Schiaretti cuestionó la restricción a periodistas en Casa Rosada

El diputado nacional por Córdoba y exgobernador provincial, Juan Schiaretti, se pronunció con dureza sobre la decisión de impedir el ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida que generó fuerte repercusión política y reavivó el debate sobre la relación entre el Gobierno nacional y la prensa.

A través de sus redes sociales, Schiaretti calificó la situación como “un hecho grave e inédito en nuestro país” y advirtió sobre el impacto institucional que implica limitar el acceso de trabajadores de prensa a la sede del Poder Ejecutivo Nacional.

“La libertad de prensa es uno de los pilares insustituibles de la democracia”, expresó el legislador cordobés.

La declaración del exmandatario provincial se suma a una creciente serie de cuestionamientos opositores y de sectores vinculados al periodismo, que interpretan la medida como un retroceso en materia de transparencia institucional y acceso a la información pública.

Críticas al vínculo del Gobierno con los medios

Schiaretti profundizó su postura al marcar una diferencia entre el debate político y las restricciones al trabajo periodístico.

“Discrepar con los medios es legítimo. Silenciarlos, no”, sostuvo.

La frase fue interpretada como una crítica directa al estilo confrontativo que el presidente Javier Milei y varios funcionarios nacionales mantienen con medios de comunicación y periodistas críticos, en una relación que desde el inicio de la gestión estuvo atravesada por tensiones públicas, descalificaciones y cuestionamientos mutuos.

Para distintos sectores políticos, la discusión no pasa por las diferencias ideológicas con la prensa, sino por el respeto a reglas básicas de convivencia democrática y control institucional.

El comunicado de Provincias Unidas

Schiaretti fijó posición al compartir un documento de Provincias Unidas, el espacio político federal que integra junto a dirigentes de distintas provincias. Allí se manifestó un rechazo explícito a la decisión tomada en Casa Rosada.

“Expresamos nuestro rechazo al cierre de la sala de periodistas de Casa Rosada, medida que restringe el acceso a la información pública y ataca la libertad de prensa”, señala el comunicado.

Desde ese sector remarcaron que el funcionamiento de espacios institucionales destinados a la cobertura periodística no representa un privilegio corporativo, sino una herramienta necesaria para garantizar publicidad de los actos de gobierno.

Proyecto en Diputados

En paralelo, el diputado nacional Esteban Paulón, representante del Partido Socialista e integrante de Provincias Unidas, presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de resolución para expresar el rechazo parlamentario a la medida.

La iniciativa busca que el Congreso siente posición frente a lo ocurrido y reclame la normalización de las condiciones de trabajo para la prensa acreditada.

“Exigimos se garanticen las condiciones adecuadas para el ejercicio periodístico y la urgente reapertura de este espacio fundamental. Sin libertad de prensa, no hay democracia”, concluyeron desde Provincias Unidas.

Un debate que excede la coyuntura

El episodio vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: hasta qué punto un gobierno puede tensionar su relación con los medios sin afectar derechos esenciales. La libertad de prensa no sólo protege a periodistas y empresas periodísticas, sino también el derecho de la sociedad a estar informada.

En ese marco, las expresiones de Schiaretti adquieren relevancia política por provenir de una figura con peso nacional y proyección federal, que eligió intervenir en un tema sensible en medio de un clima creciente de polarización.

Mientras tanto, desde distintos espacios opositores se espera una revisión de la medida, en un contexto donde cada decisión vinculada al acceso a la información pública se convierte rápidamente en un termómetro de la calidad institucional del país.

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