Gvozdenovich endurece su discurso en defensa del radicalismo

En medio de un clima político cada vez más tenso en Córdoba y con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027, el legislador provincial Matías Gvozdenovich decidió subir el tono de sus declaraciones públicas y posicionarse como uno de los voceros más firmes en defensa del radicalismo. El dirigente no sólo salió al cruce de las aspiraciones de La Libertad Avanza en la provincia, sino que también marcó límites frente a lo que considera maniobras del peronismo para influir en la interna de la Unión Cívica Radical.

“Si Ferrer no solicita la prórroga de su mandato, van a haber internas y le voy a ganar a Llaryora, Prunotto y a los socios radicales del peronismo”, disparó el legislador, en una frase que rápidamente resonó dentro y fuera del partido.

Las declaraciones se producen en un momento de fuerte reacomodamiento político en Córdoba, donde el radicalismo busca consolidar su liderazgo opositor frente al gobierno provincial y, al mismo tiempo, evitar que las tensiones internas debiliten su estructura territorial.

Respuesta a Bornoroni y advertencia libertaria

Uno de los ejes del pronunciamiento de Gvozdenovich fue la respuesta directa al diputado nacional Gabriel Bornoroni, referente de La Libertad Avanza en Córdoba, quien volvió a insistir con la estrategia del espacio libertario de competir con candidatos propios en toda la provincia.

Bornoroni anunció que su fuerza buscará disputar poder en “todos los municipios y comunas del interior”, una definición que encendió alarmas dentro del radicalismo, especialmente en aquellas localidades donde la UCR mantiene una fuerte presencia territorial.

Lejos de mostrarse preocupado por esa avanzada, Gvozdenovich reivindicó el peso histórico y organizativo del partido centenario.

“Nosotros ya tenemos a los 427 candidatos. El radicalismo es un partido con historia y en el interior pisa fuerte”, afirmó.

El legislador recordó además que el radicalismo cuenta con una de las redes políticas más amplias del interior provincial.

“No se olviden que también tenemos el Foro de Intendentes Radicales, que cuenta con más de 400 dirigentes. Somos uno de los partidos con mayor territorialidad”, sostuvo.

Para el ex intendente de Arias, existe una tendencia a subestimar la estructura radical frente al crecimiento de nuevas fuerzas políticas.

“A veces se ningunea a un partido con tanta trayectoria”, señaló, en clara referencia a quienes consideran que el radicalismo podría quedar relegado ante el avance de los libertarios o frente al peso del oficialismo provincial.

Respaldo a De Loredo como figura opositora

En ese mismo marco, Gvozdenovich dejó en claro cuál es, a su criterio, el dirigente mejor posicionado dentro de la oposición para disputar la gobernación de Córdoba en los próximos años.

El legislador respaldó sin matices la figura de Rodrigo de Loredo, a quien ubicó como la principal referencia opositora frente al peronismo provincial.

“Rodrigo De Loredo es el mejor posicionado de la oposición”, afirmó.

Dentro del radicalismo cordobés se espera que, tras el acto político que De Loredo prepara en la ciudad de Córdoba, el presidente del Comité Provincia, Marcos Ferrer, convoque a una reunión partidaria para comenzar a ordenar el calendario electoral y las definiciones internas que el partido viene postergando.

La interna radical y la presión sobre Ferrer

La figura de Gvozdenovich también empieza a ganar peso dentro de la propia discusión interna del radicalismo. Diversos sectores del partido lo mencionan como una alternativa a la conducción actual, especialmente entre dirigentes que reclaman mayor firmeza política frente a los movimientos del peronismo y de los libertarios.

Sin romper formalmente con la orgánica partidaria, el legislador dejó entrever que está dispuesto a competir por la conducción del partido si se abren las internas.

Su advertencia sobre la eventual prórroga del mandato de Ferrer fue interpretada como una señal directa hacia la actual conducción del Comité Provincia.

Mientras tanto, dentro del radicalismo comenzaron a escucharse críticas cada vez más explícitas hacia el silencio de Ferrer frente a los ataques o avances políticos de otros espacios.

Algunos dirigentes cercanos al deloredismo consideran que la conducción partidaria debería asumir un rol más activo en la defensa institucional del radicalismo.

“Si el Comité Provincia funciona, debe activar sus mecanismos: convocar, emitir comunicados oficiales y responder con la institucionalidad del partido, no con mensajes aislados”, señalaron desde uno de los sectores críticos.

Ese reclamo refleja una demanda creciente de liderazgo dentro del partido, en un momento donde las tensiones políticas provinciales obligan a la UCR a mostrar cohesión y capacidad de respuesta.

La preocupación en el interior

Mientras tanto, en los distintos distritos del interior provincial, las discusiones políticas siguen girando en torno a las futuras candidaturas a intendentes y concejales, un terreno donde el radicalismo históricamente ha construido su fortaleza territorial.

Sin embargo, algunos dirigentes consultados admiten que el escenario actual genera inquietud. Aunque reconocen que el partido mantiene una importante estructura política en las localidades, advierten que la fragmentación interna podría terminar debilitando esa ventaja.

El principal temor es que las disputas internas y la falta de señales claras desde la conducción terminen favoreciendo tanto al oficialismo provincial como a las nuevas fuerzas políticas que buscan consolidarse en Córdoba.

En ese contexto, la intervención pública de Gvozdenovich vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo dentro del radicalismo: cómo ordenar su liderazgo, preservar su estructura territorial y definir una estrategia competitiva de cara a un ciclo electoral que ya empieza a asomar en el horizonte político provincial.

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