Los peajes de Córdoba ya subieron casi 42% en 2026 y crecen por encima del bolsillo de los usuarios

La madrugada de este viernes llegó con un nuevo golpe al bolsillo de miles de automovilistas cordobeses. La empresa Caminos de las Sierras aplicó una nueva actualización en las tarifas de los peajes de la Red de Accesos a Córdoba (RAC), consolidando una política de incrementos mensuales que, en apenas seis meses, acumuló una suba del 41,8%.

Se trata del sexto aumento consecutivo en lo que va de 2026 y vuelve a poner en debate el impacto que tienen los ajustes automáticos sobre los usuarios que diariamente utilizan las rutas provinciales para trabajar, estudiar o desarrollar actividades comerciales.

Una escalada constante de tarifas

Con el nuevo cuadro tarifario, los vehículos de Categoría 2 —la categoría de referencia para los automovilistas particulares— pasaron de abonar $1.799 a $1.844 por pasada, lo que representa un incremento del 2,5% respecto de mayo.

Sin embargo, la cifra adquiere otra dimensión cuando se analiza la evolución acumulada durante el año. En diciembre de 2025, la tarifa de referencia era de $1.300. Desde entonces, los aumentos fueron sucediéndose mes tras mes:

  • Enero: $1.677
  • Febrero: $1.703
  • Marzo: $1.731
  • Abril: $1.762
  • Mayo: $1.799
  • Junio: $1.844

La diferencia entre el valor actual y el registrado a fines del año pasado implica un incremento cercano al 42%, una variación que supera ampliamente la capacidad de adaptación de muchos sectores asalariados y trabajadores independientes que deben utilizar diariamente la red vial.

El castigo al pago manual

Uno de los aspectos más controvertidos del esquema vigente es la fuerte diferencia entre quienes utilizan el sistema de telepeaje y aquellos que continúan pagando de manera manual.

Mientras los usuarios adheridos al sistema automático abonan $1.752 por pasada durante los primeros diez cruces del mes, quienes pagan en efectivo o mediante modalidades tradicionales deben desembolsar $3.000 por cada paso por cabina.

La brecha resulta significativa y ha sido interpretada por numerosos usuarios como una forma de presión económica para acelerar la migración hacia los sistemas electrónicos de cobro.

Desde la concesionaria sostienen que el objetivo es reducir los tiempos de espera, mejorar la seguridad vial y disminuir los costos operativos. Sin embargo, para muchos conductores la medida termina funcionando como una penalización para quienes no pueden o no desean adherirse al sistema automático.

Un mecanismo automático que ya no pasa por audiencias públicas

La actualización tarifaria se fundamenta en la aplicación del denominado Coeficiente de Variación de Costos (CVC), un indicador elaborado mensualmente por la Dirección General de Estadística y Censos de Córdoba.

La fórmula contempla distintos factores económicos, entre ellos:

  • El índice de obra pública.
  • El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Córdoba.
  • La evolución del tipo de cambio oficial.

Una vez publicado el coeficiente, la concesionaria puede aplicar el aumento apenas cuatro días hábiles después.

Este mecanismo fue habilitado tras modificaciones regulatorias impulsadas por el Ente Regulador de los Servicios Públicos durante 2024, con el argumento de simplificar los procesos de redeterminación tarifaria.

No obstante, los cambios también redujeron los tiempos de discusión pública sobre los incrementos, permitiendo que los ajustes se ejecuten con mayor rapidez y frecuencia.

La lógica de la actualización permanente

Desde este año, Caminos de las Sierras abandonó el esquema histórico de una o dos grandes actualizaciones anuales para adoptar una política de aumentos mensuales.

La empresa argumenta que este sistema permite evitar saltos bruscos en las tarifas y mantener un equilibrio entre los costos operativos y los ingresos necesarios para sostener la infraestructura vial.

Sin embargo, desde la perspectiva del usuario común, la sensación es diferente. Los incrementos periódicos generan una percepción de encarecimiento permanente y dificultan la planificación de gastos familiares, especialmente en un contexto donde el transporte representa un componente cada vez más relevante dentro de la economía doméstica.

Beneficios para usuarios frecuentes

El esquema mantiene descuentos escalonados para quienes utilizan telepeaje y registran una alta frecuencia de cruces mensuales.

Las bonificaciones vigentes son:

  • 10% de descuento para entre 10 y 30 pasadas.
  • 20% para entre 30 y 50 cruces.
  • 30% para entre 50 y 80 pasadas.
  • 100% de bonificación para las pasadas que superen las 80 mensuales.

Aunque estos beneficios favorecen a usuarios intensivos de la red, no alcanzan a compensar completamente el incremento acumulado que vienen registrando las tarifas durante el año.

El debate de fondo: infraestructura versus capacidad de pago

La discusión trasciende los números del peaje. Mientras la Provincia y la concesionaria defienden el esquema argumentando la necesidad de financiar obras, mantenimiento y modernización de la red vial, crece el cuestionamiento sobre el impacto que tienen estos aumentos en la economía cotidiana de los cordobeses.

La automatización de las actualizaciones permite que las tarifas acompañen la evolución de los costos empresariales casi en tiempo real. Sin embargo, para muchos usuarios, los ingresos familiares y los salarios no avanzan con la misma velocidad.

Así, cada nuevo ajuste reabre una pregunta que se vuelve recurrente en Córdoba: ¿hasta qué punto la actualización permanente de los peajes garantiza la sustentabilidad del sistema sin terminar convirtiéndose en una carga cada vez más pesada para quienes transitan diariamente las rutas provinciales?

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