La estruendosa apertura de sesiones encabezada por Javier Milei en el Congreso dejó más gestos que anuncios. No hubo una hoja de ruta programática clara para el nuevo período legislativo, ni grandes definiciones políticas. Pero sí imágenes que, en política, suelen decir más que los discursos. Y una de ellas tuvo acento cordobés.

En uno de los palcos centrales apareció Rodrigo de Loredo. No fue un detalle menor. Su ubicación —cercana al núcleo duro del oficialismo— no pasó desapercibida en la transmisión oficial. A diferencia de otros invitados, su presencia fue captada por las cámaras en un evento donde el protocolo libertario se maneja con celo quirúrgico.
La invitación no fue casual. Partió del presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, uno de los hombres de mayor confianza de Karina Milei. Según trascendió, el convite fue telefónico y se realizó días antes del acto. Pero no se trató solo de una cortesía institucional: incluyó una conversación política de fondo.
El diagnóstico compartido: Córdoba 2027
En esa charla, De Loredo y Menem coincidieron en un punto estratégico: la necesidad de confluir en una única oferta electoral opositora en Córdoba para 2027 con el objetivo de desplazar al peronismo del poder provincial. No se habló —al menos formalmente— de candidaturas. Ese capítulo quedará sujeto a encuestas, mediciones y correlación de fuerzas más cerca del calendario electoral. Pero el solo hecho de que un dirigente tan cercano al entorno de Karina Milei exprese voluntad de unidad con el radical marca un movimiento a observar.
El dato cobra relevancia en un contexto donde el oficialismo nacional busca territorialidad propia. Gabriel Bornoroni, jefe del bloque libertario en Diputados y principal referente de la Casa Rosada en Córdoba, repite que el presidente quiere gobernadores alineados con el modelo libertario. Traducido: Milei quiere ganar Córdoba.
Equilibrios y silencios estratégicos
De Loredo, ya lanzado en su carrera hacia la gobernación, mantiene un delicado equilibrio. Evita confrontar con Bornoroni y, en más de una ocasión, ha elogiado públicamente al presidente. Incluso mientras el libertario recorre el interior provincial tentando intendentes radicales y advirtiéndoles sobre el costo de enfrentar candidatos de La Libertad Avanza si permanecen bajo la boina blanca.
Sin los movimientos bruscos de Luis Juez, el radical ensaya su propio pragmatismo. Con Juez, su relación atraviesa un frío notorio desde 2023, cuando el líder del Frente Cívico lo acusó de priorizar su candidatura a la intendencia capitalina en lugar de integrar la fórmula provincial como segundo. Hoy, De Loredo prefiere el silencio antes que reavivar aquella interna.
Tampoco está claro cómo cayó en el juecismo la imagen del diputado radical en un palco tan cercano al oficialismo libertario. Y menos aún qué lectura hizo Santiago Caputo, operador clave de la Casa Rosada y hombre con tensiones abiertas con el clan Menem.
Las Fuerzas del Cielo y la obediencia vertical
Dentro del ecosistema libertario conviven distintas terminales de poder. En las denominadas “Fuerzas del Cielo”, aseguran que del lado de los “karinos” la disciplina es absoluta: las decisiones se bajan empaquetadas desde Balcarce 50, sin margen para matices ni interpretaciones personales. En ese esquema, cualquier intento de armado provincial deberá contar con la bendición directa del vértice presidencial.
En el Centro Cívico cordobés observan estos movimientos con cautela. El pragmatismo de De Loredo es conocido, pero hasta ahora no luce ilimitado. La posibilidad de una confluencia opositora existe, aunque todavía está en fase embrionaria.
Un rompecabezas abierto
La oposición cordobesa tiene piezas dispersas: radicalismo, libertarios, juecismo y otros actores que aspiran a jugar en 2027. Que encajen no es imposible, pero requerirá ceder pretensiones personales y aceptar que el liderazgo se definirá con números en la mano.
La apertura de sesiones no ofreció grandes anuncios. Pero dejó una postal. Y en política, a veces, las postales anticipan movimientos tectónicos. Córdoba ya empezó a jugar su partida hacia el ’27.
