por temor a que la UCR termine acordando con La Libertad Avanza.

El dirigente negó que exista actualmente una negociación con los libertarios y aseguró que el verdadero objetivo de su sector es recuperar la autonomía partidaria.

“No quiero una unidad que sea entregarse al oficialismo”

Gvozdenovich también apuntó contra el mestrismo y sectores de Más Radicalismo por haber abandonado las negociaciones. En su lectura, detrás de la interna existe una fuerte “injerencia” del peronismo cordobés.

Hay una intromisión permanente del peronismo, que está metido en nuestro partido y quiere administrarlo”, afirmó.

Con ese diagnóstico, descartó impulsar una lista de unidad a cualquier precio. “No voy a mover un dedo para buscar una unidad que no me interesa”, señaló, aunque dejó abierta la posibilidad de que otros integrantes de Generación X continúen conversando.

Su campaña, dijo, tiene un objetivo concreto: “desperonizar al radicalismo de Córdoba”.

Para el dirigente, la elección del 20 de septiembre tampoco es una interna más. Considera que la intervención de funcionarios e intendentes peronistas convirtió la disputa en una elección clave para definir quién tendrá el control político del partido.

Recuperar la UCR y mirar a 2027

Más allá de la pelea interna, Gvozdenovich plantea que la principal tarea del radicalismo es recuperar competitividad electoral.

Criticó la pérdida de estructura territorial y cuestionó el desempeño de Ramón Mestre, al considerar que el partido perdió volumen político en los últimos años.

Su receta es concreta: “Hay que enfocarse en la agenda de Córdoba, engordar el partido, mejorar la marca y modernizar la estructura”.

En ese esquema, ratificó a Rodrigo de Loredo como candidato a gobernador en 2027 y dejó abierta la discusión sobre las alianzas.

No considera que hoy el principal desafío sea acordar con La Libertad Avanza. “Falta un montón para 2027”, sostuvo, y recordó que el radicalismo ya estuvo cerca de ganar la provincia con Juntos por el Cambio sin necesidad de los libertarios.

La definición más importante, sin embargo, apunta a la identidad partidaria: “El sello del partido no tiene que ser un ancla”.

La frase resume la estrategia de Generación X: fortalecer primero a la UCR, recuperar presencia territorial y recién después definir con quién competir en 2027.

Así, la elección de septiembre será mucho más que una disputa por la conducción partidaria. Será también una primera batalla por definir qué radicalismo llegará a 2027 y qué relación tendrá con el peronismo de Martín Llaryora y con La Libertad Avanza.

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