La Provincia refuerza un hospital del interior en medio de la crisis de atención a jubilados
El gobernador de Martín Llaryora volvió a marcar distancia con la gestión nacional al cuestionar el funcionamiento de PAMI y anunció una batería de medidas para fortalecer el Hospital Regional de Marcos Juárez, en un contexto de creciente presión sobre el sistema sanitario por la demanda de afiliados jubilados

Durante una visita al Hospital Dr. Abel Ayerza de Marcos Juárez, el mandatario provincial sostuvo que la cobertura médica para los adultos mayores atraviesa una situación delicada y advirtió que la Provincia no puede reemplazar de manera permanente al organismo nacional.
“La intervención de la Provincia no puede ni debe ser la solución definitiva. El PAMI tiene que prestar los servicios que le corresponde. Nuestros queridos abuelos no se merecen esto”, afirmó Llaryora.
Emergencia sanitaria y plan de contingencia
La decisión oficial llega en medio de fuertes reclamos por demoras, restricciones y dificultades de acceso a prestaciones médicas para jubilados en distintas localidades del interior cordobés. Frente a ese escenario, el Gobierno provincial resolvió ampliar la capacidad operativa del principal centro de salud público de la región sudeste.
Según detalló el gobernador, el refuerzo contempla:
- Incorporación de 9 nuevas camas de internación.
- Reconfiguración de la guardia central.
- Habilitación de 5 camas con oxígeno y monitoreo.
- Instalación de un shock room para emergencias.
- Suma de médicos y personal de enfermería.
- Refuerzo de guardias activas.
- Incorporación de una ambulancia de alta complejidad.
El objetivo es llegar al invierno con mayor capacidad de respuesta ante el aumento estacional de enfermedades respiratorias y una demanda creciente vinculada a pacientes mayores.
Mensaje político con destinatario nacional
Más allá del anuncio sanitario, las declaraciones de Llaryora contienen un fuerte mensaje político hacia la administración nacional. En Córdoba interpretan que el deterioro en las prestaciones de PAMI se convirtió en un nuevo foco de conflicto entre la Provincia y la Casa Rosada, especialmente en áreas sensibles como salud y asistencia social.
El gobernador buscó dejar en claro que la Provincia responderá ante la urgencia, pero remarcando que el financiamiento corre por cuenta del tesoro cordobés.
“Estos refuerzos serán financiados con fondos provinciales, en el marco de una estrategia para sostener y ampliar la capacidad del sistema de salud pública en el interior”, señaló.
El planteo no es menor: Córdoba viene reclamando mayores recursos nacionales y cuestionando el corrimiento del Estado central en servicios esenciales. En ese marco, cada intervención provincial expone una tensión creciente entre responsabilidades formales y respuestas reales.
Jubilados, en el centro de la crisis
La referencia directa a “nuestros queridos abuelos” apunta a un sector especialmente golpeado por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y ahora también por las dificultades para acceder a la atención médica. El tema tiene alta sensibilidad social y fuerte impacto político.
En la Provincia entienden que, si el deterioro continúa, serán los hospitales públicos los que absorban cada vez más demanda, con costos crecientes para las arcas locales.
Un conflicto que puede escalar
El caso Marcos Juárez podría anticipar situaciones similares en otras ciudades del interior. Si no mejora la red de prestadores vinculada a PAMI, Córdoba quedará ante una disyuntiva compleja: asistir con fondos propios o exponer el colapso del sistema.
Por ahora, Llaryora eligió intervenir. Pero también dejó planteada una advertencia: la Provincia no piensa hacerse cargo indefinidamente de obligaciones nacionales.
