En las próximas horas comenzarán a notificarse las bajas de contratos en el Concejo Deliberante de Córdoba, en el marco de un recorte que alcanzaría hasta al 30% de la nómina de becarios y monotributistas. La decisión se inscribe en el plan de achique y reducción de gastos que impulsa el intendente Daniel Passerini y que, por primera vez desde el inicio de su gestión, impacta de lleno en la estructura política del Legislativo municipal.

Actualmente, el Concejo cuenta con unos 370 becarios y 170 monotributistas, con ingresos que oscilan entre los 200 mil y los 1,5 millones de pesos, según la categoría y la función asignada. De acuerdo a información oficial, la poda se concentrará principalmente en los contratos de monotributo, muchos de los cuales se renovaban de manera trimestral y estaban ligados, en su mayoría, a concejales del oficialismo de Hacemos Unidos por Córdoba.
Una señal política en un terreno sensible
El ajuste no es un hecho aislado. En abril del año pasado, en plena polémica por los llamados “empleados fantasmas” de la Legislatura provincial, el viceintendente Javier Pretto decidió blanquear públicamente el número de personas que cobraban algún tipo de ingreso vinculado al Concejo Deliberante. Aquella radiografía arrojó una cifra cercana a las 650 personas entre empleados de planta, contratados y becarios, y desató cuestionamientos que atravesaron tanto al oficialismo como a la oposición.
El listado difundido entonces dejó al descubierto situaciones incómodas: vínculos familiares, contratos cruzados y una estructura sobredimensionada que, si bien no era ilegal, sí alimentaba el malestar social en un contexto de ajuste y caída del poder adquisitivo. Ese antecedente vuelve ahora al centro de la escena, aunque con una diferencia clave: el recorte ya no se anuncia, sino que se ejecuta.
La “revisión quirúrgica” y el factor sorpresa
Antes de iniciar su período de vacaciones, Pretto comunicó a su equipo la decisión de avanzar con una revisión “quirúrgica” de la nómina de contratos. Desde el jueves pasado, ese trabajo se aceleró con un objetivo claro: reducir costos y reordenar tareas internas. Como la mayoría de los contratos vencieron el 31 de diciembre y aún no fueron renovados, el margen administrativo facilita la decisión política.
Según pudo saber este medio, muchos de los afectados se enterarán de la baja cuando reciban la notificación formal o, incluso, al leer estas líneas. El dato no es menor: el recorte golpea principalmente a estructuras que responden a concejales oficialistas, lo que introduce tensiones internas en un bloque que, hasta ahora, había logrado mantener bajo control los costos políticos del ajuste.
Ahorro fiscal y relato de austeridad
Desde el oficialismo municipal aseguran que el ahorro será “significativo” y que forma parte de una política sostenida de revisión del gasto público. Como ejemplo, mencionan la suspensión de servicios tercerizados de catering y la reducción de tareas de desinfección en el edificio del Concejo, que antes se realizaban de manera mensual. “Se está ajustando hasta el más mínimo detalle”, repiten puertas adentro.
Sin embargo, el impacto real del recorte no se mide solo en números. El ajuste en el Concejo Deliberante tiene un fuerte componente simbólico: toca contratos políticos, expone internas y pone a prueba el discurso de austeridad del peronismo cordobés en un contexto nacional dominado por la narrativa del recorte y la motosierra.
Un ajuste que también ordena poder
Más allá del ahorro fiscal, la decisión reconfigura equilibrios internos y envía un mensaje claro hacia adentro del oficialismo: nadie queda al margen del ajuste. Resta ver si el recorte se consolida como una política estructural o si, con el correr de los meses, parte de esos contratos regresan bajo otras formas.
Por lo pronto, el Concejo Deliberante se prepara para una reingeniería de tareas y una reducción visible de su estructura. Un movimiento que busca mostrar responsabilidad fiscal, pero que también deja al descubierto una pregunta incómoda: si el recorte es necesario ahora, ¿por qué esa estructura inflada fue tolerada durante tanto tiempo?
