La UCR Córdoba se prepara para una interna clave mientras Prunotto arma su propio espacio político

La Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba comenzó a transitar una etapa decisiva de reordenamiento interno, con la posibilidad concreta de una elección partidaria en el primer semestre del año si no se logra un acuerdo político que evite el paso por las urnas. El secretario electoral del comité provincial, Oscar Saliba, confirmó públicamente que ya se trabaja en un cronograma electoral “antes del Mundial de Fútbol”, anticipando un escenario de internas si el Congreso Partidario no consigue consensuar la renovación de autoridades.

En su mensaje, Saliba buscó primero despejar dudas sobre el liderazgo político del espacio:

“Tenemos un candidato: el candidato nuestro se llama Rodrigo de Loredo”.

Luego agregó una definición clave:

“Estamos armando un cronograma electoral que casi seguro va a ser antes del Mundial, si hay internas”,
reconociendo que existen núcleos internos que, de entrada, empujan a una definición en las urnas.

Un radicalismo que busca evitar otro colapso

En el partido todavía resuena la experiencia traumática del año pasado, cuando la interna terminó judicializada y fragmentó aún más al espacio. Esta vez, la conducción busca anticiparse, ordenar el proceso con tiempo y reducir los riesgos de un nuevo conflicto institucional.

El escenario, además, aparece hoy favorable al sector que responde a De Loredo. El fracaso electoral de la lista encabezada por Ramón Mestre en octubre —que apenas alcanzó el 3,2 % de los votos— dejó al mestrismo fuertemente debilitado. Sin embargo, el principal riesgo para el deloredismo ya no proviene tanto de la interna tradicional, sino de las fugas hacia La Libertad Avanza.

El antecedente más visible es el pase de seis intendentes del departamento San Justo al armado que lidera Gabriel Bornoroni, referente directo de Karina Milei en Córdoba. Un movimiento todavía acotado, pero que encendió alarmas dentro del radicalismo.

De Loredo en campaña territorial

En ese contexto, De Loredo inició una gira por los departamentos del interior provincial con un objetivo claro: empezar a modelar su candidatura a la Gobernación y, al mismo tiempo, consolidar el control territorial del espacio. La eventual interna cumple así una doble función política:

  • Fidelizar a la dirigencia para frenar fugas hacia el espectro libertario.
  • Evitar un nuevo colapso judicial que debilite al partido frente al escenario electoral provincial.

La otra amenaza: Prunotto y el armado de IDEAS

Pero la disputa no se agota en el eje De Loredo–libertarios. Dentro del radicalismo todavía conserva peso político el núcleo que responde a la vicegobernadora Myriam Prunotto, que podría incidir de forma decisiva en el reordenamiento partidario.

Desde hace semanas, Prunotto impulsa la construcción de un nuevo espacio político propio: IDEAS (Integración para el Desarrollo Argentino Sostenible). El armado es definido por sus impulsores como “un espacio de matriz ideológica radical”, pero por fuera de la estructura orgánica de la UCR.

La arquitectura política del proyecto incluye también la creación de la Fundación Jorge A. Sábato, inspirada en la visión del físico y tecnólogo argentino que promovía la articulación entre:

  • el Estado como diseñador de políticas públicas,
  • la infraestructura científico-tecnológica,
  • y el sector productivo.

Por ahora, el nuevo espacio no tuvo una presentación pública formal. Todo indica que esto responde a una definición aún no tomada por parte de Prunotto: abandonar definitivamente la disputa interna dentro del radicalismo o seguir jugando dentro del partido mientras consolida una estructura paralela.

Un partido en definición estratégica

Con este tablero, la UCR ya comenzó a diseñar el cronograma electoral que, si no hay acuerdo en el Congreso Partidario, será el instrumento para ordenar el partido y legitimar un liderazgo claro. No se trata solo de una disputa de cargos: está en juego la estrategia política del radicalismo frente al nuevo mapa opositor.

El liderazgo que emerja deberá definir si hay confluencia —o no— con La Libertad Avanza, el Frente Cívico, Encuentro Vecinal y otros espacios que integran el fragmentado archipiélago opositor que busca desafiar la hegemonía peronista en las próximas elecciones provinciales.

En síntesis, el radicalismo cordobés se mueve entre tres tensiones centrales:

  • la necesidad de orden interno,
  • el avance del libertarismo como polo de atracción,
  • y la emergencia de estructuras paralelas como IDEAS.

Un escenario que anticipa una interna que no será solo partidaria, sino profundamente estratégica para el futuro del sistema político opositor en Córdoba.

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