Desde una fábrica en San Nicolás, el Presidente destacó un swap por 20.000 millones de dólares con Washington y anticipó cambios laborales e impositivos “para liberar las fuerzas productivas” después de los comicios.

En plena cuenta regresiva hacia las elecciones legislativas, Javier Milei volvió a subir el tono de la épica económica. Desde la planta de Sidersa, en San Nicolás, el Presidente encabezó un acto junto al candidato a diputado Diego Santilli y parte de su gabinete, donde celebró lo que describió como un “acuerdo histórico” con Estados Unidos: un swap por 20.000 millones de dólares que, según el mandatario, “marca un hito fundacional para el futuro económico de la Argentina”.
“Hoy es un gran día para el país. Este apoyo demuestra el reconocimiento del mundo entero al rumbo que tomó la Argentina desde 2023”, afirmó Milei ante un auditorio compuesto por empresarios, trabajadores y dirigentes libertarios. El anuncio, cuidadosamente cronometrado en la antesala electoral, fue acompañado por la promesa de un nuevo paquete de reformas laborales y tributarias que el Gobierno impulsará tras la renovación del Congreso.
Reformas laborales: fin de la “industria del juicio” y convenios flexibles
El Presidente adelantó que su administración presentará una reforma laboral con el objetivo de “dar previsibilidad a las empresas y reducir la industria del juicio”, un reclamo sostenido por el sector empresario. Entre las medidas previstas se incluyen la digitalización de trámites para la apertura de negocios y la revisión de los convenios colectivos, con el fin de “adecuarlos a la realidad productiva actual”.
“Las cámaras y los sindicatos podrán negociar libremente”, explicó Milei, en lo que sería una flexibilización significativa del actual sistema de negociación laboral. Además, el mandatario propuso eliminar la discrecionalidad judicial en causas laborales y permitir que los contratos se firmen “en la moneda que elijan las partes, incluso en dólares”.
Una señal clara hacia los mercados y un nuevo desafío para las estructuras sindicales tradicionales.
Reforma tributaria: menos impuestos, más incentivos
En materia fiscal, Milei anunció que su gobierno impulsará una reforma tributaria que eliminará “unos veinte impuestos que entorpecen la economía y no tienen impacto recaudatorio”. Sin detallar aún cuáles serían, el Presidente sostuvo que el objetivo es “ordenar el sistema y poner los incentivos en regla”.
“Queremos que blanquear sea más beneficioso que incumplir. El Estado no puede seguir castigando a quienes producen”, subrayó.
El mensaje, dirigido al empresariado pyme y a los contribuyentes, busca proyectar una imagen de estabilidad y previsibilidad frente al desgaste inflacionario y la caída del consumo.
Un cierre de tono electoral
El acto tuvo también un fuerte componente político. Milei, con tono encendido, llamó a “no bajar los brazos” y aseguró que La Libertad Avanza sumará decenas de diputados y senadores en las próximas elecciones. “Vamos a bajar impuestos, abrir mercados y liberar las fuerzas productivas de la Argentina”, sentenció.
La puesta en escena —una fábrica metalúrgica, dirigentes bonaerenses y banderas argentinas de fondo— buscó reforzar la imagen de un liderazgo en control del rumbo económico, respaldado por un supuesto reconocimiento internacional.
Sin embargo, el anuncio del swap con Estados Unidos, aún sin confirmación oficial por parte del Tesoro norteamericano, genera dudas en el ámbito financiero y político.
Mientras tanto, la oposición ya cuestiona el tono triunfalista de Milei y advierte sobre el riesgo de una agenda de reformas “a contrarreloj” que podría tensar aún más el clima social y sindical en la poslegislativa.
