Nuevo aumento en los peajes de Córdoba: más presión sobre el bolsillo en un contexto de costos en alza

El costo de circular por las rutas cordobesas vuelve a incrementarse. A partir del próximo jueves 9 de abril a las 0, la empresa Caminos de las Sierras aplicará una nueva suba en las tarifas de peaje, medida que fue autorizada por el Ente Regulador de Servicios Públicos.

El ajuste impactará en todas las estaciones de la provincia y vuelve a poner en evidencia una dinámica que se repite: aumentos periódicos en servicios esenciales que, lejos de acompañar una mejora en los ingresos, profundizan la pérdida de poder adquisitivo de los usuarios.

Tarifas: brecha creciente entre modalidades de pago

El nuevo esquema establece diferencias marcadas entre quienes abonen en efectivo y quienes utilicen el sistema electrónico.

  • Pago manual: la tarifa será de $3.000 por pasada, consolidando un piso elevado para quienes no están adheridos al sistema automático.
  • Telepeaje: el valor referencial para autos (Categoría 2) será de $1.762,25, aunque con descuentos escalonados según el uso.

Desde la empresa señalaron que quienes utilicen Telepeaje pagarán $1.674,14 por pasada entre la 1 y la 10, con reducciones progresivas a medida que aumenta la frecuencia mensual.

El mensaje es claro: el sistema busca empujar a los usuarios hacia el pago electrónico. Sin embargo, en la práctica, esto genera una segmentación que penaliza a quienes no pueden o no desean adherirse, obligándolos a afrontar tarifas considerablemente más altas.

Un costo que se acumula

Más allá de la diferencia entre modalidades, el punto central es otro: el peaje vuelve a subir en un contexto donde prácticamente todos los costos asociados a la movilidad ya están en niveles críticos.

Combustibles, mantenimiento vehicular, seguros y ahora peajes configuran una ecuación cada vez más difícil de sostener, especialmente para trabajadores que dependen del traslado diario o para actividades productivas que requieren logística constante.

El argumento oficial suele apoyarse en la necesidad de sostener la infraestructura vial y garantizar inversiones. Sin embargo, el impacto real se traduce en una presión adicional sobre los usuarios, que enfrentan aumentos sucesivos sin que exista una correlación clara con mejoras visibles en el servicio o en la calidad de las rutas.

Incentivos y desigualdades

Actualmente, más de la mitad de los usuarios ya utilizan Telepeaje, un dato que la concesionaria presenta como un avance en modernización. No obstante, detrás de ese número también hay una lógica de incentivo forzado: quien no se adapta, paga más.

El esquema de descuentos por volumen puede resultar beneficioso para usuarios frecuentes, pero deja en desventaja a quienes usan las rutas de manera ocasional o no tienen acceso a medios electrónicos.

Un ajuste que se suma a la tendencia

El incremento autorizado por el ERSeP no es un hecho aislado, sino parte de una política tarifaria que viene consolidándose en los últimos años. La actualización periódica de peajes, sumada al resto de los aumentos en servicios públicos, configura un escenario donde el costo de vida sigue escalando.

En ese marco, el nuevo cuadro tarifario no solo redefine cuánto cuesta pasar por una cabina de peaje: expone, una vez más, el deterioro del poder adquisitivo y la falta de equilibrio entre ingresos y gastos en la economía cotidiana de los cordobeses.

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