Llaryora y Pullaro escenificaron en Cosquín una contra cumbre a Milei

En el corazón del Valle de Punilla y al calor del Festival Nacional de Folklore, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro montaron en Cosquín una foto política que excedió largamente la postal cultural. La visita conjunta del gobernador cordobés y su par santafesino funcionó como una señal hacia la Casa Rosada y, en particular, hacia Javier Milei: el esquema de coordinación entre provincias no está archivado, aunque sí en plena etapa de redefinición tras el triunfo libertario.

Antes de recorrer el predio y mezclarse con el público que colmó la plaza Próspero Molina, ambos mandatarios mantuvieron un encuentro reservado. Allí repasaron el escenario que se abrirá en el Congreso con el debate de la reforma laboral, una iniciativa que el Gobierno nacional da por aprobada en términos generales, pero que promete una discusión áspera en la letra chica, especialmente cuando el proyecto llegue a la Cámara de Diputados.

En ese punto, el diagnóstico es compartido: Milei lograría reunir los votos necesarios para la sanción en ambas cámaras, pero la verdadera pulseada se librará artículo por artículo. En Córdoba, Llaryora opta por una jugada que combina cautela política y mensaje interno: otorgar libertad de acción a sus diputados nacionales. La decisión no es neutra. Días atrás, Juan Schiaretti, a través de Carlos Gutiérrez, había deslizado que la definición estratégica debía recaer en el gobernador. Llaryora recogió el guante y respondió con autonomía parlamentaria, un movimiento que Pullaro observó con atención.

La secuencia continuó con el viaje conjunto desde la ciudad de Córdoba hacia Cosquín, en una edición del festival marcada por una grilla potente y una carga política inusual. Allí fueron recibidos por el intendente peronista Raúl Cardinali, quien no ahorró definiciones: aseguró que Cosquín “no es territorio amigable para quienes van en contra de la cultura”, en una referencia directa a Milei, que días antes había sido protagonista en Jesús María.

La comparación entre ambos festivales no pasó desapercibida. Mientras en Jesús María el Banco Nación actuó como sponsor y la TV Pública transmitió el evento, en Cosquín el Gobierno nacional no aportó fondos y la señal estatal decidió no emitir el espectáculo. “Cosquín no es neutral”, remarcó Cardinali, explicitando una postura política que también se replicó en otras localidades. En Leones, el intendente kirchnerista Fabián Francioni anticipó que no recibiría al Presidente si decide asistir a la Fiesta Nacional del Trigo. “No me interesa estar con un personaje de estas características”, afirmó sin rodeos el jefe comunal, que gobierna el sudeste cordobés con amplio respaldo electoral pese a su alineamiento con Cristina Fernández de Kirchner.

En ese clima, Llaryora y Pullaro caminaron entre la multitud, posaron para selfies y dejaron mensajes con destinatario claro. El gobernador cordobés recordó que cuando Milei puso en cuestión a los festivales populares “fue un momento muy difícil” y defendió su rol económico y cultural: “Son parte de nuestra tradición, de nuestra idiosincrasia, potencian el turismo y generan trabajo”.

Desde el Panal intentaron bajarle el tono político a la escena. “Es la visita de un gobernador amigo”, repiten cerca de Llaryora. Sin embargo, la imagen compartida en Cosquín tuvo una densidad mayor. Sobre todo si se recuerda que, en su paso por Jesús María, Milei pidió expresamente no ser recibido por el mandatario cordobés. La ausencia de diálogo formal también suma capítulos: ni Llaryora ni Pullaro fueron convocados aún por Diego Santilli a una reunión en la Casa Rosada para discutir la reforma laboral y su impacto en la coparticipación.

Así, entre guitarras, bombos y discursos sobre la cultura popular, Cosquín se transformó en un escenario político. Una contra cumbre sin estridencias, pero cargada de señales, donde dos gobernadores marcaron límites, ensayaron coordinación y dejaron en claro que, frente al avance del proyecto libertario, las provincias buscan volver a jugar en bloque. Aunque todavía estén recalculando cómo hacerlo.

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