Alarma por fallas estructurales y cuestionamientos a la obra pública
El legislador provincial Matías Gvozdenovich encendió una nueva alarma en el Gobierno al solicitar la clausura preventiva, por 60 días, de todos los polideportivos provinciales. El pedido —presentado tras los recientes incidentes registrados en Córdoba Capital y en Miramar de Ansenuza— busca, según el legislador, “evitar una tragedia mayor” mientras se investigan posibles fallas estructurales en las construcciones.

La iniciativa llegó acompañada de un diagnóstico severo: los hechos ocurridos exponen que algo no está bien en la infraestructura de estos centros y que la integridad de los niños, adolescentes y familias que los utilizan podría estar en riesgo. Para Gvozdenovich, la prevención no puede quedar supeditada a la defensa automática de la obra pública: “También es gestión tomar decisiones incómodas cuando la seguridad está en juego”, sostuvo.
Fallas en obras que eran emblema provincial
Los polideportivos habían sido presentados por la administración provincial como una pieza clave en la estrategia de infraestructura social. Sin embargo, los recientes accidentes —que terminaron instalando dudas sobre la calidad de la construcción— abrieron un interrogante que excede lo coyuntural:
¿Se está controlando correctamente la ejecución de la obra pública o se está priorizando la velocidad y el impacto político por sobre la seguridad?
El pedido de clausura por 60 días apunta justamente a permitir una auditoría exhaustiva, tanto técnica como administrativa, que determine si las estructuras cumplen con los estándares exigidos. La presentación sugiere que, de momento, ese cumplimiento no está garantizado.
Un llamado de atención que incomoda al oficialismo
La propuesta incomoda al Ejecutivo, que había blindado la narrativa del “Estado presente” a través de obras deportivas y recreativas. En ese marco, el planteo de Gvozdenovich funciona como un gesto político de alto voltaje: pone bajo la lupa uno de los programas más promocionados por la gestión, y lo hace en un terreno especialmente sensible, el de la seguridad de menores.
El legislador, sin embargo, argumenta que no se trata de un ataque político, sino de una medida preventiva indispensable: “La prevención también es parte de la gestión. Y esta vez, la prioridad debe ser que no haya víctimas por fallas que podrían evitarse”, enfatizó en su gacetilla.
Investigación profunda y clima de incertidumbre
Mientras tanto, cada nuevo incidente aumenta la presión sobre las áreas técnicas provinciales. El llamado a revisar la calidad y los controles de cada estructura no solo impacta en el presente: también golpea la credibilidad de un modelo de obra pública que el oficialismo convirtió en insignia durante los últimos años.
El pedido de Gvozdenovich, en ese sentido, no solo busca clausuras temporales. También instala una discusión más profunda sobre la calidad, la fiscalización y la transparencia en las inversiones provinciales.
