La Municipalidad de Córdoba concretó la colocación de $50.000 millones en Letras del Tesoro en el mercado local mediante un mecanismo de “colocación privada”, una modalidad poco habitual en la administración pública local que le permitió asegurarse financiamiento en un contexto de tensión financiera. La operación fue impulsada por el Ejecutivo que encabeza Daniel Passerini y se enmarca dentro del programa autorizado por decreto días atrás.

Según fuentes oficiales, la emisión se realizó a una tasa variable equivalente a Tamar más 5,5 puntos porcentuales, condición prevista en el esquema normativo. En el actual escenario económico, caracterizado por alta volatilidad y tasas elevadas, en el municipio consideran que el costo financiero obtenido se ubica dentro de parámetros “aceptables”, aunque deja expuesta la dependencia de instrumentos de corto plazo.
El programa, denominado “Letras del Tesoro de Colocación Privada 2026”, habilita emisiones destinadas a cubrir necesidades transitorias de caja. En esta primera operación se alcanzó el monto máximo previsto, lo que evidencia que el Ejecutivo logró captar la totalidad de los fondos buscados, sin pasar por el mecanismo tradicional de oferta pública.
Un puente para afrontar deuda en dólares
El destino de los fondos está claramente definido: cubrir el vencimiento, la próxima semana, de 25 millones de dólares correspondientes a deuda externa contraída durante la gestión de Ramón Mestre y posteriormente refinanciada por Martín Llaryora.
En ese marco, la emisión funciona como un “puente financiero”, una herramienta de corto plazo que el municipio buscará cancelar una vez que obtenga autorizaciones para acceder a financiamiento en condiciones más favorables. La estrategia deja en evidencia una presión de liquidez inmediata y la necesidad de administrar vencimientos en moneda extranjera en un contexto adverso.
Respaldo tributario y advertencias de riesgo
La colocación cuenta con garantía sobre recursos provenientes de la contribución que incide sobre la actividad comercial, industrial y de servicios en la categoría de grandes contribuyentes. Este respaldo fue uno de los elementos valorados por Moody’s Local Argentina, que esta semana ratificó la calificación crediticia del municipio en A-.ar con perspectiva estable.
El informe destacó como fortalezas los márgenes operativos positivos y un nivel de endeudamiento moderado, pero advirtió sobre dos factores sensibles: la exposición a deuda en moneda extranjera y las presiones de liquidez, justamente los puntos que esta emisión busca amortiguar en el corto plazo.
Una decisión marcada por la urgencia
La elección de una colocación privada no es neutra. Este mecanismo permite negociar directamente con inversores las condiciones de tasa, monto y plazos, evitando el proceso de licitación pública. En un escenario de incertidumbre, reduce el riesgo de una colocación desierta o de tasas significativamente más altas.
Sin embargo, también limita la transparencia del proceso en comparación con una oferta abierta, un aspecto que probablemente quede bajo observación cuando el municipio publique los detalles completos de la operación, previstos para este viernes.
En términos políticos y financieros, la operación refleja una administración que prioriza asegurar liquidez inmediata para cumplir compromisos en dólares, aun al costo de recurrir a herramientas excepcionales. El desafío de fondo sigue siendo estructural: cómo reducir la dependencia de financiamiento de corto plazo en un contexto donde las condiciones de acceso al crédito siguen siendo restrictivas.
