Este lunes, Córdoba se convierte en el epicentro de un nuevo capítulo de la política radical. Intendentes radicales de todo el país se reunirán en la ciudad para participar en el Encuentro Federal de Intendentes, un evento que no solo pretende fortalecer lazos entre los jefes comunales de la Unión Cívica Radical (UCR), sino que también perfila un reordenamiento interno en el contexto de la relación

Un foro para consolidar liderazgos y definiciones políticas
La cita servirá para oficializar a Ulpiano Suárez, intendente de Mendoza, como presidente del Foro Nacional de Intendentes Radicales. Suárez, junto a referentes como Eduardo Tassano (Corrientes) y Damián Biss (Rawson), tomará un rol clave en el reagrupamiento de intendentes radicales que, en su mayoría, se han mostrado en sintonía con el nuevo presidente, aunque recientemente manifestaron críticas luego de que Milei calificara de “golpista” al expresidente Raúl Alfonsín. Este foro, que se realizará en un hotel en la zona norte de Córdoba, espera la participación de alrededor de 200 intendentes de todo el país.
Por Córdoba, destacan figuras como Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero y presidente de la UCR provincial, y Juan Manuel Moroni, de Bell Ville, quien simboliza el alineamiento de la mayoría de los intendentes cordobeses con el legislador Rodrigo de Loredo, jefe del bloque. radical en la Cámara de Diputados. El encuentro reforzará el respaldo a De Loredo, quien intenta posicionarse como referente de un radicalismo que, aunque dialoga con Milei, marca diferencias frente al sector liderado por Martín Lousteau y otros líderes del radicalismo “porteño centrista”.
Las divisiones internas de la UCR: radicales “pro-Milei” vs. radicales “pro-peronistas”
El foro no solo servirá como plataforma para intercambiar “buenas prácticas y políticas públicas” con miras a las elecciones de 2025 y 2027, sino que también refleja las tensiones internas que atraviesan el radicalismo y la creciente influencia de La Libertad Avanza. Los intendentes alineados con De Loredo y Valdés buscan, bajo el discurso de la organización territorial, defender sus distritos ante el avance libertario.
Sin embargo, existe otro grupo de intendentes que mantiene una relación estrecha con el oficialismo provincial de Córdoba. Encabezados por figuras como Federico Zárate (Jesús María) y Ezequiel Lemos (Río Ceballos), estos jefes comunales participaron de una reciente cena en la casa del ministro de Gobierno, Manuel Calvo, en un encuentro que se presentó como una “reunión institucional”. La cercanía de estos radicales al gobierno de Martín Llaryora y el peronismo provincial marca una clara diferenciación con el sector que respalda a De Loredo.
El papel de De Loredo en Diputados y el trasfondo de las negociaciones en Buenos Aires
Mientras los intendentes radicales dialoguistas se congregan en Córdoba, en Buenos Aires la atención se centra en la próxima sesión especial en la Cámara de Diputados, en la que se discutirá una reforma a la ley de decretos de necesidad y urgencia (DNU). De Loredo, regresado de un viaje a Estados Unidos, enfrenta presiones para definir la postura de su bloque. Este escenario es también un pulso entre dos visiones del radicalismo: la de los “colaboradores” con el gobierno de Milei y la del sector que se inclina por una oposición más frontal.
Un contexto de reorganización de poder y de miradas hacia 2027
El Encuentro Federal de Intendentes en Córdoba parece ser, en esencia, una ocasión para reafirmar liderazgos y definir estrategias de cara a las elecciones. De Loredo, en especial, busca fortalecer su imagen como referente de un radicalismo que, aunque abierto al diálogo con Milei, intenta consolidarse en una posición de influencia dentro de la coalición opositora. Por otro lado, los intendentes radicales en Córdoba tienen un ojo puesto en las relaciones internas del partido y en la necesidad de asegurar sus distritos frente al avance de La Libertad Avanza.
Este complejo entramado de alianzas, tensiones y ambiciones reflejan el estado actual de la UCR, un partido que, al igual que el peronismo, atraviesa un proceso de redefinición profunda frente a los nuevos actores y desafíos del escenario político argentino.
