La próxima sesión en la Legislatura de Córdoba se perfila como una competencia feroz. La Unión Cívica Radical (UCR) se prepara para lanzar una contraofensiva sin precedentes, tras lo que consideran un ataque artero del peronismo provincial contra su líder, Rodrigo de Loredo.

Este embate ha encendido la furia en las filas radicales. En la sesión del miércoles, los boina blanca prometen desplegar un contraataque que, según sus propios referentes, “no será una sesión, será una batalla campal”. La relación entre el radicalismo y el oficialismo peronista, ya deteriorada, parece haber alcanzado un punto de no retorno.
El ataque al Presidente del bloque de la UCR en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina: un golpe bajo
El enfrentamiento se intensificó cuando Torres, Siciliano y Fernández cargaron contra De Loredo, utilizando un discurso que los radicales consideran un golpe por debajo del cinturón. Lo acusaron, junto a Luis Picat, de proteger intereses electorales a costa de los jubilados cordobeses. La doble vara que esgrimieron, criticando el respaldo de estos legisladores al veto jubilatorio, mientras se desentendían del reclamo por la deuda de $450.000 millones que la Nación mantiene con la Caja de Jubilaciones de Córdoba, provocó la indignación radical.
En respuesta, los radicales defendieron a De Loredo que junto con la mayoría del bloque ratificaron su voto rechazando el veto presidencial. Sin embargo, el voto de Picat —vinculado a Patricia Bullrich— introdujo una fisura en la unidad del bloque, que los llaryoristas no dudaron en explotar.
La agenda jubilatoria como eje de la respuesta radical

El contraataque de la UCR no se limitará a lo discursivo. La bancada boina blanca se prepara para presentar una batería de proyectos centrados en la problemática jubilatoria. Alejandra Ferrero y Brenda Austin liderarán la ofensiva con propuestas que buscan revertir lo que consideran una «confiscación» de los derechos de los jubilados cordobeses, recortadas sistemáticamente por las sucesivas reformas del PJ.
Ferrero ha denunciado la serie de leyes peronistas que, desde 2008, han ajustado los haberes jubilatorios, mientras Austin advierte sobre una “trampa” en los aumentos recientes, que enmascaran un congelamiento del haber mínimo. La crítica es directa: mientras el oficialismo se queja en el Congreso por la situación de los jubilados, en Córdoba ejecuta un plan que precariza aún más a este sector.
El proyecto que encabeza Ferrero, junto a la iniciativa de Austin, propone modificaciones a la Ley 8.024, y su aprobación solo se aplicará de manera mayoritariamente simple en la próxima sesión. El objetivo: reinstaurar el 82% móvil y asegurar que los jubilados cordobeses no sigan siendo “la variable de ajuste”.
La ofensiva total

Además de la agenda jubilatoria, los radicales preparan otros “misiles” legislativos para la sesión del miércoles. La derogación de la ley de juego online, impulsada por Matías Gvozdenovich y Walter Nostrala, será uno de los puntos de conflicto. El vecinalismo, representado por Rodrigo Agrelo, también se sumará al ataque, exigiendo explicaciones sobre los vínculos entre el narcotráfico y la sociedad Supermarket Nepper.
Este clima beligerante, alimentado por las críticas a De Loredo y la fragilidad de las alianzas políticas, augura una sesión que podría definir el futuro inmediato de la política cordobesa. La Unicameral se ha convertido en un escenario de batalla, donde el enfrentamiento entre la UCR y el PJ parece estar lejos de encontrar una resolución pacífica.
Las críticas deloredistas han puesto de manifiesto las debilidades de la gestión peronista en materia previsional, y ahora, con los ánimos caldeados, se espera que los proyectos que presentarán Ferrero y Austin reciban la atención necesaria. Sin embargo, el trasfondo de esta batalla es mucho más profundo: la lucha por el poder y el control de la narrativa política en Córdoba, donde tanto radicales como peronistas se juegan su futuro electoral.
