Milei, del rechazo a los subsidios al folklore: desembarca en Jesús María para seducir al voto rural

El Presidente visitará por primera vez el Festival Nacional de Doma y Folklore, un escenario que supo cuestionar con dureza durante la campaña y el inicio de su mandato. El giro discursivo, la interna libertaria y la postal política en una Córdoba clave.

Después de haber hecho de la crítica a los festivales populares una bandera discursiva —asociándolos al despilfarro estatal y a la “vieja política”— Javier Milei protagonizará este viernes una escena impensada hasta hace pocos meses: su desembarco en la 60ª edición del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María. El presidente llegará a Córdoba no sólo para escuchar folklore, sino para buscar respaldo político en un territorio históricamente afín al voto del campo, uno de los núcleos duros que alimentaron su triunfo electoral.

En el ecosistema libertario anticipan una puesta en escena cuidada, con algún gesto pensado para amplificar el impacto mediático. “Quiere que sea épico”, deslizan desde el armado cordobés, donde incluso se animan a especular con una imagen del Presidente en el campo de la doma, rodeado de selfies y militancia espontánea. La logística, como es habitual, está bajo la órbita de Karina Milei, celosa administradora de la agenda presidencial y del círculo de invitados.

La visita no es menor: Jesús María es uno de los festivales que reciben mayor apoyo estatal en la provincia, un dato que choca de frente con las diatribas del Milei candidato y del Milei presidente en los primeros meses de gestión. En particular, el libertario había cruzado públicamente al gobernador Martín Llaryora por los aportes provinciales a este tipo de eventos, a los que calificó como gastos innecesarios. El contraste entre aquel discurso y la foto que se espera este viernes no pasa inadvertido, ni siquiera dentro de su propio espacio.

El viaje a Córdoba también vuelve a poner el foco en las prioridades políticas del Presidente. La presencia en un festival popular contrastará con su ausencia en la zona afectada por los incendios en la Patagonia, un vacío que intentó cubrir con una imagen generada por inteligencia artificial. Tampoco se borró del recuerdo su paso fugaz por los incendios en Córdoba el año pasado, cuando sobrevoló la zona sin descender para saludar a los bomberos que lo aguardaban. Esta vez, en cambio, habrá caminata, exposición y contacto directo con un público amigable.

La confirmación oficial llegó por boca de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien este fin de semana recorrió las sierras cordobesas y sumó a Jesús María dentro de su itinerario. En cada parada, Monteoliva se mostró junto a su par provincial, Juan Pablo Quinteros, el ministro que mantiene buen vínculo con Patricia Bullrich y que ya coordina con Casa Militar el operativo de seguridad para la llegada de los Milei. La señal política es clara: Córdoba vuelve a ser un territorio de interés estratégico para la Casa Rosada.

De la amplia batería de festivales que ofrece la provincia, el de la Doma y el Folklore es, probablemente, el que concentra un público más cercano al ideario libertario. No es la primera vez que un presidente o dirigente nacional lo utiliza como vidriera política. En 2009, con la herida aún abierta del conflicto por las retenciones, Julio Cobos fue invitado de lujo, aunque la transmisión oficial optó por ignorarlo. Años más tarde, Mauricio Macri lo incorporó como parada clave de campaña y luego regresó ya instalado en Balcarce 50. Patricia Bullrich repitió la fórmula, con resultados dispares.

El dato distintivo de esta edición es doble. Por un lado, el debut de Milei en el festival. Por otro, su llegada a un escenario donde, en las dos últimas ediciones, la figura central fue la vicepresidenta Victoria Villarruel. Esa visibilidad, en plena tensión interna entre ambos, generó incomodidad entre dirigentes locales que orbitan el universo libertario y que ahora observan con atención cómo se reconfigura el protagonismo.

Entre los presentes estarán el intendente radical de Jesús María, Federico Zárate, su antecesor y actual diputado nacional Luis Picat —uno de los “radicales con peluca”— y una nutrida delegación libertaria: Gabriel Bornoroni, Gonzalo Roca, Cecilia Ibáñez, Laura Rodríguez Machado y María Celeste Ponce. Todos acompañarán al Presidente en una recorrida que busca consolidar volumen político en el norte del Gran Córdoba.

Por ahora, no hay confirmación de un encuentro entre Milei y el gobernador Martín Llaryora. Como en visitas anteriores, el mandatario provincial podría limitarse a recibirlo en el aeropuerto y mantenerse al margen del resto de las actividades. Un gesto que, en sí mismo, también dice algo sobre una relación marcada por la tensión discursiva, la cooperación selectiva y una pulseada silenciosa por el control del tablero político cordobés.

En Jesús María, entre guitarras, caballos y flashes, Milei ensayará algo más que una visita protocolar: pondrá a prueba hasta dónde puede estirarse el pragmatismo sin pagar costos en su propio relato. El folklore, esta vez, no será sólo música. Será política en estado puro.

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