El diputado nacional y referente cordobés Rodrigo de Loredo se reunió con unos 200 intendentes y jefes comunales radicales de distintas provincias en Córdoba, donde reafirmó su postura dentro del radicalismo y marcó sus diferencias con la conducción nacional encabezada por el senador Martín Lousteau. Durante el encuentro, De Loredo hizo un llamado a la unidad en torno a una visión pragmática de gestión y subrayó la necesidad de una postura equilibrada frente al gobierno de Javier Milei, evitando caer en una oposición “ultraopositora”.

De Loredo habló de la existencia de “dos cosmovisiones” dentro del radicalismo: una más dura, concentrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y distante de la gestión municipal, y otra, a la que él adscribe, que coopera con el gobierno nacional de Milei sin alinearse completamente. En sus palabras, esta segunda postura reconoce la necesidad de mantener un equilibrio fiscal y de abordar los desafíos locales de manera realista y sin concesiones al oficialismo, reflejando una filosofía de cooperación crítica.
Un mensaje con vistas a 2027
El cónclave, celebrado en el marco del Foro Nacional de Intendentes Radicales, tuvo la destacada participación de Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero y presidente de la UCR cordobesa, quien es un aliado de De Loredo. Ante los asistentes, De Loredo señaló que la fortaleza de su espacio radica en la red de más de 500 municipios radicales en el país, de los cuales 160 están en Córdoba, donde los intendentes enfrentan los desafíos de la gestión diaria y el control fiscal.
De Loredo celebró la elección del intendente de Mendoza, Ulpiano Suárez, como nuevo presidente del Foro Nacional de Intendentes Radicales y destacó la futura participación del intendente de Bell Ville, Juan Manuel Moroni, quien asumirá la presidencia del Foro en el año clave de 2027, un periodo electoral decisivo. “Un intendente nuestro va a ser presidente en el año más importante. Es una apoyatura muy significativa para nuestra proyección de cara a la gobernación de Córdoba”, afirmó De Loredo, recordando la estrecha contienda electoral que protagonizaron en 2023, cuando el radicalismo cordobés quedó cerca de ganar la gobernación.
Intendentes cordobeses, anfitriones y protagonistas
El evento contó con la organización de la cúpula del Foro de Intendentes de Córdoba, encabezada por Rubén Dagum (Almafuerte), Roberto Casari (Vicuña Mackenna), Carlos Ciprián (Sinsacate), Karina Figueroa (Salsacate), Javier Dieminger (La Falda) y Ricardo Martín (Serrezuela), quienes se encargaron de recibir a los dirigentes radicales de todo el país. Esta cumbre también funcionó como una demostración de fuerza en el ámbito local y como un respaldo a la visión de De Loredo sobre el rol del radicalismo en el escenario político nacional, en tiempos de crecientes tensiones internas.
En su crítica implícita hacia Lousteau, De Loredo destacó que su visión se centra en una política que priorice las soluciones concretas y el trabajo en conjunto, sin perder de vista la autonomía política del radicalismo. “No estamos aquí para ser ultraopositores, ni oficialistas, sino para mantener un rumbo que se adapte a la realidad fiscal y administrativa”, enfatizó, reforzando su diferencia con el liderazgo actual de la UCR en Buenos Aires.
Este acto no solo consolidó la figura de De Loredo entre sus pares, sino que reafirmó su mirada de cara a los próximos desafíos electorales y su intención de disputar con fuerza la gobernación de Córdoba en 2027, con el respaldo de una estructura de intendentes que se sienten representados por su visión. El encuentro dejó claro que el radicalismo cordobés se prepara para fortalecer su posición en el ámbito nacional y dar una batalla más enfocada y organizada frente al oficialismo y los desafíos internos del partido.
