Milei a Jesús María: una noche de folklore, política y señales cruzadas

El campo de la doma de Jesús María se prepara para una visita tan breve como cargada de simbolismo político. Este viernes, cerca de la medianoche, el presidente Javier Milei dirá presente en el Festival Nacional de Doma y Folklore, en el marco de la 60ª edición del evento más emblemático del verano cordobés. Será una aparición sin actos protocolares, sin agenda institucional paralela y sin autoridades provinciales de alto rango acompañándolo, una postal que, lejos de ser casual, condensa el delicado equilibrio del vínculo entre la Nación y Córdoba.

Desde el Gobierno provincial aclararon que la relación con la Casa Rosada es “buena”, pero la ausencia del gobernador Martín Llaryora —quien retomará su agenda pública recién el lunes 19 de enero— y el carácter estrictamente cultural de la visita explican que no haya recibimiento oficial. En el Panal confirmaron que hubo contacto con el equipo presidencial y que la Provincia puso a disposición sus recursos para colaborar con Casa Militar y el operativo de seguridad, aunque sin presencia política en el palco.

La llegada de Milei reconfiguró el mapa del festival. Su participación eclipsó las presencias políticas de las noches previas y convirtió a la jornada del viernes en el centro de atención. En paralelo, persiste la incógnita sobre si Llaryora cerrará o no la última noche del evento, el lunes 19, una decisión que también será leída en clave política.

El Presidente arribará acompañado por el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y posiblemente por Karina Milei. La logística es ajustada: tras su paso por Jesús María, la comitiva regresará a la Ciudad de Buenos Aires para, el sábado por la mañana, partir hacia Paraguay, donde está prevista la firma del acuerdo Mercosur–Unión Europea. El paso por Córdoba, entonces, será tan intenso como fugaz.

Desde este jueves se desplegó un fuerte operativo de seguridad en la ciudad del departamento Colón y en el predio del festival. Según trascendió, Milei expresó su intención de ingresar caminando por el medio del campo de la doma, mezclado con el público. “Javier quiere entrar por el medio, hay que ver si seguridad se lo permite, pero andá a decirle que no a Milei”, deslizó un militante libertario, sintetizando el estilo personalista del Presidente y el desafío logístico que implica.

El horario está calculado al minuto: Milei ingresaría unos veinte minutos antes del inicio del show del Chaqueño Palavecino, número central de la noche. La militancia libertaria fue convocada para acompañarlo, aunque con una consigna clara: nada de remeras partidarias ni banderas. Todo el movimiento será “de civil”, una decisión que busca evitar una postal excesivamente partidizada en un evento de fuerte raigambre popular.

Las gestiones para convencer al Presidente de asistir al festival comenzaron en 2025. La experiencia de Martín Menem en la edición anterior fue clave para destrabar la confirmación. En enero del año pasado, el titular de Diputados participó junto a legisladores libertarios, radicales y del PRO, en una foto amplia que contrastaba con el escenario político actual. En ese camino, la dupla Gabriel Bornoroni–Luis Picat aportó lo suyo para que la primera visita presidencial del año al interior del país tenga como destino Córdoba.

En esta oportunidad, según fuentes libertarias, acompañarán a Milei los diputados nacionales por Córdoba “no PJ”. Estarán los legisladores de La Libertad Avanza, con Picat jugando de local, y desde el Senado dirá presente Carmen Álvarez Rivero. Ante la ausencia de Luis Juez, de vacaciones, el senador será representado por su hermano Daniel Juez, legislador provincial.

La Unión Cívica Radical cordobesa, sin representación propia en la Cámara baja dentro del esquema oficialista, optó por “rancho aparte”. Organizó su propia comitiva para asistir al festival, encabezada por Rodrigo de Loredo y legisladores provinciales afines. Las tensiones entre la dirigencia radical y el partido presidencial alimentaron rumores sobre una invitación que nunca llegó a De Loredo. Consultado por este medio, el jefe del bloque libertario en Diputados, Gabriel Bornoroni, negó haber vetado a cualquier dirigente.

Así, la visita de Milei a Jesús María se proyecta como una escena cargada de mensajes implícitos: un Presidente que busca contacto directo con la gente, una Provincia que acompaña desde la logística pero se corre del escenario político, y un festival que, en su 60° aniversario, vuelve a ser mucho más que folklore. En apenas unas horas, el paso del mandatario dejará fotos, lecturas y señales que seguirán resonando bastante más allá de la medianoche.

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