El mapa político de Río Cuarto sumó un movimiento que, aunque previsible en los hechos, no había tenido hasta ahora una confirmación explícita. El jefe del bloque Primero Río Cuarto, Gabriel Abrile, oficializó su incorporación a una mesa política vinculada a La Libertad Avanza en Córdoba tras reunirse con el diputado nacional Gabriel Bornoroni.

El encuentro, del que también participó la concejala Ana Vasquetto y la exdiputada Soledad Carrizo, funcionó como un blanqueo político que venía gestándose desde hace al menos dos años: la progresiva sintonía de un sector del radicalismo riocuartense con el espacio libertario.
“Es una mesa política que busca construir una alternativa real para ganar la Provincia en 2026”, sostuvo Abrile, quien aclaró que no habla en representación orgánica del radicalismo. Sin embargo, su definición trasciende lo individual: introduce una nueva fractura en la Unión Cívica Radical local, que este mismo martes analizará el tema en una asamblea conjunta de sus tres circuitos.
De la afinidad implícita al gesto político
Abrile ya era señalado dentro del ecosistema político local como un “radical peluca”, etiqueta que sintetiza la cercanía con el ideario del presidente Javier Milei. Esa afinidad se expresó tanto en su posicionamiento legislativo como en vínculos previos con dirigentes libertarios, incluso antes de las elecciones municipales de 2024.
Aunque en su momento descartó una candidatura bajo el sello libertario —que finalmente no presentó postulante en Río Cuarto—, su alineamiento fue consolidándose. No se trató de un proceso aislado: Vasquetto acompañó ese recorrido y el concejal Pablo Benítez ya venía mostrando coincidencias con el oficialismo nacional, en sintonía con el liderazgo de Luis Juez.
La novedad, en todo caso, no radica en la convergencia política sino en el momento elegido para formalizarla. “Se esperaba que Abrile especulara más”, deslizó un dirigente radical tras la difusión de la foto por parte de Bornoroni, quien celebró la incorporación como parte de una estrategia de expansión territorial en el sur provincial.
Estrategia provincial y cálculo electoral
El movimiento se inscribe en una lógica más amplia: la construcción de una coalición opositora competitiva frente al peronismo cordobés. “Tiene una maquinaria electoral muy grande”, reconoció Abrile, en referencia al oficialismo provincial, al tiempo que descartó “actings” y planteó la necesidad de acuerdos reales.
En ese esquema, Bornoroni —uno de los principales armadores de Karina Milei en Córdoba— busca consolidar referentes territoriales. La mención a Laura Soldano como articuladora en el sur refuerza esa línea de construcción, aunque el propio Abrile admitió que aún no ha tenido contacto directo con ella.
Impacto interno en la UCR
El pase político reaviva tensiones dentro del radicalismo local, donde ya existían cuestionamientos a la conducción del bloque por la diversidad de posturas. Abrile relativizó esas críticas y defendió un esquema de “liderazgos horizontales”, anticipando que su decisión no modificará la dinámica interna.
Sin embargo, el debate partidario parece inevitable. La reunión convocada en la Casa Radical de calle Cabrera tendrá carácter de asamblea y buscará fijar una posición frente a una decisión que, aunque presentada como personal, tiene efectos colectivos.
El propio Abrile intentó descomprimir el conflicto: “Yo no juzgué a quienes se sacaron una foto con Llaryora o Schiaretti. Cada uno es libre”, afirmó, en alusión a los vínculos cruzados que históricamente atravesaron a la UCR cordobesa con el peronismo provincial.
Cuestionamientos y defensas
Desde sectores cercanos al PJ también emergieron críticas, especialmente por supuestos vínculos con la conducción local del PAMI. Abrile negó cualquier rol en el organismo y buscó restar relevancia al planteo: “Son discusiones que ya no le interesan a la gente”.
No obstante, en el plano político se reconoce que existieron vínculos previos con funcionarios del área, lo que alimenta las suspicacias en medio de un reordenamiento que todavía está en desarrollo.
Un movimiento que anticipa reconfiguraciones
La formalización del acercamiento entre un sector del radicalismo riocuartense y La Libertad Avanza abre un nuevo capítulo en la política cordobesa. No sólo por el impacto inmediato en la UCR local, sino por lo que anticipa en términos de alianzas de cara a 2026.
En un escenario de fragmentación opositora y con un peronismo que mantiene estructura y competitividad, cada movimiento empieza a leerse en clave estratégica. El de Abrile, más que un gesto individual, expone una tendencia: la permeabilidad de sectores tradicionales frente al avance libertario y la dificultad de los partidos históricos para sostener cohesión interna.
