Taxistas y remiseros marchan contra tarifas “precarizadoras” y cupos para apps

En una nueva muestra del creciente conflicto que enfrenta a los trabajadores del transporte tradicional con las plataformas digitales, este martes por la mañana taxistas y remiseros de la ciudad de Córdoba se congregaron frente al Concejo Deliberante para protestar contra las políticas tarifarias que califican de “precarizadoras” y contra la posible implementación de cupos limitados para habilitaciones de aplicaciones de transporte.

La movilización, anunciada como una “acción urgente” por diversos sectores del gremio, tuvo lugar a partir de las 10 de la mañana en el centro político de la ciudad, y fue convocada bajo un lema que apela tanto al sentimiento identitario como a la necesidad de unidad: “Por el honor, lealtad y orgullo de ser taxistas y remiseros. La unión hace la fuerza”.

La lucha por la fuente laboral

El Sindicato de Peones de Taxi de Córdoba (SIPETACO), a través de un comunicado difundido por la Agencia de Noticias de la CTA Autónoma, fue categórico en su postura. “Quedan 21 días para luchar hasta el final. No a las tarifas que precarizan nuestro trabajo. No a los cupos de permisos de apps limitados. Sigamos hasta el final por nuestra fuente laboral y el futuro de nuestra familia”, expresaron desde la organización, que agrupa a cientos de trabajadores del sector.

La preocupación central gira en torno a dos puntos: por un lado, el impacto que las tarifas reguladas tienen en los ingresos de los trabajadores del volante; por el otro, la avanzada de las plataformas digitales —como Uber, DiDi y Cabify— que, según los sindicatos, amenazan con consolidar un modelo de competencia desleal al que se le estaría permitiendo operar bajo condiciones más laxas que las que rigen para los servicios tradicionales.

Amplio respaldo sectorial

La movilización fue respaldada por una diversidad de agrupaciones que representan a distintos segmentos del universo del transporte: desde cooperativas y sindicatos hasta organizaciones de mujeres taxistas. Entre los convocantes se encuentran SIPETACO, AMTRA, AMTA, Mujeres Taxistas, ACTAC, ATUT Terminal, SIRECO 25 de Mayo, Auto Remis, Mundo Taxi, Teletrans, Taxi Libre y otras agrupaciones autoconvocadas, mostrando un frente gremial inusualmente cohesionado.

Esta amplitud de respaldo visibiliza la magnitud del malestar en el sector y pone presión sobre el Concejo Deliberante, que se encuentra evaluando reformas regulatorias que podrían redefinir el mapa del transporte urbano en Córdoba.

¿Qué está en juego?

Los trabajadores denuncian una situación límite. Aseguran que las tarifas actuales no contemplan los costos reales del servicio —combustibles, mantenimiento, seguros y habilitaciones— y que se ven forzados a trabajar jornadas extenuantes para poder sostener ingresos dignos. “Nos están llevando al borde del abismo. Mientras nosotros pagamos todo en blanco y bajo regulaciones estrictas, las apps hacen lo que quieren. Y ahora encima nos limitan los cupos”, afirmó uno de los remiseros autoconvocados durante la protesta.

Por otro lado, también hay una fuerte resistencia al ingreso irrestricto de las aplicaciones móviles, a las que consideran una amenaza estructural al trabajo formalizado. “Estamos frente a una precarización digital. Nos quieren vender modernización, pero lo que esconden es explotación”, señalaron desde una de las organizaciones participantes, en línea con el reclamo que viene impulsando la campaña “Fuera Uber de Córdoba”.

Un conflicto con eco nacional

La protesta en Córdoba se inscribe en una tendencia nacional de tensión entre trabajadores tradicionales del transporte y plataformas tecnológicas. Mientras algunas ciudades optaron por prohibir o limitar fuertemente su operación, otras han buscado integrarlas bajo marcos regulatorios que aún no logran nivelar la cancha.

El caso cordobés se vuelve paradigmático porque la ciudad es, desde hace años, uno de los principales centros urbanos del país donde la disputa por el control del transporte urbano sigue sin resolverse plenamente, entre intentos legislativos, frenos judiciales y movilizaciones periódicas.

El Concejo en la mira

La presión ahora recae sobre el Concejo Deliberante, que deberá decidir si avanza con las reformas propuestas —que incluyen cupos para habilitar vehículos de aplicaciones y nuevas estructuras tarifarias— o si da marcha atrás ante la presión gremial. Por ahora, el cuerpo deliberativo no ha emitido declaraciones oficiales al respecto, aunque se prevé que el tema sea debatido en las próximas sesiones.

Una pulseada que recién comienza

“Esta no es una protesta más”, señalan desde el SIPETACO. “Estamos hablando del futuro de miles de familias cordobesas que viven del taxi y del remis. No vamos a permitir que nos conviertan en trabajadores descartables para beneficiar a multinacionales con sede en Silicon Valley”.

Con 21 días de plazo que los propios gremios han establecido como límite para definir los próximos pasos, la ciudad podría enfrentarse a nuevas y más intensas medidas de fuerza si no hay una respuesta que satisfaga las demandas del sector.

Mientras tanto, la calle volvió a hablar. Y esta vez, con bocinazos, banderas y una consigna clara: dignidad laboral frente a la digitalización sin derechos.

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