Llaryora tras su encuentro con Santilli y Adorni: “Hay un cambio de actitud”

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, mantuvo este lunes un encuentro con los nuevos funcionarios nacionales Diego Santilli y Manuel Adorni, en una reunión que calificó como “muy cordial y productiva”. El mandatario provincial celebró el tono del diálogo y destacó lo que consideró un cambio en la dinámica política entre Nación y las provincias: “Hay un cambio de actitud, pasar del insulto al diálogo me parece muy importante. Lo celebro”.

La conversación, según detalló el propio Llaryora, giró en torno a la necesidad de construir puentes de cooperación entre los distintos niveles de gobierno para “modificar la calidad de vida de los argentinos frente a este panorama tan difícil”.


La condición cordobesa para la reforma laboral

Uno de los temas centrales del encuentro fue la reforma laboral que el Gobierno nacional prepara como parte de su agenda económica. Aunque el gobernador aclaró que aún no ha tenido acceso al borrador del proyecto, dejó en claro su posición: Córdoba apoyará solo si la norma se centra en la formalización de los millones de trabajadores informales, especialmente los que se desempeñan en Pymes y pequeños comercios.

“Tenemos millones de argentinos trabajando hoy sin formalidad, sin aportes, sin obra social. Están en negro. Y eso es algo que tenemos que resolver con un acuerdo argentino de excepcionalidad”, explicó el mandatario.

Llaryora propuso un régimen transitorio especial que combine incentivos impositivos y una regulación más flexible para favorecer el blanqueo laboral. “El Estado tiene que hacer un esfuerzo, bajando impuestos y generando condiciones para que esos trabajadores puedan tener salud, obra social y previsión a largo plazo”, agregó.

Sin embargo, advirtió que el acompañamiento político de Córdoba dependerá del enfoque que tome el Ejecutivo nacional. “Si después quieren usar la picardía para bajar derechos constituidos de trabajadores formales, ahí es muy difícil contar con nosotros. Solo tenemos que pensar en los no formalizados”, sentenció.


Presupuesto 2026: equilibrio, crecimiento y reclamos federales

En relación con el Presupuesto Nacional 2026, el gobernador confirmó que su bloque legislativo mantendrá libertad de voto, aunque bajo una consigna clara: apoyar un presupuesto “de equilibrio” y con “sentido común”. Según Llaryora, el Gobierno nacional ha comenzado a atender algunos de los pedidos planteados por las provincias.

El mandatario cordobés aprovechó el tema para volver sobre una de sus principales banderas políticas: la defensa de los recursos provinciales. “Córdoba es una de las provincias más esquilmadas del país. Pagamos el impuesto más injusto de todos, las retenciones agropecuarias. Solo el año pasado representaron más de 3.500 millones de dólares. Córdoba aporta mucho más a la Argentina de lo que la Argentina le devuelve a Córdoba”, subrayó.


Una apuesta al crecimiento en el presupuesto provincial

De cara al Presupuesto 2026 de Córdoba, Llaryora adelantó que su administración proyectará una apuesta al crecimiento económico nacional. El plan provincial se diseñará en sintonía con la expectativa del Gobierno nacional de una economía en recuperación y una inflación controlada.

“Si la Argentina va a crecer, eso nos da la posibilidad de presentar un proyecto productivo con rebajas impositivas”, explicó. En esa línea, confirmó que el presupuesto utilizará la inflación como índice de actualización impositiva, con el objetivo de evitar mayores cargas sobre Pymes y pequeños comercios.

“Si uno cree que vamos a crecer, puede armar un presupuesto donde ese crecimiento te permita solventar las reducciones. Apostamos a una Argentina productiva y a una Córdoba que acompañe ese proceso”, concluyó.


Clima político y estrategia nacional

El tono conciliador de Llaryora se inscribe en una estrategia que busca mantener la autonomía política de Córdoba sin romper los canales de diálogo con el Gobierno nacional. Tras meses de tensión entre las provincias y la Casa Rosada, el gobernador eligió un mensaje de pragmatismo y responsabilidad institucional: cooperación sin sometimiento.

El encuentro con Santilli y Adorni deja entrever un nuevo capítulo en la relación Nación–Córdoba, con un Llaryora que intenta posicionarse como un interlocutor moderado y constructivo, dispuesto a discutir reformas estructurales, pero bajo una premisa innegociable: defender el empleo, la producción y la autonomía provincial.

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