Llaryora celebra la llegada de los F-16 y busca reafirmar el rol estratégico de Córdoba en la defensa nacional

El gobernador Martín Llaryora destacó este viernes la llegada al país de los aviones F-16 adquiridos por el Gobierno Nacional, una incorporación que –según afirmó– representa “un paso trascendental para la defensa nacional” y que vuelve a colocar a Córdoba en el centro de las operaciones aeronáuticas del país. Las aeronaves serán recibidas y acondicionadas en la provincia, aprovechando la infraestructura técnica y la tradición industrial que históricamente posicionaron a Córdoba como un polo estratégico para la Fuerza Aérea Argentina.

La declaración del mandatario llega en un contexto en el que la discusión por el rol de las provincias en la política nacional vuelve a tomar fuerza. Llaryora buscó subrayar que Córdoba no solo acompaña los movimientos del Gobierno central, sino que también aporta capacidad instalada, recursos humanos calificados y un entramado industrial que pocas jurisdicciones pueden ofrecer.

Una relación histórica que Llaryora busca actualizar

Durante su mensaje, el gobernador reivindicó el vínculo “profundo, histórico y humano” entre la provincia y la Fuerza Aérea, presente en la vida cotidiana de miles de cordobeses desde hace décadas. En esa línea, recordó el rol emblemático de la Escuela de Aviación Militar, con más de 90 años de trayectoria en la formación de pilotos, y el aporte constante de FADEA, empresa estatal que supo alternar momentos de expansión con etapas de incertidumbre según los vaivenes políticos y presupuestarios de cada administración.

La innovación es un sello cordobés”, afirmó Llaryora, en un gesto orientado a reforzar la idea de que la provincia continúa siendo una referencia nacional en materia de desarrollo aeronáutico. La mención también funcionó como un guiño a los trabajadores del sector, que desde hace años reclaman mayor previsibilidad y políticas de largo plazo para sostener la industria.

Las Higueras, un punto clave en la recepción de los F-16

El mandatario destacó además que la Base Aérea de Las Higueras, ubicada en el sur provincial, es uno de los pocos espacios en el país que cuenta con la infraestructura adecuada para recibir y mantener aviones con la complejidad tecnológica de los F-16. Según Llaryora, esto no es producto del azar, sino del “compromiso de miles de cordobeses que sostuvieron el prestigio de la aviación argentina” a pesar de los años de presupuestos ajustados y proyectos inconclusos.

La decisión de que los F-16 pasen por Córdoba también es leída en clave política: la provincia vuelve a posicionarse como actor relevante en un área sensible para la seguridad nacional, mientras otros distritos atraviesan recortes o reestructuraciones operativas.

Un mensaje hacia adentro y hacia afuera

De cara a su propia agenda política, Llaryora interpretó la llegada de estas aeronaves como algo más que un operativo logístico. Para él, se trata de “un reconocimiento al valor de nuestra gente” y del papel que Córdoba desempeña “cuando el país necesita experiencia, trabajo serio y compromiso”.

El mensaje final del gobernador reforzó esa narrativa identitaria: “Transformar desafíos en oportunidades y orgullo en fuerza colectiva también es parte de nuestra identidad”, sostuvo. Una frase que, más allá del tono institucional, también busca instalar a Córdoba como una provincia capaz de capitalizar cada movimiento del escenario nacional.

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