El diputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Rodrigo de Loredo, agitó el tablero político cordobés con una advertencia clara: la elección legislativa en la provincia se definirá voto a voto. En una entrevista televisiva, el referente radical sostuvo que la disputa está “palo a palo” entre el peronismo de Juan Schiaretti y La Libertad Avanza, y responsabilizó al oficialismo nacional de haber cometido “el error más grave” en el diseño electoral local.

Un error estratégico con impacto nacional
De Loredo comparó la estrategia de Javier Milei en Córdoba con los fallos cometidos por el oficialismo en Buenos Aires. “En el diseño electoral han cometido el error más grave, equiparable al precio que le pusieron a la elección bonaerense, que hasta el día de hoy están pagando”, señaló.
Para el dirigente radical, la ausencia de un frente amplio le abrió la puerta al peronismo cordobés en un momento clave. “Compiten contra Schiaretti, que mantiene un prestigio personal muy grande, aunque estaba debilitado por la irrupción de Natalia de la Sota, que le restó entre 10 y 15 puntos. Si se hubiera conformado una coalición con la UCR, que tiene 170 intendentes, y con Mauricio Macri en el PRO, le ganábamos a Schiaretti por 15 puntos”, aseguró.
De Loredo recordó además su propio antecedente electoral: “Yo fui diputado por Córdoba con 54 puntos. Seis diputados nacionales de un solo signo político entraron por mi provincia. Hoy estamos en una elección donde puede ganar el peronismo por dos puntos o puede ganar La Libertad Avanza por dos”.
Córdoba, termómetro del antiperonismo
El legislador insistió en que Córdoba tiene un peso político y simbólico singular dentro del país, al que definió como “una muestra muy concentrada del antiperonismo”. En ese sentido, remarcó que la provincia funciona como un termómetro nacional de rechazo al justicialismo, aunque esta vez los desaciertos del oficialismo libertario habrían dejado la cancha más pareja.
También señaló que parte del problema radica en las características propias del electorado cordobés: “Córdoba siempre fue reticente a las formas descorteses. Será por su tradición universitaria, educativa, industrial. Nunca le gustaron los discursos agresivos ni la falta de institucionalidad”, sostuvo.
Críticas a la “peronización” del mileísmo
Más allá de lo estrictamente electoral, De Loredo elevó el tono de sus críticas hacia la gestión nacional. Denunció que el oficialismo eligió “peronizar” su manera de gobernar. “La adversidad que enfrenta el Gobierno es por errores autoinfligidos. Escogió una senda de peronización: peronizó sus decisiones, su mesa chica y el armado de listas”, afirmó.
El diputado radical cuestionó que Milei prefiriera “la transacción de contado con algunos gobernadores del PJ antes que la coordinación sustentable con los gobernadores de ex Juntos por el Cambio que venían cooperando constructivamente”.
Un desafío hacia octubre
De Loredo también analizó el desafío del oficialismo de cara a los próximos comicios: recuperar el voto joven y desencantado. “Milei tiene que ir en busca de quienes lo acompañaron en las provinciales porque lo veían como una propuesta anticasta y antisistema, pero ahora lo ven colonizado por el peronismo y copiándole las prácticas a su adversario”, planteó.
En ese marco, advirtió que la ruptura de puentes con sus antiguos aliados provinciales podría ser un obstáculo difícil de sortear: “A los gobernadores les compite en sus distritos, así que hasta octubre no puede conversar nada con ellos”.
Una pulseada decisiva
La lectura de De Loredo refuerza la idea de que Córdoba se convirtió en una de las batallas más intensas del calendario electoral. En un territorio históricamente hostil al kirchnerismo y clave para cualquier armado opositor, el legislador radical busca preservar la identidad de la UCR, marcar distancia de Milei y, al mismo tiempo, evitar que el peronismo recupere protagonismo en una provincia que suele inclinar la balanza a nivel nacional.
