Con un almuerzo reservado en Córdoba, el dirigente radical reunió a referentes del este provincial y dejó un mensaje sin rodeos: comenzó a caminar su candidatura a gobernador. Escucha al interior, toma distancia de las legislativas y abre la puerta a un frente opositor ampliado, incluso con La Libertad Avanza.

Rodrigo De Loredo ya puso primera. Lejos de cualquier descanso tras dejar su banca en Diputados y luego de haber decidido no competir en las elecciones legislativas, el dirigente radical empezó a mover las piezas de un tablero que mira de frente a 2027. Esta semana, el punto de partida fue un almuerzo en la ciudad de Córdoba con dirigentes de la Unión Cívica Radical del departamento San Justo, una señal clara de que el interior vuelve a ser clave en su estrategia.
El encuentro, realizado el martes pasado, tuvo un formato sencillo pero cargado de simbolismo político. Salames a la grasa, quesos, empanadas, gaseosas y algo de vino acompañaron una charla que buscó mucho más que camaradería. Allí estuvieron el presidente comunal de Colonia Prosperidad, Miguel Maradona; la intendenta de Porteña, Nora Passero; el presidente de Colonia Iturraspe, Fernando Salvagno; el jefe comunal de Colonia Anita, Germán Busso; el presidente comunal de Colonia Marina, Gerardo Cerutti; y el legislador provincial José Bría. Otros dirigentes del este cordobés también fueron invitados, aunque no pudieron asistir.
La convocatoria tuvo un objetivo concreto: escuchar al interior radical y, al mismo tiempo, explicar decisiones recientes que todavía generan ruido puertas adentro. De Loredo quiso conocer de primera mano el diagnóstico de los dirigentes territoriales sobre el momento que atraviesa la UCR en Córdoba, un proceso que arrastra tensiones internas y viene de un traspié electoral en las legislativas de octubre. En ese marco, el exdiputado defendió su decisión de bajarse de esa contienda, una jugada que algunos interpretaron como repliegue, pero que él busca resignificar como una apuesta estratégica de largo plazo.
El mensaje que bajó a la mesa fue inequívoco. De Loredo les comunicó a los correligionarios que su objetivo es ser candidato a gobernador en 2027 y que está dispuesto a encabezar una boleta propia. Esa boleta, aclaró, podría surgir tanto del radicalismo como de un frente opositor más amplio, una arquitectura electoral que no excluye un eventual entendimiento con La Libertad Avanza. La definición, aún abierta, deja entrever una lectura pragmática del escenario y, al mismo tiempo, expone una de las discusiones de fondo que atraviesan hoy a la oposición cordobesa.
Este primer almuerzo funcionó, además, como un gesto inaugural. De Loredo empezó a “fogonear” su figura y a sumar alfiles que, desde ahora, comiencen a trabajar en la rosca política a su favor. Según deslizan en su entorno, la idea es iniciar en breve una recorrida por la provincia para instalar su nombre como alternativa principal al oficialismo, con un discurso que combine crítica a la gestión provincial y propuestas concretas para el futuro de Córdoba.
El reloj político, sin embargo, no corre solo para él. El exdiputado es consciente de que existen otros actores que pueden disputar el mismo espacio y condicionar sus aspiraciones. Uno de ellos es Luis Juez. De Loredo no dudó en marcar públicamente esa tensión y fue directo al señalar que el senador tiene en sus manos la posibilidad de “cerrar el ciclo peronista” en Córdoba. “El peronismo tiene claro que si el frente no peronista se unifica, esta vez pierde”, afirmó, al tiempo que le pidió a Juez un gesto de humildad para que deponga su candidatura.
En paralelo, aparece el factor libertario. Gabriel Bornoroni, referente de La Libertad Avanza en la provincia, aún no explicitó su intención de competir por la gobernación, pero desde su entorno lo mencionan como el nombre natural para encabezar una eventual “lista violeta”. Esa incógnita agrega una variable más a un escenario opositor fragmentado, donde las ambiciones personales y las estrategias partidarias todavía no terminan de ordenarse.
Con este primer movimiento, Rodrigo De Loredo dejó en claro que la carrera ya empezó, aunque falte más de un año y medio para la elección. El almuerzo con dirigentes de San Justo fue apenas el primer paso de una ronda de encuentros que buscará consolidar apoyos, reconstruir vínculos internos y proyectar una candidatura que, por ahora, combina decisión, anticipación y una cuota de incertidumbre sobre el formato final con el que intentará disputar el poder en Córdoba en 2027.
