Conciliación obligatoria frena el paro docente y abre una tregua de 10 días en el conflicto salarial

La escalada del conflicto docente en Córdoba encontró un freno administrativo. La Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 10 días hábiles, medida que fue acatada por la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) y dejó sin efecto el paro de 72 horas previsto para esta semana.

La decisión llega en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno provincial y el principal gremio docente, luego de una serie de rechazos a las propuestas salariales oficiales y una progresiva intensificación de las medidas de fuerza: paros de 24, 48 y, más recientemente, 72 horas.

Desde el sindicato confirmaron el acatamiento, aunque dejaron en claro que la tregua no implica un cambio en el fondo del reclamo. “Nuestra organización sindical resolvió acatar la medida, continuar exigiendo mejores salarios y que se cumplan las demandas aprobadas por la Asamblea Provincial”, señalaron en un comunicado. La UEPC también justificó la decisión en la necesidad de evitar sanciones: la conciliación obligatoria prohíbe medidas de fuerza durante su vigencia y habilita al Estado a aplicar multas o sanciones en caso de incumplimiento.

En paralelo, el Gobierno provincial busca reposicionarse en la negociación. El secretario General de la Gobernación, David Consalvi, defendió el uso de esta herramienta al señalar que “no es una batalla” contra los docentes, sino una instancia para “reencauzar” el diálogo en un escenario económico adverso.

El funcionario puso el foco en la situación macroeconómica nacional como condicionante central: “Es una negociación salarial que se da en un contexto de fragilidad económica extrema”, afirmó. En esa línea, detalló que la Provincia acumula ocho meses de caída en la coparticipación, producto —según explicó— de la baja en la recaudación nacional derivada del freno en la actividad económica.

Consalvi también planteó un diagnóstico que busca equilibrar el reclamo docente con el contexto general: reconoció que “llegar a fin de mes cada vez es más difícil” y que el endeudamiento de las familias se encuentra en niveles récord, pero advirtió que la dinámica de rechazo sistemático a las ofertas oficiales y la escalada de paros genera un impacto directo en el calendario escolar.

Según precisó, en los últimos 20 días de clases ya se registraron interrupciones significativas, y de haberse concretado la nueva medida de fuerza, se habrían acumulado siete jornadas de paro en menos de un mes.

El Gobierno anticipó que durante el período de conciliación presentará una nueva propuesta salarial. “Vamos a hacer un nuevo esfuerzo”, aseguró Consalvi, quien insistió en que Córdoba mantiene uno de los salarios docentes “más competitivos”, aunque admitió que la pérdida de poder adquisitivo es un problema extendido.

La conciliación obligatoria impone ahora una pausa forzada que, más que resolver el conflicto, lo traslada a una mesa de negociación bajo presión. Con los plazos corriendo y sin margen político para prolongar el conflicto en las aulas, tanto el Ejecutivo como el gremio quedan obligados a mostrar resultados concretos en un escenario donde las restricciones fiscales y el malestar salarial siguen marcando el pulso.

Deja un comentario