Presupuesto 2026: el Gobierno proyecta baja de la inflación y leve suba del dólar, pese al escepticismo del mercado

El presidente Javier Milei presentó este lunes el proyecto de Presupuesto 2026, una pieza clave para el rumbo económico que el oficialismo busca consolidar en los próximos años. En el mensaje enviado al Congreso de la Nación Argentina, el mandatario reafirmó su compromiso con la “disciplina fiscal” y la continuidad de las reformas iniciadas en 2023, al tiempo que difundió las principales proyecciones oficiales sobre inflación, tipo de cambio y crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI).

El documento fija un sendero de desinflación sostenida, una leve apreciación del peso y un repunte del nivel de actividad económica. Sin embargo, las estimaciones oficiales chocan con las previsiones privadas, que auguran un escenario más desafiante para 2026.

Inflación: fuerte desaceleración prevista

Según el proyecto de Presupuesto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará 2025 en 24,5% y se desacelerará a 10,1% en 2026. La meta oficial traza además un descenso progresivo para los años siguientes: 5,9% en 2027 y 3,7% en 2028.

Para el Gobierno, este esquema consolidaría el éxito de su política monetaria y permitiría dejar atrás el proceso inflacionario que marcó el comienzo de la gestión libertaria. Desde el Ejecutivo sostienen que la estabilidad de precios será “el motor central” para recuperar el poder adquisitivo y fomentar la inversión privada.

No obstante, consultoras y economistas advierten que alcanzar una inflación de un dígito en tan corto plazo supone un desafío mayúsculo, especialmente ante la persistencia de precios regulados rezagados y la incertidumbre sobre la velocidad de la recuperación del consumo interno.


Tipo de cambio: un dólar más calmo que la inflación

El Presupuesto también proyecta un dólar oficial más estable que en años anteriores. Según el texto, el tipo de cambio nominal cerrará 2025 en $1.325 y trepará a $1.423 en diciembre de 2026, lo que implica un incremento cercano a los 100 pesos en doce meses. Para 2027 se espera un valor de $1.470 y para 2028, de $1.488.

Este comportamiento implicaría que el peso argentino se apreciaría en términos reales, ya que el dólar subiría por debajo de la inflación prevista.

Sin embargo, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) muestra un pronóstico bastante más pesimista: los analistas privados estiman que en agosto de 2026 el dólar rondará los $1.604, es decir, casi 200 pesos más que la proyección oficial para fin de ese año. La divergencia refleja las dudas del mercado sobre la capacidad del Gobierno de contener la presión cambiaria sin afectar la competitividad externa.


Crecimiento económico: apuesta a un rebote del PBI

En el frente del nivel de actividad, el Gobierno proyecta que el PBI crecerá 5,5% en 2025, impulsado por un rebote de la inversión y el consumo tras el ajuste de 2024. Según el mensaje presidencial, este crecimiento permitirá “sostener el gasto social y priorizar áreas sensibles como la salud y la educación” sin comprometer el equilibrio fiscal.

Aunque el Presupuesto no ofrece proyecciones detalladas para 2026, en la Casa Rosada confían en que la combinación de estabilidad macroeconómica y reformas estructurales sentará las bases para un ciclo expansivo sostenido.


Entre el optimismo oficial y el escepticismo privado

El Presupuesto 2026 exhibe el horizonte económico que el oficialismo aspira a alcanzar: inflación de un dígito, tipo de cambio estable y crecimiento robusto. Pero la brecha entre las previsiones oficiales y las expectativas del mercado muestra que el camino no está despejado.

La evolución de los precios, el dólar y el PBI durante los próximos meses será clave para determinar si el plan de Javier Milei logra cumplir con su ambiciosa hoja de ruta o si, como advierten los analistas, las metas oficiales volverán a chocar con la realidad.

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